| 9/15/2006 12:00:00 AM

Más que energía

La fortaleza de la empresa es su conocimiento del cliente, lo cual le ha permitido, de manera sostenible, atender las necesidades y mejorar la calidad de vida de estratos populares.

En 1997, cuando Codensa entró a manejar la comercialización y distribución de energía en la capital, la Empresa de Energía de Bogotá tenía 1,8 millones de clientes, pero de ellos solo 1,5 millones estaban legalizados. Los demás obtenían el servicio, en su mayoría, de forma fraudulenta. Esta empresa, que hasta ese año era 100% pública y estaba integrada en todos los servicios —generación, transmisión y distribución—, no había hecho las inversiones necesarias para atender a toda la población. Además, consideraba que en sectores deprimidos como Ciudad Bolívar, sus habitantes nunca iban a pagar el servicio.

Codensa rompió ese paradigma y comprobó que, dándoles acceso al servicio, los estratos bajos de la población estaban dispuestos a pagar. Esa experiencia y el conocimiento que ha adquirido de sus clientes (60% no están bancarizados) fue clave para incluir a esta población en el crédito formal. Hace cuatro años lanzó Codensa Hogar, un sistema de financiamiento para clientes de bajos ingresos, que en los últimos años les ha permitido a 400.000 personas comprar electrodomésticos. Un tema que no solo es de consumo, sino de mejora en la calidad de vida. El mejor ejemplo es que al principio, los aparatos más demandados fueron las lavadoras. La razón, las mujeres pueden ahorrar tiempo en sus labores domésticas, antes de irse a trabajar. "No solo hemos mejorado la calidad del servicio de energía, sino que hemos trabajado por resolver las necesidades de nuestros clientes", afirma José Alejandro Inostroza, gerente general de Codensa.

Así ha articulado redes con proveedores y socios estratégicos para resolver los problemas de las comunidades a donde llega. Con Mapfre, por ejemplo, diseñó seguros exequiales, de vida y para los pequeños comerciantes. Y con su red de proveedores, salvó el negocio de la panela artesanal en Villeta, que estaba en peligro por el aumento en el precio del diesel, insumo para los motores en que se fabricaba el producto. Consiguió descuentos y dio financiación para la reconversión a motores eléctricos, lo que salvó el negocio. Codensa es una muestra de cómo una empresa puede ir más allá en su relación con proveedores y clientes de lo que dicta la costumbre.
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