Tejiendo mercados

| 2/16/2001 12:00:00 AM

Tejiendo mercados

Entrar al Atpa, consolidar el mercado andino y conquistar Europa son las estrategias para este año.

La reestructuración de pasivos de las principales textileras y el dinamismo del sector de confecciones en los mercados internacionales han hecho que este sector, que hace unos años estaba en crisis, resurja nuevamente y se consolide como una de las industrias de mayor potencial exportador para el 2001.

Se calcula que las exportaciones aumentarán este año 25% con respecto al 2000, al pasar de US$800 millones a US$1.000 millones. Sin embargo, la preferencia arancelaria que Estados Unidos les otorgó a los países de la Cuenca del Caribe, y en la cual Colombia no quedó incluida, puede ser una desventaja frente a esos países en el tema de confecciones (en especial, de la maquila). De ahí que este año se redoblarán los esfuerzos de gobierno y empresarios para alcanzar, en primer lugar, la prórroga de la ley de preferencias andinas (ATPA) que finaliza en diciembre del 2001 y, en segundo lugar, lograr la inclusión de los textiles y las confecciones en la misma.



Si esto se alcanza, la industria podría duplicar las exportaciones en cuatro o cinco años, ya que se eliminarían los aranceles de entre el 17 y el 23% que hoy existen para entrar al mercado de Estados Unidos. De todas maneras, los empresarios están trabajando para conquistar nuevos mercados y consolidar el andino, más aún ante el menor crecimiento previsto en la economía estadounidense.



Europa, en especial Gran Bretaña, sería uno de los destinos más atractivos para las confecciones. Por ejemplo, en la pasada edición de Colombiatex, de los US$5 millones que lograron vender en tres días, US$1,5 millones fueron adquiridos por empresarios ingleses e irlandeses.



Por otro lado, la ley 550 permitió que grandes empresas del sector, como Fabricato, Tejicóndor y Coltejer, tengan la posibilidad de mantenerse a flote y participar del mercado, además de estar saneadas financieramente y de tener acuerdos con los acreedores. Este proceso también les exige modernización, por lo cual deberán realizar grandes inversiones.



Se estima que el sector en su totalidad deberá invertir cerca de US$400 millones, durante los próximos cuatro años para llegar a cerca de US$1.800 millones en exportaciones.



Con la continuidad durante el 2001 de una tasa de cambio a favor, la política del control del contrabando que ha estimulado las ventas internas y el ingreso a mercados internacionales, las perspectivas para el sector de textiles y confecciones para este año son muy positivas.
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