Se mueve la máquina de coser

| 2/8/2002 12:00:00 AM

Se mueve la máquina de coser

Mientras el país está a la expectativa de la ampliación de la ley de preferencias andinas para el sector de textiles y confecciones que les permitiría entrar con cero arancel a Estados Unidos, los negocios se siguen cosiendo. Dinero encontró algunos ejemplos que muestran el dinamismo del sector.

Vuelve a casa

Hace un par de años, Supertex, la firma caleña especializada en ropa deportiva y que se ha convertido en uno de los proveedores de mayor calidad para multinacionales como Adidas o Arena, montó una planta en México para aprovechar las ventajas arancelarias del Nafta. Pero el proyecto no se pudo cristalizar. El proceso de revaluación del peso mexicano y la lenta curva de aprendizaje del personal hizo que esta iniciativa, que en principio debía estar funcionando en un año, se ampliara a 4 años. "Se tomó, entonces, la decisión de desmontar la planta, proceso que terminó en diciembre. En los 2 primeros meses de este año, empieza el montaje de la planta en Cali, la cual debe estar produciendo entre marzo y abril", afirma Eduardo Herrera, presidente de Supertex. La inversión en maquinaria y equipos es de US$1 millón y las necesidades de capital, el proceso de montaje y la puesta en marcha representan otro millón de dólares. Con la nueva planta, su capacidad actual puede crecer 30% y generar 350 empleos directos, adicionales a la planta que ya funciona en el Valle del Cauca. Para aumentar la producción, la empresa tiene listos 3 clientes en Estados Unidos, en almacenes de cadena, que están a la espera de que se defina la aprobación de los beneficios del Atpa.



'Una alianza imbatible'

La empresa brasileña Santista Textil, la tercera productora de denim en el mundo, está fortaleciendo sus relaciones comerciales con los maquiladores colombianos, con un objetivo muy claro: incursionar en nuevos mercados. Estados Unidos es el principal mercado de destino de las confecciones colombianas, bien sea por maquila o por paquete completo, que en casos muy específicos han demostrado ser competitivas, a pesar de pagar aranceles superiores al 17%. Ahora, los brasileños quieren llegar al mercado europeo, que creció significativamente en los últimos años, pero con alianzas estratégicas con empresas colombianas, como C.I. Index, C.I. Jeans o C.I. Expofaro. "Colombia es un mercado estratégico para nosotros. Tiene un consumo interno anual superior a 6 millones de metros y 20 millones más para los maquiladores. Si se juntan nuestra innovación en telas, la creatividad colombiana y su servicio logístico, será una alianza imbatible en otros mercados", dice Vicente Moliterno, director de negocios de ropa de jean de Santista.



Eduardo Herrera, Supertex.



Tela de dónde cortar

En el segundo semestre del año pasado, el dinamismo que traían las ventas de Fibratolima desde el 2000 se derrumbó, por el terrorismo que desestimuló la industria. Registró una caída en sus ventas de 11% frente al 2000, al pasar de $64.000 millones a $57.000 millones. Pero tuvo dos noticias que aclaran su futuro: cerró el proceso de titularización y reestructuración de sus deudas y proveerá 90.000 metros de tela mensuales a la empresa C.I. Nicole de Pereira, que hace paquete completo de ropa para dama a la firma estadounidense Liz Clairbone. "Para una compañía que produce 1'100.000 metros de tela mensuales, esto corresponde al 8% de nuestra producción colocada en un solo cliente. Al año, este negocio puede superar US$2,5 millones", dice Gustavo Bernal, presidente de Fibratolima, quien agrega: "este negocio trae otros negocios y otros clientes para el desarrollo de telas especiales, con procesos de lavandería y acabados para darles los tactos y las texturas que requieren".







Tallas pequeñas, mercados grandes

Schwab de Colombia, la empresa que comercializa en el exterior la línea infantil y juvenil de Ralph Lauren Childrenswear, vendió el año pasado US$25 millones, con un crecimiento del 25% con respecto al 2000. Con el aumento en el precio de la mano de obra en Estados Unidos, hace 4 años, la compañía en ese país decidió convertirse en distribuidor y subcontratar toda su producción en plantas del resto del mundo. A Colombia llegó con el modelo de maquila simple, pero evolucionó y desde hace 2 años, las compañías que confeccionan para ellos les hacen paquete completo. En este momento, Schwab tiene 9 grandes empresas confeccionistas --Vestimundo Crystal, C.I. Index, C.I. Jeans, Uniroca, Confecciones Colombia y más reciente Protela, entre otras--, que solo el año pasado fabricaron para ellos 7 millones de prendas.



El crecimiento en el 2001 se dio, según Susana Gutiérrez, directora de Schwab, por el acceso a nuevos mercados y por un aumento en las ventas en diciembre, luego de una caída en octubre y noviembre. Toda la producción de Colombia se exporta, inclusive las imperfectas. "La industria nacional es muy competitiva en camisetas tipo Polo, t-shirts, pantalones docker y los blue jeans en índigo", asegura. Pero tiene una ventaja adicional. "Colombia ha sido líder en la reducción de ciclos de producción. Además, el transporte juega en contra de los asiáticos y al producir en Colombia nos ahorramos casi 30 días en transporte", agrega Gutiérrez.



La meta de Polo Ralph Lauren es vender US$1.000 millones en el mercado europeo en el 2004. Hoy sus ventas en ese mercado son de US$600 millones y el segmento de ropa infantil representa cerca del 15%. Según sus cálculos, en 3 años, esta multinacional podría duplicar las exportaciones al nicho infantil en Europa y Colombia se vería beneficiada de esta estrategia. Por ahora, Gutiérrez está a la espera de la aprobación del Atpa que, confía, esté en operación en el segundo semestre y con el cual sus ventas desde Colombia podrían crecer en un 15%.



Susana Gutiérrez,Schwab.
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