| 3/12/1999 12:00:00 AM

Que Dios lo ampare

En Colombia apenas el 4% de su población tiene seguro de vida. Protegemos más los bienes que la vida. Según Fedesarrollo, sólo hasta el 2004 cambiará la tendencia.

¿Alguna vez se ha preguntado qué haría su familia en caso de que usted faltara? ¿Cómo lograría mantener el estilo de vida que lleva hasta ahora? ¿Cómo pagarían sus hijos los $100 millones que se estiman son necesarios para que reciban una buena educación en el país? ¿Qué haría usted en caso de que un desastre natural, un ataque terrorista o un incendio destruyera el patrimonio que ha conseguido con su trabajo?



Si hasta el momento usted no se ha hecho estas preguntas, preocúpese. Pero, consuélese, no está solo, lo acompaña casi el 100% de la población colombiana porque del 10% que se encuentra asegurado, más de la mitad piensa antes en su carro que en su propia vida. "Nosotros, en contravía de los índices mundiales en los cuales el 57% de los seguros está sobre las personas y sólo el 43% sobre los bienes, reportamos un 70% sobre patrimonio y menos del 30% en seguros a las personas", afirma Victoria Bejarano, gerente general de Mapfre Colombia Vida.



Pero, además de preocuparse, ¿qué puede hacer? Ante todo debe conocer sus necesidades y prioridades. Lo más aconsejable es empezar por asegurar su salud y la de su familia. Sobra decir que los gastos médicos y de cirugías en Colombia y en el mundo son muy costosos y que en un momento dado usted puede ahorrarse de $3 millones en adelante que es el precio aproximado de cualquier intervención quirúrgica sencilla. Esto sin contar las operaciones



más complejas como las de corazón, cerebro o cáncer y su posterior tratamiento que, si no arrasan con su patrimonio, al menos lo golpean y con bastante fuerza.

Si ya tiene cubierta el área de la salud, los siguientes pasos son un seguro de invalidez o uno de vida.



Haga sus cálculos. Suponga que usted es Juan, un ejecutivo de 35 años que vive con su esposa y sus dos hijos. Sus ingresos mensuales están alrededor de los $5 millones.



Usted, por causa de una enfermedad o un accidente, queda imposibilitado para trabajar o fallece. Esos $5 millones que recibía su familia ya no existen y a su esposa no le alcanza el sueldo para mantener el estilo de vida que llevaban. Sus hijos posiblemente no podrán seguir en un colegio bilingüe y si tenían planeado matricularse en una universidad prestigiosa, cabe la posibilidad de que no puedan hacerlo o les cueste demasiado trabajo. Esto sin contar que usted estuviera afiliado a algún club social o que tuviera una finca y otras actividades.





La única parte que se puede controlar del riesgo de las enfermedades o de los accidentes es la económica. Si no sabe cuándo, sí puede prevenir parte del cómo.

Si le diéramos otra oportunidad a Juan y devolviéramos la historia hasta el principio, lo más aconsejable sería calcular el nivel de ingresos y la capacidad de pago de Juan, lo cual le indica que puede pagar un seguro de vida con anexo de enfermedades graves y accidentes por $180 millones para que su esposa e hijos puedan mantener su estándar de vida. El valor aproximado de la prima anual a 10 años, dependiendo de la compañía con que tome el seguro, estará alrededor de $2 millones, que puede diferir en cuotas semestrales, trimestrales o mensuales.



Una familia promedio

necesita la cobertura

de múltiples situaciones

y riesgos.





Esta no es su única opción. Juan también podría tomar un seguro colectivo por medio de la compañía con la que trabaja -por lo general, los montos no superan los $50 millones-, asegurarse por un poco menos del valor y tomar un seguro individual que complemente la cifra que desea, en este caso: $180 millones.





Pero Juan tendría otras alternativas. Por un lado ya tiene cubierto el nivel de vida de su familia, el cual incluye el colegio de sus hijos, que en este caso tienen 10 y 7 años. Si él quiere, además, asegurarse para que ellos asistan a una buena universidad deberá tomar otra póliza que ampare la educación superior hasta por 7 años y que incluya la carrera completa y la posibilidad de especialización. Para esto de ahora en adelante pagará alrededor de $200.000 anuales por cada uno.



Los seguros de salud, de vida, el educativo, el del automóvil... son los necesarios. Y hay más.





Sigamos con la historia de Juan, que vive en cualquiera de las grandes ciudades de Colombia, la mayoría de las cuales se encuentra en zonas de riesgo de terremoto. En efecto, su casa avaluada en $150 millones se derrumba. Como él ya venía pagando cuotas anuales de $400.000 por un seguro que por lo general cubre el 100% de los daños, sólo le tocará pagar un deducible que está entre un 10 y un 20% sobre los daños a sus bienes que casi siempre es el porcentaje que no cubre una póliza todo riesgo.



Los ejemplos de seguros utilizados por Juan, unidos a los de automóviles, son los básicos y más recomendables para cualquier ejecutivo. Usted fija sus límites porque con la amplia oferta de seguros en el mercado ahora puede estructurar su plan de seguros casi a la carta y ajustarlos a la medida de la capacidad de pago y nivel de ingresos.
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