| 7/6/2007 12:00:00 AM

TLC, motor de inversión

Entre 2003 y 2007, la inversión empresarial en Barranquilla suma US$500 millones, mientras que en Cartagena y Santa Marta crece la oferta hotelera, no sólo por el turismo, sino por la expansión de negocios en cercanías de los puertos.

Ya no es solo mar, playa y turismo y así lo sienten los residentes y visitantes que llegan a la Costa Atlántica, una región que desde hace aproximadamente tres años está en la lupa de inversionistas locales y extranjeros, quienes han decidido montar allí sus plantas de producción y hacer ampliaciones de sus fábricas en la antesala a los potenciales negocios que esperan como resultado de los tratados comerciales internacionales.

La presencia de grandes cadenas como Almacenes Éxito, Carrefour, Carulla y Olímpica es cada vez más predominante y la apertura de centros comerciales, hoteles y salones para convenciones está en los planes de expansión de las empresas que se dedican a esta actividad y que, de alguna manera, compiten por quedarse con los terrenos más atractivos para el desarrollo de este tipo de negocios.

La visión que tienen las directivas de Almacenes Éxito es que, por ser ciudades con vocación económica y turística, en el caso de Cartagena y Santa Marta; industrial (Cartagena y Barranquilla) y portuaria (las tres), tienen mucho potencial ya que todas estas actividades económicas les dan capacidad adquisitiva a los habitantes y activan el comercio.

El mayor poder adquisitivo del que hablan los empresarios se refleja también en el incremento de los restaurantes y en la cultura que se ha desarrollado alrededor de cómo atender bien a los turistas. Muestra de ello es que los conductores de taxis y de vehículos particulares, que prestan el servicio de traslado de ejecutivos a las empresas, están, en su mayoría, capacitados en el manejo del idioma inglés y tienen conocimientos turísticos no sólo de la ciudad donde viven sino de toda la región.

"La Costa es muy importante para nuestra compañía y por eso hemos realizado inversiones por $170.000 millones en los últimos cinco años y proyectamos otras en un futuro cercano. Somos conscientes de la amplia actividad económica que tiene la zona en tanto sede de varias multinacionales y de que se perfila como un gran polo de desarrollo por su ubicación estratégica y su infraestructura portuaria", afirman voceros del Éxito. En su orden, Barranquilla, Cartagena y Santa Marta le generan la mayor facturación de la Costa a la compañía, pero destacan también el dinamismo que se viene dando en Sincelejo, Valledupar y Montería.

Sin embargo, el mayor interés por convertir las ciudades portuarias de la Costa en focos de desarrollo industrial está en la expectativa de realizar nuevos negocios internacionales y aumentar las exportaciones a la luz de los nuevos tratados comerciales. "Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos se convirtieron en un campanazo de alerta y es por eso que desde hace tres años aproximadamente se viene notando el crecimiento de las ciudades. Precisamente, cuando se empezó a hablar de la firma del TLC comenzamos a percibir el interés de las empresas en relocalizar sus operaciones en la Costa", afirma Pedro Donado, gerente financiero de la Zona Franca de Barranquilla.

Esto lo corrobora Víctor Cruz, gerente general de Electrocosta, quien afirma que "entre 2000 y 2004, la demanda de energía no crecía en la Costa, mientras el país lo hacía al 3,5%, pero entre 2005 y 2006 comenzó a crecer al 5%, y este año ya llega al 10%".

El movimiento al interior evidencia estas afirmaciones. En la promotora de inversión Probarranquilla, por ejemplo, los teléfonos no paran de sonar y, cuando no son los fijos, son las líneas celulares solicitando orientación sobre cómo hacer más ágiles determinadas operaciones. Su directora, Tatiana Orozco, es una de las más inquietas por atender todas las solicitudes a la vez, sin descuidar un solo detalle y sin dejar ninguna tarea por finiquitar.

En Santa Marta la situación no es distinta. Al cierre de esta edición se celebraban las fiestas del Mar pero, a diferencia de otras ocasiones, la gente seguía trabajando en las empresas. Incluso, en la Cámara de Comercio de Santa Marta se turnaban para salir a almorzar debido al exceso de trabajo que se presentaba por esos días como resultado de las mayores inversiones en la ciudad, cuenta Mayito Illueca, de la oficina de comunicaciones de la entidad. Entretanto, en Cartagena no paraba el agite en la refinería, donde la visión es ampliar la producción, de aquí a 2010, de 75.000 barriles de petróleo a 150.000.
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