| 6/20/2008 12:00:00 AM

Trabajo... desde la casa

La globalización de la fuerza laboral y el mayor enfoque hacia actividades clave, son factores que impulsan el trabajo móvil y la tercerización.

Las formas convencionales de trabajo comienzan a hacer agua. Se estima que para 2015, cerca de 100 millones de personas trabajarán desde sus casas, de acuerdo con previsiones de Mercer Human Resource Consulting y Suma Consulting Group.

Incluso, una investigación de la firma consultora IDC, citada por la división de recursos humanos de IBM, indica que para 2009, los trabajadores móviles en el mundo alcanzarán el 25% de la población empleada a nivel mundial.

También en el outsourcing los cambios son drásticos. Se estima que las labores que comenzarán a entregar las empresas a terceros generarán en el año 2011 ingresos por US$110.000 millones, es decir el doble de lo registrado en 2007.

Estos cambios de tendencia en el puesto de trabajo responden a varios factores, entre ellos relevo generacional, nuevas expectativas de los colaboradores frente a su relación familia-trabajo, la existencia de tecnologías que permiten llevar la oficina a cualquier parte del mundo y la mayor necesidad de las empresas de concentrarse en su negocio principal. Javier Ramírez, representante de recursos humanos de IBM en Colombia asegura que la movilidad de la oficina hace parte de las estrategias de su compañía para crear un ambiente de trabajo que otorgue a los empleados “mayor flexibilidad y control de cómo, dónde y cuándo hacer su trabajo”.

Esta acción no es gratuita, pues la compañía ha verificado que cuando más sus empleados son capaces de alcanzar un equilibrio satisfactorio entre el trabajo y la vida personal, aumenta su rendimiento. Para Ramírez, “la flexibilidad se ha convertido no solo en una estrategia de recursos humanos, sino también en un imperativo de negocios para atraer y retener al mejor talento”.

Para el directivo de IBM, las opciones de trabajo flexible han resultado muy eficientes y eliminan paradigmas como el considerar que para alcanzar una interacción eficaz se necesita estar frente al interlocutor, o que el trabajo eficiente requiere presencia física y que la supervisión implica ver al empleado en acción.

Trabajando para otros

Otra tendencia laboral apunta al mayor peso de la tercerización, para alcanzar los resultados de la compañía. Tener bien puesta la camiseta de la empresa ya no es solo una exigencia para los colaboradores directos. También quienes realizan diariamente labores que no hacen parte del ‘corazón’ del negocio, a través de outsourcing, están cerrando filas para lograr los objetivos de la empresa.

Rodrigo Montealegre, gerente de IPS para el área andina de la firma de consultoría Delima Mercer, cree que una de las tendencias claras en el modelo futuro de gerencia del talento humano es la tercerización. “Para allá vamos acelerados, pero no solo en áreas de apoyo sino en otras como gestión humana, sistemas y contabilidad”.

Hasta el momento, las labores que con mayor frecuencia se han tercerizado en el país tienen que ver con el manejo de cafetería, aseo, seguridad y servicios de llamadas. Sin embargo, Montealegre asegura que es claro que cada vez son más las áreas que hacen parte de este grupo susceptible de ser contratado por outsourcing.

En su opinión, esta tendencia permite a las empresas liberarse de actividades que muchas veces le demandan cuantiosos recursos -tanto humanos como físicos- y se ha comprobado que un manejo adecuado permite optimizar los resultados.

En los dos casos –outsourcing y teletrabajo–, lo que las compañías están poniendo a prueba es la confianza, creatividad y tecnología. Los expertos aseguran que este balance es posible de alcanzar, sin descuidar aspectos como el compromiso por el logro y la satisfacción tanto del trabajador como del cliente fina.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?