| 3/6/2009 12:00:00 AM

Matrimonio perfecto

El conocimiento es fuente de ventajas competitivas. Por eso, es tiempo de profundizar la relación entre universidades y empresas.

Aunque cada vez son más frecuentes los esfuerzos de acercamiento entre empresas y universidades, no siempre han coincidido, principalmente en tiempo, prioridades y lenguaje. "Hay un espacio por recorrer y profundizar en el tema de pertinencia de los currículos. Es posible que por las mismas políticas gubernamentales, enfocadas en cobertura y calidad, se le haya restado prioridad a la pertinencia, pero es el momento de darle fuerza y concreción", señala José Manuel Restrepo, vicerrector de la Universidad del Rosario.

Así lo ha entendido el Ministerio de Educación Nacional, que ha calificado 2009 como el año de la pertinencia educativa, en un contexto donde el conocimiento es fuente de ventajas competitivas. Una de las estrategias del Ministerio, contenida en el programa de Revolución Educativa, es promocionar una relación universidad-empresa que permita lograr una mayor pertinencia en la educación superior con respecto a las necesidades del sector productivo y dinamizar la investigación aplicada. En los comités universidad-empresa participan los Consejos de Competitividad y las Cámaras de Comercio y se espera que en 2010 se consoliden 30 de ellos.

¿Cómo abordar esta relación? "Tanto empresas como universidades tienen que dejar de verse como proveedor y cliente y convertir la relación en una alianza, donde no se trate de mostrar un portafolio de productos sino de entregar resultados y soluciones para las empresas. Se deben concretar metas que permitan añadirle valor a esta relación en una red internacional, esa es la visión de la facultad con su proyección en escenarios globales", dice Catalina Bernal, de la facultad de Administración de la Universidad de Los Andes.

En los últimos años se ha venido dando un mayor acercamiento entre universidades y empresas. Por un lado, Colciencias, desde hace cerca de 6 años, privilegia proyectos que se hacen entre estos actores y condiciona, para ciertas líneas de recursos, que exista una compañía que se beneficie del estudio. Por otro, los centros académicos han empezado a entender que el conocimiento tiene posibilidad de transformación en bienes, productos y servicios y han dado paso al emprendimiento. Y, finalmente, hay una vinculación, cada vez más activa, de empresarios en diferentes instancias académicas que van desde comités regionales, donde participan Estado y Universidades, hasta su presencia en cargos de dirección.

Antioquia ha sido una de las regiones que mayor dinámica le ha dado al trípode universidad-empresa-estado. "Es muy importante desde lo conceptual porque son tres esferas que habían trabajado independientemente y hoy están haciéndolo de manera más concertada", explica Margarita Berrío, vicerrectora de la Universidad de Antioquia.

La dinámica avanza, "la tendencia es hacia la investigación aplicada y en ello hemos estado trabajando en el Valle del Cauca, con la Red Universitaria para la Innovación en el Valle, que tiene como objetivo incrementar el impacto de las capacidades científico-técnicas de las instituciones de educación superior hacia la productividad, la competitividad empresarial y el desarrollo social del departamento", afirma Francisco Piedrahita, rector de la Universidad Icesi. Un modelo similar se aplica en 12 universidades de Bogotá con empresas y autoridades de la capital y de Cundinamarca. Y otras, como la Universidad del Norte, se han convertido en aliadas de los empresarios, en este caso de la Costa Atlántica.

Aunque esta tendencia es favorable, el país debe ir hacia modelos más agresivos.. La tendencia internacional está enfocada hacia la creación de ecosistemas empresariales alrededor de ejes de conocimiento, donde las universidades juegan un papel de dinamizador.

Ya el país está dando los primeros pasos para estos ecosistemas en sectores específicos como logística, plástico y petróleo. En el primero, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la agencia de investigación Logyca, desarrollaron el Centro Latinoamericano de Innovación en Logística, una estrategia para hacer de Bogotá el eje del conocimiento del sector en la región. Ya se han vinculado nueve empresas, seis universidades nacionales y de la región y el Gobierno también manifestó su apoyo.

Otro caso es el del Instituto de Capacitación e Investigación del Plástico y del Caucho (ICIPC), que viene desarrollando estrategias, junto con universidades de Antioquia, para dar eficiencias en procesos productivos a empresas del sector, especialmente Pymes. Y en hidrocarburos, el Instituto Colombiano del Petróleo adelanta programas de investigación en Santander.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?