| 9/19/2003 12:00:00 AM

Millonarios verdes

El ambiente será un eje para la creación de negocios y la generación de riqueza. ¿Dónde estarán las oportunidades?

El mercado mundial de productos y servicios provenientes de la biodiversidad suma cerca de US$900.000 millones anuales actualmente y sus tasas de crecimiento pueden exceder el 25% anual. Con la apertura a los mercados globales que se prevé para los próximos 10 años, la falta de competitividad de Colombia en muchos sectores quedará al descubierto; pero al mismo tiempo, se harán evidentes las ventajas que la geografía y la biodiversidad confieren a nuestro país en estos atractivos mercados.

En el tema ambiental, dos áreas diferentes ofrecen oportunidades de negocios. Por una parte, los negocios que se derivan del ambiente y, por otra, las posibilidades de generar producciones limpias en las empresas para ganar competitividad.

En el primer ámbito están incluidos los servicios ambientales, como el ecoturismo o el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y todo lo relacionado con el desarrollo sostenible y el cuidado de los recursos naturales. Las oportunidades que tiene Colombia en este campo son grandes. En el MDL está el programa de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los países industrializados. Para esos países es muy costoso reducir las emisiones y les resulta muy conveniente pagar por la reducción de emisiones que otros logran en el planeta, pues así cumplen sus obligaciones legales. Pueden hacer esto adquiriendo en el mercado certificados ambientales emitidos por países en desarrollo; así, se verifica la reducción de emisiones lograda por estos últimos (ver Dinero 172). Este instrumento, consagrado en el Protocolo de Kyoto, permite a países como Colombia desarrollar proyectos y obtener "recursos financieros que no implican deuda", como lo explica Walter Vergara, del Banco Mundial.

En Colombia ya hay varios ejemplos: el parque eólico de Jepirachí en la Guajira, propiedad de EEPPM, TransMilenio o el proyecto hidroeléctrico del río Amoyá, en el Tolima. Otros proyectos hidroeléctricos, que apenas van a iniciar, como Aguas de la Cabaña en Antioquia, también buscan apalancar parte de su estrategia financiera en este sistema. Este instrumento podría generarle a Colombia en el largo plazo divisas por unos US$400 millones. En el año 2012 finalizará el primer período de compromiso de los países industrializados para reducir el 5,5% de las emisiones. "Es un paso importante, pero modesto. Se puede observar que la concentración de dióxido de carbono aumenta, por lo que en el futuro se va a requerir mayor agresividad en esas metas de reducción", agrega Vergara. Por ende, las oportunidades de hacer negocios ambientales de este estilo también aumentarán.

Otro tema fundamental hacia el futuro es el ecoturismo, que en Colombia avanza lentamente. A pesar de contar con paisajes y zonas con alto potencial, la situación de orden público no favorece su desarrollo. Si en los próximos 10 años el país consolida un proceso de paz o un esquema de seguridad que garantice la tranquilidad en sitios de desarrollo turístico, seguramente este será un sector ganador.

El manejo de la biodiversidad como plataforma de negocios también adquirirá mayor vigencia. Negocios como los productos orgánicos -alimentos, aceites y hasta insecticidas- o la venta de mascotas desde zoocriaderos están ganando cada vez más participación y sus precios reconocen primas significativas frente al resto del mercado.

En cuanto a los negocios derivados de la operación ambiental de las empresas, las posibilidades crecen, pero el tiempo se agota. Hoy el cumplimiento de las exigencias ambientales puede ser utilizado como una ventaja competitiva en los negocios. Cuanto más tiempo pase, sin embargo, este factor actuará menos como ventaja y más como un simple requisito para operar.

¿Por qué el cumplimiento de estos requisitos puede ser una ventaja? "Siempre habrá requisitos mínimos que las empresas del mundo están cumpliendo para acceder a esos mercados. Pero las empresas que logren producir más limpio de lo que exigen esos requisitos mínimos tendrán ventajas competitivas adicionales", explica Manuel Rodríguez, ex ministro de Medio Ambiente. Al exceder el cumplimiento de los requisitos mínimos, las empresas reducen un riesgo operacional, con frecuencia ganan en eficiencia y, además, se hacen atractivas para un público que está cada vez más consciente de esta problemática.

Colombia tendrá en el tema ambiental una de sus mejores cartas para jugar su futuro económico. Pero debe adelantarse a su competencia Brasil, Costa Rica, Venezuela, entre otros-, porque son similares en su estructura ambiental y también están detrás de las oportunidades que genera el mercado. El éxito estará en desarrollar proyectos de gran impacto que capitalicen la ventaja de ser uno de los países con mayor biodiversidad del mundo.
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