| 6/4/2013 10:35:00 AM

Más allá de la nube

Aunque el cloud computing ha sacudido los paradigmas de implementación de software y tecnología en general, la evolución del software apunta hacia varias direcciones.

Sin software, la computación en la nube no habría evolucionado hacia los niveles de potencia, facilidad de uso y masificación actuales. ¿Por qué? Son las aplicaciones las que han permitido el aprovechamiento del hardware existente y a la vez las que han exigido más a los fabricantes de procesadores y han impulsado avances en campos como procesamiento, memoria y capacidad de almacenamiento. Sin software, no sería exagerado decir, habría sido imposible ver muchos de los avances en otros campos, como internet, las comunicaciones o la computación móvil.

Y, sin embargo, cuando hoy se piensa en software corporativo o empresarial, a primera vista parecería un ‘mundo estático’, en el que siglas de vieja data como ERP, CRM, BI o SCM, o las aplicaciones de oficina, siguen siendo las más utilizadas.

Esa ‘falta de evolución’ es aparente, y de hecho una tendencia tecnológica poderosa actual, la computación en la nube –protagonista de otros contenidos en esta revista– es uno de los hitos en la historia del software.

Juan Pablo Consuegra, director de mercadeo y operaciones de negocio de Microsoft Colombia, cree que el ecosistema de tecnología y en particular de software ha cambiado de manera radical. “Las grandes, medianas y pequeñas empresas adoptan tecnologías de información para ser más competitivas en ambientes de negocio cada vez más abiertos y complejos, y las tendencias hacen que no importe su tamaño, todas las empresas pueden capitalizar la tecnología como habilitador empresarial”.

Cuando dice que no importa su tamaño, se refiere a que la computación en la nube permite a grandes y pequeños utilizar la tecnología como un servicio y acercarla a sus necesidades de crecimiento y de negocios según sus demandas, tamaño y capacidad de inversión.

Esta visión la comparte Víctor Muñoz, director de capacidades de Carvajal Tecnología y Servicios, quien opina que en el campo del software empresarial la gran tendencia es que CRM (Costumer Relationship Management), ERP y los demás motores de automatización están migrando al modelo de la nube. “Esto cambia radicalmente la forma como los proveedores se acercan a los clientes: ya no hablamos de compras gigantescas de software –y hardware– a dos años, sino un modelo de servicio”, apunta.?Y si de esta tendencia habla el ejecutivo del gigante del software, que nació y se convirtió en el rey bajo el modelo on premise –el de la tradicional instalación de los programas en servidores y computadores–, y una empresa integradora que recomienda la mejor alternativa según las necesidades del cliente, ¿qué dirá una firma volcada en cloud computing.

Juan Manuel Mogollón, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Avanxo, aliado de Amazon en su plataforma en la nube Amazon Web Services (AWS), señala que “los principales beneficios de la nube y de una plataforma como AWS son el acceso a la mejor tecnología pagando únicamente lo que usan, permitiendo ahorros de hasta 40% en su costo total de TI”.

Para Consuegra, en todo caso, se debe tener cuidado en predicar el cambio radical hacia la nube como una única opción. Cada empresa, dice el ejecutivo, es un universo particular con necesidades específicas de seguridad, accesibilidad de los datos y aplicaciones, flujos de caja, políticas de adquisición y mantenimiento de tecnología. “Las ofertas tecnológicas tienen que adaptarse a esa realidad en lugar de forzar un cambio radical”, agrega.

Colombia está implementando rápidamente las principales tendencias tecnológicas y de software de clase mundial, como cloud computing, Analytics o Big Data, movilidad y seguridad, y –como asegura Ana Lucía Vargas, gerente de mercadeo, comunicaciones y responsabilidad social de IBM- “para hacer más competitivas sus organizaciones y empresas en el contexto global en que opera el país”.

No solo ‘cloud’


La tendencia de cloud computing no es la única marcada en materia de software empresarial. De acuerdo con Víctor Muñoz, de Carvajal Tecnología y Servicios, la implementación del software de código abierto (open source) cobra cada vez más relevancia. “Estas herramientas pueden suplir las necesidades de las medianas y pequeñas empresas”, señala.

Otros conceptos que no son nuevos pero ganan fuerza debido a la multiplicidad de plataformas y tecnologías que impera en la empresa son la interoperabilidad y la integración. “Estos se traducen en qué tiene la empresa y cómo se logra conectar con lo que se desea. Y las compañías quieren que alguien les preste el servicio de hacer que sus aplicaciones sean interoperables y se integren, en lugar de desarrollar los proyectos por sí mismas y adquirir las plataformas”, sostiene.

Hay otras tendencias relevantes como la computación social. Esta involucra, según Consuegra, redes sociales externas e internas, y permite cambiar los paradigmas de comunicaciones hacia adentro y hacia afuera de las empresas, y mantener conversaciones de dos vías con clientes y proveedores.

A esta se suma la explosión de datos, o Big Data, que solo se puede soportar con software; y, además, no puede olvidarse el Software como Servicio (SaaS), el cual consiste en entregar software por segmentos de productos, cuyo objetivo final será proporcionar una serie de funciones de administración y seguridad como servicio y en la medida que sea requerido.

Invertir para el largo plazo


Para Mauricio Zapata Vidal, director comercial de ADA, empresa premiada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y otras entidades como la más dinámica en el sector de TI en Colombia, la apuesta en los procesos de sistemas de modernización de software tiene que evaluarse con respecto a su influencia y efecto en la cadena de valor (clientes, proveedores, usuarios finales), en cómo acercarla más al entorno directo e inmediato del negocio.

“Cada vez más las empresas comprenden que deben dedicarse a hacer lo que saben hacer. Por eso entregan sus procesos no misionales a terceros que son expertos en ellos y que brindan mayor calidad a los procesos y a menor precio”, comenta Zapata, quien agrega que sucede algo similar con los equipos de cómputo, los cuales antes tenían cada cinco años el recambio y hoy este es de un año o incluso menos. “Entonces, agrega, se vuelve muy difícil para una empresa tener lo más nuevo en tecnología, y lo mismo sucede con los sistemas de información”.

La clave en el momento de tomar la decisión de implementar cambios tecnológicos es tener claro que a partir de ese momento la compañía vivirá con él. Zapata explica que un proceso de modernización no es de un semestre, no se trata solo de comprar tecnología, sino que se convierte en un componente importante para el funcionamiento del negocio, en hacer eficientes procesos internos y oportunos en entrega del servicio.

“Y un proceso de modernización –que incorpora software y soluciones en general– no es de seis meses, es un compromiso ‘de por vida’”, añade Zapata. La lección es precisa: las decisiones en materia de software empresarial trascienden, y su implementación no siempre es simple ni da resultados inmediatos, pero la visión debe apuntar al mediano y largo plazos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?