| 9/12/2008 12:00:00 AM

Se moderniza el mercado de la pola

Graham Mackay habla con satisfacción de su incursión en el mercado colombiano, que hoy ocupa el segundo lugar por mayor contribución de beneficios a SABMiller.

Los mercados cerveceros de rápido crecimiento en el mundo se han convertido en el 'imán' para la anglosurafricana SABMiller, que desde 1999 ha buscado consolidar su posición de liderazgo en el mercado mundial y, desde entonces, bajo la batuta de Graham Mackay como presidente ejecutivo, ha desarrollado una agresiva estrategia de fusiones y adquisiciones para alcanzar su objetivo.

El interés por expandirse llevó a Mackay en 2005 a poner sus ojos en Colombia, cuando concretó con el Grupo Santo Domingo la compra de un paquete mayoritario de acciones en Bavaria, por un monto aproximado de US$7.800 millones.

"Admiramos a Bavaria por un buen tiempo, antes de decidirnos a invertir en el negocio. Siempre había sido una de las oportunidades de crecimiento principales de Latinoamérica y se acoplaba perfectamente con nuestro enfoque estratégico de diversificar nuestra exposición en los mercados cerveceros de rápido crecimiento", le dijo a Dinero el CEO de SABMiller, al explicar su incursión en el mercado colombiano.

Quienes trabajan de cerca con Mackay, reconocen su talante de ajedrecista, que ha logrado perfeccionar en sus 30 años en el negocio, y le ha permitido llevar a SABMiller al puesto de liderazgo que hoy ocupa.

Competitivo, ambicioso, reflexivo y educado son algunos adjetivos con los que sus amigos califican al CEO de SABMiller, que pasa tres de cuatro semanas al mes en viajes de trabajo, revisando de cerca las operaciones de la compañía en el mundo. Su estilo de liderazgo es participativo y prefiere potenciar la gestión local a la hora de tomar decisiones, dentro de una estrategia y presupuesto acordado. Alan Clark, director gerente de SABMiller para Europa, resume su estilo de liderazgo muy gráficamente: "no puedo recordar nunca una instrucción dada por Graham Mackay. Pero al mismo tiempo, soy consciente de que la estrategia que persigue la compañía es 100% alineada con lo que él quiere hacer".

Su gran capacidad de gestión y liderazgo, sin embargo, no riñe con su estilo de 'hombre de familia', que disfruta los fines de semana compartiendo con su esposa y sus hijos, o jugando un partido de squash.

Y si se trata saborear su cerveza preferida, al elegir entre una de las casi 200 marcas de cerveza del portafolio de esta multinacional, no duda en escoger la checa Pilsner Urquell, reconocida como una de las marcas premium.

Mackay habla con satisfacción de su incursión en el mercado colombiano, que hoy ocupa el segundo lugar por mayor contribución de beneficios a las operaciones internacionales de SABMiller, pero no oculta su preocupación por el comportamiento de la demanda: "hemos observado una desaceleración del gasto de consumo que consideramos que ha sido causado porque los consumidores se encuentran presionados por una inflación mayor y unas tasas de interés más altas. Este hecho parece causar una atenuación de las tasas de crecimiento económico. Por este lado, hemos informado del descenso en el consumo de cerveza durante los últimos trimestres".

El tema de costos también se ha visto afectado. De acuerdo con Mackay, "los problemas de seguridad en Colombia incrementan el costo de hacer negocios en el mercado y limitan la movilidad de nuestro recurso humano mundial. Sin embargo, en el pasado reciente se ha hecho claro que los esfuerzos del Gobierno por mejorar la situación están dando frutos".

Las inversiones de SABMiller en Colombia alcanzan los US$ 700 millones desde 2006 a la fecha, y se han enfocado principalmente en modernización de plantas y equipos, sistemas de empaque, aumento de la capacidad de producción y actualización de la flota de despacho.

"La inversión futura se decide con base en la necesidad de ampliar la capacidad actual, entre ella se encuentra la planta de expansión y cogeneración de Barranquilla, la expansión de las malterías de Cartagena, contenedores adicionales para completar la renovación del sistema de empaque y alguna modernización de nuestros depósitos y flotas de distribución", explica el directivo.

La compañía tiene además un proyecto "de explorar las posibilidades de cultivar cebada y otros granos, así como el cultivo de lúpulos", aunque no necesariamente por gestión propia. Sobre nuevos negocios, Mackay no quiere hablar. "¡Tenemos suficiente con cumplir nuestros planes en Colombia!", justifica.

El directivo es además optimista frente al futuro. "Nuestra perspectiva se enfoca a que nuestros volúmenes de cerveza latinoamericana presenten un crecimiento entre 5% y 7% anual a mediano plazo y debido al relativo impacto de su contribución, es esencial el éxito en el mercado colombiano para lograr esta meta", explica Mackay, quien destaca de la operación en Colombia el alto nivel del recurso humano y el papel que está cumpliendo el Gobierno para facilitar la inversión privada.

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