Nuevo plan de carrera

| 6/23/2000 12:00:00 AM

Nuevo plan de carrera

El mercado laboral moderno exige una revisión total de carrera y de cómo se alimenta.

El mundo atraviesa uno de los períodos más fascinantes de su historia. Una época de cambios profundos en casi todos los ámbitos de la sociedad, en la tecnología, en la forma de hacer negocios, en la interacción de los seres humanos...

Al contrario de lo que muchos futurólogos llegaron a pensar cuando vaticinaron el surgimiento de una sociedad robotizada en la que los seres humanos perdían espacio, lo que está ocurriendo es que la humanidad se está ganando todo el protagonismo porque es capaz de desarrollar lo que fundamenta el valor de todo: el conocimiento.



El mundo de internet realmente dejó claro el tema de la sociedad de la información y el conocimiento. Hoy sí se siente y se palpa el impacto de vivir en el mundo en el que la intelectualidad humana es el fundamento de todo.



El impacto más visible de hoy está en el mundo empresarial y laboral. Las empresas dejaron de valer por sus activos físicos o por su volumen de ventas y utilidades. Hoy valen por la capacidad que tengan de transformar el negocio en el futuro con base en conocimiento fresco, en procesos novedosos, productividad, cambios técnicos... Por ello, el boom de las empresas de internet que nacen en un garaje cualquiera y poco después se valoran en bolsa por miles de millones de dólares. Aunque se haya producido una baja en el precio de la mayoría de las empresas de tecnología, y sobre todo de las .com, la tendencia es clara: hoy la noción de riqueza es diferente: no está fincada en las tierras, los edificios o las máquinas que se posean... son activos intelectuales los que realmente representan la riqueza, es decir, la gente.



Un cambio de fondo



Se trata de un cambio radical en el modelo que implica retos muy claros para la planeación de carrera. Hasta hace muy poco, una carrera profesional, más una especialización y experiencia eran garantías para tener éxito en el mercado laboral. Hoy, las exigencias son mayores. Las empresas están buscando gente con conocimientos y habilidades que permitan ir más allá en todos los negocios. El complejo y competido ambiente exige equipos humanos de altísimo desempeño que sean capaces de generar verdaderas ventajas competitivas basadas en tecnologías difíciles de copiar, en procesos complejos, en formas de hacer las cosas que la competencia no pueda replicar. Ese conocimiento representa el valor de las empresas, la riqueza para los accionistas y sus empleados.



¿Qué hacer diferente para enfrentar ese reto tan complejo del mundo actual? Para empezar, el mercado de las universidades está repleto de especializaciones, maestrías y diplomados con múltiples objetivos y niveles de profundidad. A la hora de escoger, "el primer paso consiste en preguntarse, aunque parezca muy obvio, qué quiere hacer cada persona con su vida y si lo que planea estudiar trasciende el hecho de sumar un título más en su hoja de vida o si se trata de agregarle valor a su carrera", dice Miguel Pacheco, director de posgrados de la Universidad del Norte.



Es necesario hacer un ejercicio de visión de mediano y corto plazo sobre las tendencias de la industria o el sector en el que una persona se desempeña. En muchos casos no es solo el gusto por algo lo que debe fundamentar la decisión. El factor práctico sobre qué nueva habilidad o conocimiento será útil en los siguientes cinco años es definitivo.



"Otro punto en esta primera etapa es el ¿Quién soy? Un gerente general, un financiero, uno de mercadeo... y qué habilidades tiene que desarrollar para la labor que desempeña", dice Janeth Vélez, directora de posgrados de la Universidad del Rosario. Con esa decisión tomada y un norte, el segundo paso es escoger un programa que corresponda a lo que exige el mercado, sin descuidar sus expectativas y su estrategia profesional.



Charlie Hall, vicepresidente ejecutivo de Top Management, una firma de "head hunters", le suma otro punto a la hora de escoger: especializarse en algo que sea aplicable en Colombia si este finalmente va a ser su campo de desempeño, y mirar muy bien qué se está moviendo en el mercado. Por ejemplo, ahora hay una sobreoferta de profesionales en el campo de finanzas, mientras que en las de mercadeo y alta tecnología sucede lo contrario.



Sobre este mismo punto, José Luis Reyes, director de posgrados en administración de la Javeriana, dice que la tendencia en el área de mercadeo es la especialización en e-commerce y logística; en finanzas, la ingeniería financiera; y como tema clave de la globalización, todo lo relacionado con fusiones y adquisiciones.



La empleabilidad



Detrás de estos consejos de los directores universitarios, hay otro concepto de fondo del nuevo entorno: la noción de empleabilidad o necesidad de desarrollar competencias y habilidades que le permitan a un profesional ser cada vez más atractivo en el mercado laboral. Eso no solo implica estudiar los posgrados adecuados, sino tener las experiencias correctas, participar en los proyectos más interesantes y que produzcan el mayor aprendizaje. En el mundo de internet, por ejemplo, la gente se mueve entre empresas en busca de los mejores proyectos y los salarios tienden a ser secundarios.



Además de las exigencias del mercado y la empleabilidad, hay otro punto vital que se convierte en casi un requisito para los programas de posgrado y es, según Hall, "la visión global de los cursos y la internacionalización".



Para evaluar si el programa efectivamente tiene el "ingrediente" internacional, la vigencia de las escuelas de pensamiento actuales y lo que se espera aprender es necesario, como dice Janeth Vélez, "preguntar hasta el cansancio, qué va a estudiar, quiénes son los profesores, cuál es el alcance de las materias y la metodología del curso". Esto con el objeto de no equivocarse en la escogencia.



Anticiparse



Hoy con la globalización y el boom de la nueva economía está claro que hay una demanda creciente de recurso humano y, por tanto, han surgido nuevas oportunidades para las universidades y para los profesionales.



En el campo internacional cada vez se ve un esfuerzo más acentuado por parte de las universidades para replantear sus programas bajo un paradigma global, lo que se refleja en los posgrados y programas de educación continuada. Pero en el tema de la nueva economía, las universidades han ido más lento, tal vez por la velocidad con que se mueve el negocio y la falta de oferta de profesores que dominen el tema a cabalidad. Pero eso no quiere decir que no se estén moviendo ni contemplando la posibilidad de llevar la red a los salones de clase, porque en el corto plazo, como dice José Luis Reyes, "el tema on line va a ser una buena parte del pénsum de los posgrados".



El mundo de la nueva economía está obligando a replantear el plan de carrera. Aquellos preconceptos de la estabilidad laboral, la fidelidad a las empresas y una cierta pasividad en lo académico están en completa revisión. El valor de hoy está basado en una inestabilidad laboral bien gerenciada que permita adquirir las experiencias y el aprendizaje necesarios. Además, la proactividad académica resulta crítica y la lealtad con las empresas tiene una perspectiva diferente: mientras una persona está en una organización, su misión es contribuir a maximizar el valor de esa empresa, pero nunca puede dejar de mirar hacia afuera en busca de nuevos retos y oportunidades.
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