Negocios

| 2/22/2002 12:00:00 AM

Negocios

Innovación, retención del talento, tecnología y un consumidor satisfecho son las bases del éxito en el nuevo milenio.

El ambiente de los negocios está hoy más candente que nunca. A la recesión mundial, que ya de por sí había afectado negativamente las perspectivas de las compañías en el mundo entero, se sumaron los ataques terroristas del 11 de septiembre y el reciente escándalo de Enron, que dejó un mal sabor sobre el manejo de la contabilidad en las empresas. Con esta carga a sus espaldas, llegaron a Nueva York los CEO de las compañías más importantes del mundo en busca de salidas novedosas para sus empresas. Un gran contraste frente a los años anteriores, cuando su papel en las reuniones del foro era el de compartir con el auditorio sus grandes logros.



La pregunta que todos se hacen es cuándo llegará la recuperación. Las opiniones están ampliamente divididas por lo cual los negocios no pueden basar su estrategia en el desempeño de este factor. Muchos concuerdan en que de todas maneras la bonanza que experimentó la economía en los 90 no se va a repetir en el corto plazo. Ese extraordinario desempeño fue producto de la combinación de una serie de factores que es improbable que vuelvan a ocurrir, como la gran ola de fusiones y adquisiciones que se desató y el impresionante crecimiento de la inversión en tecnología. Por tanto, los empresarios no pueden cifrar sus esperanzas en la recuperación de la economía. Si la recesión se mantiene por un período más largo de lo que el mundo espera, deben surgir nuevas herramientas de competitividad.



La eficiencia, sin duda, es el tema que más preocupa a la mayoría de los empresarios. ¿Cómo lograr aumentos en productividad sin sacrificar el negocio? La mayoría de las empresas han optado por reducir la nómina, lo cual a la luz de los expertos puede ser un error. Soumitra Dutta, profesor y decano de INSEAD en Francia, opina que las empresas no saben manejar los despidos y terminan afectando negativamente el negocio. Desmotivan a los empleados, lo cual repercute de inmediato en los consumidores y en la capacidad de innovación. "La innovación requiere recursos y, sobre todo, pasión", afirma Dutta. La clave está entonces en encontrar el equilibrio entre la eficiencia y los empleados.



En este sentido, la labor de los gerentes de las empresas es cada vez más compleja. ¿Cómo reducir personal sin equivocarse y cómo no terminar saliendo de aquellas personas claves para el negocio? ¿Cómo retener a las personas claves? Según Georg von Krogh, director del Instituto de Administración de la Universidad de St. Gallen en Suiza, las empresas tienen la necesidad de construir y mantener una buena reputación dentro del mercado laboral para atraer a aquellas personas verdaderamente talentosas. "La guerra por el talento aún no ha terminado", afirma Krogh. Y es que, definitivamente, el componente humano es el recurso más importante con el que cuentan las empresas, pues solo con él logran cumplir sus objetivos.



Mantener a los empleados motivados se ha convertido en una de las obsesiones de los líderes de hoy, por lo que han tenido que utilizar su creatividad para diseñar estrategias novedosas que les permitan alcanzar este objetivo. Algunos recomiendan retener a los empleados talentosos por medio de bonificaciones o brindándoles tiempos y espacios de diversión. Otros consideran que un aspecto clave es involucrarlos tanto como sea posible con los resultados de la compañía. "El paso más significativo que puede dar una empresa es convertir en accionistas a todos sus empleados", afirma Joseph Rice, presidente de Clayton, Dubilier & Rice. Esto significa, además, que el papel del líder de la organización debe redefinirse en función de estos empleados. Ya no se puede hablar de un liderazgo impositivo, sino más bien de un liderazgo participativo en el que haya espacio para oír opiniones y sugerencias. El líder, además, debe estar tan comprometido con la organización, que su futuro dependa directamente del éxito o fracaso de su iniciativa.



Consumidores exigentes



El papel del consumidor dentro de este nuevo entorno también se ha redefinido. Ahora, los consumidores están en capacidad de exigir más, lo que hace que cada día sea más difícil mantener el éxito. Las empresas no se pueden contentar simplemente con ofrecer un producto y tener un departamento de servicio al cliente. Unicamente las ideas que desafíen lo convencional van a triunfar. Se requiere una innovación radical. En este frente, la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo generar algo verdaderamente innovador para los clientes? Revolución y renovación. Innovar frente a la competencia y frente a su propio pasado es una necesidad.



Tecnología cuestionada



Aún se mantiene la controversia respecto al papel que juega la tecnología dentro de este nuevo clima empresarial. Para algunos, la tecnología ya cumplió su objetivo y el beneficio que podría traer a las empresas se sobredimensionó. Otros consideran que el optimismo respecto al papel que esta juega se mantiene porque ha demostrado ser un motor de la productividad y rentabilidad. Michael D. Capellas, presidente y CEO de Compaq, cree que aunque la burbuja de la tecnología colapsó, hoy se está abriendo paso a un crecimiento sólido y sostenido del sector. "La revolución de la productividad aún no ha terminado, ni siquiera está cerca de haber llegado a su fin", afirma Capellas.



El mundo empresarial pasa ahora su prueba de fuego. La solución radica en que las empresas logren adaptarse a este nuevo entorno y redefinan la manera como hacen los negocios. Llegó la hora de ir más allá de la teoría y verdaderamente poner en práctica toda una serie de herramientas que incrementen la competitividad de las empresas. El problema es, como afirma Constantinos Markides, profesor del London Business School, que "el 99% de las empresas que lo intentan terminan fracasando pues es fácil saber qué hacer, lo difícil es la implementación".
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.