Socio para el tercer milenio

| 11/5/1999 12:00:00 AM

Socio para el tercer milenio

Canadá será un aliado para Colombia en los sectores críticos de desarrollo de los próximos años: energía, telecomunicaciones y ambiente.

La semana pasada más de un centenar de empresarios canadienses escucharon en Calgary (Canadá) la presentación de la nueva política petrolera de Colombia. Allí discutieron y analizaron sus alcances con funcionarios de Ecopetrol... Días atrás, en Medellín y Bogotá se reunieron cerca de doscientos industriales colombianos para escuchar las posibilidades y potencialidades que el mercado canadiense representa para muchos de sus productos.



Latinoamérica es una de las prioridades de Canadá en inversión y comercio. Adelanta una estrategia de aproximación con sus 'vecinos'.

¿Cuál es el secreto del inusitado interés empresarial? Canadá, desde principios de esta década, inició una fuerte y agresiva estrategia de aproximación a sus 'vecinos' más cercanos, situados más allá de las fronteras de Estados Unidos o de su relación comercial con México. Latinoamérica se convirtió, entonces, en una de sus prioridades tanto para inversión como para comercio.



En el caso colombiano, el interés ha sido creciente. La inversión acumulada de las empresas canadienses en nuestro país durante los últimos cinco años llega a cerca de $5.000 millones de dólares canadienses, unos US$3.400 millones.



Compañías como Bell Canada International, Nortel Networks, Newbridge Networks, TransCanada y Canadian Petroleum siguen invirtiendo en el país, y otras como McCain --productos alimenticios-- o Quebecor --sector editorial-- están ingresando al mercado de la mano de socios nacionales. Además, la nueva política petrolera abre interesantes posibilidades de negocio para las firmas canadienses con una trayectoria importante en esta industria.



No en vano más de 1.500 firmas canadienses trabajan internacionalmente en la explotación de reservas de petróleo y gas. Además, este país tiene el oleoducto más largo del mundo y un gasoducto que suple el 22% de las necesidades de gas natural de América del Norte.



En el campo comercial, las relaciones entre los dos países también son significativas. Colombia es el cuarto mercado de exportación para Canadá en Suramérica, después de Brasil, Venezuela y Chile, y es el noveno comprador de productos agrícolas canadienses.



El año pasado, las exportaciones colombianas a Canadá llegaron a US$230 millones, con un crecimiento de 8,0% frente al 97, cuando alcanzaron US$213,5 millones. Estas cifras corresponden en casi un 45% a café, banano, combustibles y flores frescas.



Mientras tanto, las exportaciones canadienses a Colombia en el 98 fueron de US$319 millones, representados en cereales (casi el 40% del trigo importado en Colombia proviene de Canadá), otros productos agrícolas como las lentejas, artículos de cobre, papel, maquinarias, alimentos y vehículos.



Conexión Canadá




La apertura en el sector de telecomunicaciones en Colombia impulsó las relaciones entre los dos países, que se habían centrado en la industria petrolera, al permitir el ingreso de dos de las más grandes compañías de telecomunicaciones de ese país: Bell Canada International (BCI), por medio de Comcel, y Nortel Networks. Ahora, la primera está pensando en utilizar a Colombia como punta de lanza hacia los mercados venezolano, panameño y ecuatoriano, mientras que la segunda espera consolidar su alianza estratégica con Telecom y con las empresas de telefonía de las ciudades intermedias del país.



BCI obtuvo en 1994 una de las licencias para prestar el servicio de telefonía celular por medio de Comcel (hoy tiene cerca del 60% de la compañía) y es uno de los inversionistas canadienses más fuertes en Colombia. En los cinco años que lleva en el país le ha inyectado a la compañía cerca de US$520 millones.



BCI es la compañía inversionista del Grupo Bell Canada Enterprises y se concentra en servicios de comunicación inalámbrica en mercados emergentes. Sus inversiones en telecomunicaciones están, en especial, en América Latina y la región de Asia Pacífica.



El futuro de Comcel es consolidarse en el negocio de las comunicaciones inalámbricas. Está a la expectativa de la decisión del Congreso de la República sobre su participación en el negocio de Personal Communications Systems (PCS), que, aunque en primera instancia fue negativa en la Cámara de Representantes, podría cambiar en el Senado. El PCS es el siguiente paso tecnológico de la telefonía inalámbrica. Aunque hoy no se diferencia de los actuales celulares, el PCS tiene mayores aplicaciones como competidor directo de la telefonía fija y como medio de acceso a internet, lo que ofrece buenas y grandes oportunidades de negocio.



BCI también está muy interesado en explorar nuevos mercados. "Queremos ver posibilidades fuera de Colombia: Venezuela, Ecuador, Panamá. Ese es nuestro futuro", sostiene Peter Burrowes, presidente de Comcel.



Por lo pronto, BCI adelanta una prueba piloto de la tecnología LMDS en Venezuela (tecnología inalámbrica de banda ancha para transporte de información a altas velocidades), operación que realiza desde Colombia y que demanda una inversión de US$15 millones. La licencia para operar el LMDS en Colombia también está en camino y será una nueva oportunidad para las firmas de telecomunicaciones. Además, BCI proyecta invertir US$1.500 millones en México y poco más de US$2.500 millones en cuatro proyectos en Brasil.



Internet es otro de los nichos de negocio del que los canadienses no se han marginado: Comcel tiene una alianza con ReyMoreno para proveer acceso a internet (empresa ISP) y le está apuntando a la nueva tecnología del WebTV o acceso a internet por medio de receptores de televisión.



Por su parte, Nortel está instalando 220.000 líneas telefónicas en Bogotá para la firma Capitel de Telecom, otras 220.000 líneas en Cali, para Calitel, y 260.000 más en Buenaventura, Tunja, Duitama, Sogamoso, Valledupar, Riohacha, San Andrés, Quibdó y Montería. Según un vocero de la compañía, desde 1993, año en el que entró al mercado colombiano, esta empresa ha hecho inversiones por un valor superior a los US$1.000 millones. Colombia es su tercer mercado en importancia en Suramérica.



Combustible del futuro



La reforma a la política petrolera, que busca darles mayor juego a los inversionistas extranjeros en la exploración y explotación de las reservas, se ha convertido en una nueva oportunidad de participación para las firmas canadienses.



De hecho, Canadá tiene una participación importante en esta industria. Por ejemplo, TransCanada Pipelines es la administradora y operadora del proyecto del gasoducto TransGas de Occidente, que con 344 kilómetros conecta Mariquita con Cali. Por su parte, InterProvincial Pipelines International tiene participación en Ocensa, que maneja el oleoducto Cusiana-Capiagua y está en capacidad de transportar hasta 500.000 barriles diarios.



Otras empresas con presencia en el país son Canadian Petroleum Resources Colombia, Kappa Energy, Pacalta Energy y Ram Petroleum que tienen contratos para exploración en asociación con Ecopetrol.



Dentro de las oportunidades claras que se presentan para las firmas canadienses están la expansión de la refinería en Cartagena (para pasar de una producción de 75.000 barriles/día a 140.000 barriles/día) y la modernización de la planta de Barrancabermeja.



Si se tiene en cuenta que Colombia necesita casi US$7.700 millones en su plan de inversiones para el sector petrolero en el cuatrienio 1998-2002, US$3.200 millones de los cuales serían para exploración y los otros US$4.500 millones para infraestructura de producción, las posibilidades de negocio para las firmas canadienses son interesantes.



En generación y transmisión de energía, la privatización de ISA e Isagen, y de algunas electrificadoras en el occidente del país tienen a Canadá, al igual que a otros países, 'enchufados' en estas posibles inversiones. Sucede lo mismo con el sector minero en carbón y níquel o la aviación con helicópteros y aviones de la Policía Nacional o la Fuerza Aérea y hasta de líneas comerciales como Aires.



A 'tomar... se' el mercado

Sin duda, uno de los más importantes sectores en común para los dos países es el agrícola y de alimentos. Casi el 75% de nuestras exportaciones a ese país son de café, frutas y flores, mientras que las importaciones provenientes de Canadá, en su gran mayoría son de granos, en especial trigo. "Son ofertas complementarias", dice Stephanie Allard, consejera comercial de la Embajada de Canadá.



Canadá también exporta hacia Colombia alimentos procesados, como President's Choice, una marca que incluye galletas, jugos, gaseosas, comida de mar, salsas, mermeladas, carne de res y productos avícolas, que está ingresando al país por medio de Cadenalco.



"Colombia es el tercer país de importancia para Chivas Brothers", Mauricio Arbeláez, Seagram.

"El interés de negocios crece de lado y lado", Sthepanie Allard, consejera comercial Embajada de Canadá.





Hugo Reyes, director de supermercados de Cadenalco, explica que son productos de alta calidad, buen precio y excelente empaque. "Es un vendedor silencioso espectacular", asegura.



Después de casi cuatro años, en una negociación que se inició en el 94, los productos President's Choice, de Loblaws Company, ingresaron al país hace cerca de año y medio. A la fecha, han importado más de US$2 millones. "Nuestra perspectiva es seguir creciendo. Ya tenemos otros productos en el Invima para los registros correspondientes y el próximo año tendremos cerca de 200 referencias en nuestros almacenes con carácter exclusivo pues solo se comercializan en la frontera norte de Estados Unidos, Israel, el Caribe y Colombia", agrega Reyes.



Para el desarrollo de la marca President's Choice, Loblaws Company cuenta con 150 personas, mientras que en las grandes cadenas de Colombia no pasan de diez los encargados de las marcas propias. Sin embargo, no son los únicos. Seagram Corporativo, una empresa canadiense, maneja en Colombia dos áreas de su negocio: licores y entretenimiento. La primera comercializa en Colombia marcas como Chivas, Absolut y vinos chilenos de la firma Concha y Toro, y otros productos como tequila, ron y jerez.



Está en el país desde 1994, cuando se fusionó con Atlas e inició la comercialización de licores. Es líder en el mercado premium, en marcas como Chivas y Absolut. Colombia es el tercer país de importancia para Chivas Brothers, con cerca de 50.000 cajas vendidas, después de México y Venezuela, pero por encima de Chile, Argentina y Brasil.



"Estamos optimizando nuestra inversión y nuestros activos. No nos hemos apartado de la crisis que vive el país. Inclusive hemos reducido personal y cambiamos de estrategia. Sin embargo, es claro que Colombia es un país demasiado llamativo e importante para la corporación, aunque solo vendemos el 10 ó 15% legalmente. Sería muy fácil esperar fuera del mercado los cambios en la legislación cambiaria. Vamos a demostrar que podemos hacer crecer las ventas al 20% estampillado", asegura Mauricio Arbeláez, gerente de Seagram en Colombia.



Seagram, que adquirió Universal Studios y Polygram, también está en el negocio del entretenimiento y en Colombia ya entró al de la música por intermedio de Universal Music.



McCain Foods es otra de las empresas canadienses en el sector de alimentos. En el 96, firmó un joint venture con Prodelpo de Medellín, un procesador de papa y yuca. McCain Andino atiende el mercado nacional con papas fritas y vegetales en supermercados y puntos de franquicia en el país.



Desperdicios sólidos, aguas residuales y controles ambientales: oportunidad de negocios.



Por el medio... ambiente



Una variedad de oportunidades de inversión en proyectos ambientales hacen a Colombia uno de los mercados más interesantes para Canadá, en desperdicios sólidos, manejo de aguas residuales y controles ambientales. El primero es un mercado creciente. Al desarrollo de tecnologías, equipos de monitoreo y experiencia, se suman el control de otros elementos como cenizas y gases y el de terrenos para desechos, en especial porque Colombia produce cerca de 14.000 toneladas diarias de desperdicios sólidos.

En 1996, el mercado demandó en equipos de monitoreo de contaminación del aire y equipos de control unos US$13,7 millones. Se estima que en los próximos dos años el mercado crecerá a una tasa del 8,0% anual y representará unos US$18,6 millones. El gobierno nacional adelanta un proyecto de monitoreo de la calidad del aire en el país, que requerirá inversiones cercanas a los US$24 millones para los próximos 5 años.



Pero, sin duda, uno de los mayores potenciales de inversión está en agua potable y tratamiento de aguas residuales. El 76% de la población tiene acceso a agua potable. Bogotá, Cali, Medellín o Barranquilla, ciudades principales, tienen un buen desarrollo en este sentido. A pesar de ello, casi 22 ciudades de menos de 100.000 habitantes adelantan proyectos de infraestructura de agua.



"Le damos identidad a la relación entre los dos países", Felipe Laserna, Cámara Colombo-Canadiense.



"Desde hace 5 años estamos trayendo tecnología canadiense a Colombia", Pat Ostaszewski, Newbridges.





"Después de Colombia, siguen Venezuela, Panamá y Ecuador", Peter Burrowes, Comcel.



Una relación con identidad

El abanico de oportunidades es aún más extenso. Va desde la posibilidad de invertir en minería, hasta la aeronáutica. En este sector las posibilidades son recíprocas: para los canadienses, aumentar su participación en esta industria en helicópteros y aviones oficiales y del sector privado; y para los colombianos, como el caso de El Gavilán, encontrar socios en ese país para abastecer el mercado norteamericano de aviones utilitarios, alianza que estaría definida antes de finalizar este año.



Otra muestra del dinamismo empresarial entre los dos países es la creciente llegada de papel periódico procedente de Canadá que representa casi el 13% del total de sus exportaciones con cerca de US$30 millones vendidos el año pasado.



La participación en el canal Citytv, con una inversión inicial de US$40 millones y que cuenta con el respaldo de la Casa Editorial El Tiempo y la empresa canadiense Chum, también descubre nuevas facetas de negocios.



Sin duda, entre los dos países se está gestando una sinergia cuyos frutos se empezarán a recoger en el próximo siglo. ¿Qué viene? El reto de los empresarios y de los gobiernos es darle, como menciona Felipe Laserna, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Colombo Canadiense, una nueva identidad a la relación entre los dos países. Una identidad que se está construyendo...
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