| 3/16/2006 12:00:00 AM

Un método para crecer

La tecnología es un factor diferenciador estratégico que ha permitido la consolidación e internacionalización de esta empresa. La visión de largo plazo ha sido clave.

Cuando falla el sistema eléctrico colombiano por un rayo o un atentado a una torre de transmisión, Interconexión Eléctrica S.A. ESP (ISA) debe reaccionar de modo inmediato para ubicar la falla y redireccionar el sistema para atender la demanda de energía de la zona afectada. Esto es posible, gracias a que desde un centro de operaciones en Medellín, dotado de sofisticadas herramientas tecnológicas, grupos de 10 personas altamente calificadas que trabajan en tres turnos están monitoreando la red de energía y el comportamiento de la demanda en todo el país, segundo a segundo durante los 365 días del año.

Además, el registro de la demanda y las fallas se procesa con instrumentos que consideran las diferentes variables con 5 o más años de anticipación y con base en esto se realiza la planeación y el diseño tanto de los planes de acción para minimizar las fallas, como de la expansión y mantenimiento operativo de la red. Con esto, ISA logró aumentar la calidad y la confiabilidad de la oferta de energía que se consume en el país. De hecho, hay sistemas de información de descargas atmosféricas y un sistema de información geográfica que indica cómo es la topografía de una zona cuando se requiere ir a reparar las torres.

Todo esto ha sido posible, gracias a que Interconexión Eléctrica S.A., ISA, ha hecho de la tecnología un factor fundamental de su estrategia de crecimiento. "Los retos que impone la competitividad han generado que el manejo inteligente de la información sea un factor estratégico de supervivencia y crecimiento empresarial", afirma Olga Lucía López, directora de informática del grupo ISA.

Con base en esta decisión, ISA ha venido invirtiendo alrededor del 1,8% de sus ingresos operacionales en tecnología, lo cual los ubica en relación con el mercado de servicios públicos donde compiten en un punto intermedio. La mayoría invierte 3%. Del total de inversión, el 50% lo dedican al mantenimiento de la tecnología que hay incorporada, otro porcentaje mínimo a la integración de sistemas y un 30% a innovación.

Una decisión de largo plazo

ISA es una de las principales empresas del mercado público de valores y una de las mayores multinacionales colombianas. Y gracias a su exitoso modelo de expansión, es la propietaria del 48% de las redes de alto voltaje de la Comunidad Andina.

Parte fundamental de este éxito obedece a haber tomado a tiempo la determinación de apoyar la estrategia de crecimiento y competitividad en la tecnología. Ante el reto que le impuso la ley eléctrica que buscó la mayor competitividad del sector, esta compañía implantó un sistema integrado de información para reemplazar los más de 80 sistemas independientes con que contaba.

Esto le permitió la integración total de las operaciones principales de la empresa (ciclos operativos, financieros, logísticos, aprovisionamiento, etc.) con información actualizada y en línea dado que automatizó e interconectó todas sus oficinas al crear una intranet. Hoy, cualquier usuario, con solo desplegar una pantalla, puede acceder en línea a la información del grupo, totalmente integrada y relacionada para tomar decisiones de negocios.

Con esto, ISA ganó la eficiencia y la flexibilidad que le facilitaron su crecimiento y expansión internacional. Con procesos bien documentados y estandarizados, conectar una nueva empresa era sencillo. "En implantación de sistemas, nosotros podemos entrar a una empresa casi en dos meses. Así lo hicimos en Bolivia. Homologamos y automatizamos todos los procesos y luego lo único que hacemos es que la nueva compañía acceda a un sistema de información central. Es como implantar las reglas del negocio que vas a habilitar", afirma López.

Ahora, su interés está en Brasil, Chile y Centroamérica y para eso seguirá apalancándose en la tecnología. Por ejemplo, ha cambiado los modelos de tenencia de la infraestructura. ISA ya no es ni siquiera la dueña de los computadores, sino que los toma en arriendo operativo.

El alto grado de desarrollo tecnológico y gestión de la información en el sector eléctrico que han introducido ISA y otras empresas se ha contagiado a algunas empresas vinculadas. Hoy, por ejemplo, Colombia cuenta con uno de los mercados de energía más sofisticados de América Latina. Una muestra de esto es la Bolsa de Energía, un sistema electrónico en el que interactúan más de 122 comercializadores y 63 generadores y que permite distribuir la oferta de una manera más eficiente. El alcance de esta aplicación le permite exportar energía a nuestros vecinos.

Estos son ejemplos que harían felices a los economistas teóricos, porque prueban que la generación de conocimiento en algunas empresas tiene efectos benéficos adicionales sobre sus competidores, sus clientes o sus proveedores. Es la manera de irrigar el desarrollo partiendo de líderes que deciden diferenciarse en su mercado.
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