| 3/5/2004 12:00:00 AM

Riesgo operacional

El riesgo de pérdida causado por fallas en procesos, personas, sistemas internos y eventos externos se minimiza con una estrategia de administración de riesgo.

El manejo de riesgo es un concepto que se convirtió en el pan de cada día para las entidades financieras a partir de Basilea II, pero que ha tardado más tiempo en entrar de lleno en las empresas del sector real. En este caso, el concepto más relevante es el de riesgo operacional, definido como el riesgo de pérdida causado por la falla o insuficiencia de los procesos, personas y sistemas internos o por eventos externos. Las empresas están tomando conciencia de la necesidad de evaluar y prepararse para enfrentar los riesgos operacionales. El mejor ejemplo de esto aparece al ver lo que ocurrió tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Solamente las empresas que pudieron responder porque estaban al día en sus inversiones en tecnología, por ejemplo, y tenían un back-up con toda la información, pudieron salir sin muchos traumatismos.

El riesgo operacional es una presencia permanente y solo manejándolo podrán las empresas asegurar que seguirán operando bajo cualquier eventualidad y garantizar una estabilidad en los rendimientos financieros. Esto sí agrega valor para el accionista.

Se espera que para 2007, como mínimo, la tercera parte de las compañías en el mundo habrá implementado una estrategia definida de administración de riesgos. Por este motivo, los administradores están dedicando una parte importante de su tiempo al manejo del riesgo. Así, las empresas pasan de los códigos de buen gobierno a las mejores prácticas de gestión.

Un requisito para el éxito de la estrategia, sin embargo, es que el presidente de la empresa se involucre directamente en el tema y convierta el manejo de riesgo en una actividad prioritaria. El gerente debe comprender todos los riesgos en los que está incurriendo la empresa, calibrar el apetito de riesgo de la organización y establecer los métodos utilizados para equilibrar los riesgos y los rendimientos. La responsabilidad por el manejo del riesgo no se puede delegar.

A raíz de los escándalos y descalabros de estos últimos años, los gerentes generales en el mundo entero están siendo presionados por los accionistas y por las autoridades para que asuman personalmente la responsabilidad de todo lo que sucede en las empresas. Esta responsabilidad incluye no solo la certificación de la exactitud de los estados financieros, sino también la garantía de que la empresa cuenta con un marco adecuado para manejo de riesgo.

Para avanzar en el proceso de manejo de riesgo, muchas empresas internacionales han integrado a un oficial de riesgo a su equipo directivo. Las gerencias que asumen en forma clara su papel de administradores del riesgo operacional suelen ser reconocidas por los mercados. Así, el premio no es solamente evitar unas pérdidas, sino un aumento del valor para los accionistas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?