| 1/23/2004 12:00:00 AM

Un crecimiento pasajero

Los afiliados a los fondos retiran rápidamente sus cesantías, con lo cual pierden rentabilidad y se desdibuja el fin para el que se crearon.

Antes del 16 de febrero, las administradoras de fondos de pensiones y cesantías, AFP, esperan recibir recursos cercanos a los $1,3 billones en cesantías, un 16,8% más que lo recaudado el año anterior. Con esto, se tiene por segundo año consecutivo un recaudo superior al $1 billón. Además, se estima un incremento alrededor de 8% en nuevos afiliados a los fondos en cesantías.

El repunte de la economía y de la generación de empleo permanente hace que las administradoras esperen una buena jornada muy parecida a la del año anterior. Al final, la industria espera que los fondos de cesantías tengan un valor de $3,7 billones y alcancen los 3,48 millones de afiliados.

No obstante, lo más factible es que -al igual que en años anteriores- los afiliados retiren buena parte de estos aportes durante el resto del año. A pesar de las campañas de fidelización y otras estrategias, como sorteos, para fomentar una cultura de ahorro entre los afiliados, ellos siguen retirando las cesantías.

Para los administradores, la ley es muy laxa frente a los retiros y el control de los empleadores sobre la destinación de los recursos que salen de los fondos muy pobre, lo cual ha hecho que las cesantías se consideren hoy como un salario adicional. "Es una lástima que las cesantías hayan perdido su esencia y el fin para el cual fueron creadas, atender una eventualidad de desempleo, como un seguro de desempleo", manifestó uno de ellos a Dinero.

Según los administradores, cerca del 60% de los recursos se retira para remodelación de vivienda, donde hay menos control. Una factura o una cotización son suficientes para sacar el dinero de la cuenta. No obstante, no vislumbran cambios en legislación por cuanto el gobierno quiere reactivar la construcción y difícilmente cerrará los diques que abrió para contener el retiro de las cesantías.



Lo que pierden

Esta conducta de los ahorradores ha hecho que los fondos de cesantías, que a noviembre de 2003 manejaban $2,7 billones, perciban una rentabilidad menor que la de los fondos de pensiones obligatorias pues deben realizar inversiones a más corto plazo. No obstante, durante los dos últimos años, los fondos de cesantías generaron una rentabilidad promedio de 12,39% efectivo anual. Esto es 2,83 puntos porcentuales por encima de la rentabilidad mínima exigida por la Superintendencia Bancaria (9,56%) y mayor a la que se obtendría individualmente en una cuenta de ahorros o un CDT.

De hecho, cálculos para el sistema indican que, gracias al manejo profesional de los recursos por parte de las administradoras, una persona que hubiera ganado el salario mínimo desde 1991 y nunca hubiera retirado sus cesantías, hoy tendría un capital acumulado cercano a $4,8 millones.



La competencia

Como el mercado de las cesantías ya está bastante maduro y todas las administradoras ofrecen un producto muy similar, no se esperan grandes movimientos de clientes. Por ahora, las seis administradoras que se disputan este mercado se han dedicado a competir con calidad del servicio.

En particular, las administradoras consultadas fortalecerán en esta temporada sus canales electrónicos para liquidación y pago de cesantías: internet, teléfono, correo electrónico y software especializado para facilitar esta labor a los empleadores. Además, otorgarán créditos a tasas preferenciales para clientes empresariales que requieran financiar las cesantías por medio de sus bancos (la mayoría de estas entidades pertenece a un gran grupo financiero).

Pero el esfuerzo no se compadece con el retorno. La evasión y la elusión todavía son altas, pues no hay obligación de pagar y la libertad de traslados no tiene límite.
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