| 2/16/2007 12:00:00 AM

Manos a la obra

Ser cada vez más competitivos a lo largo de toda la cadena de abastecimiento es una tarea que compromete al gobierno, a las empresas y a los operadores logísticos. El rezago en infraestructura es grande y el tiempo apremia.

El incremento del comercio internacional, la modernización y expansión de los puertos colombianos y la eventual firma de acuerdos internacionales han hecho que el sector de la logística se esté especializando cada día más, ofrezca nuevos servicios y enfrente nuevos retos. Uno de los más importantes será mejorar los procesos a lo largo de toda la cadena de abastecimiento para ser más competitivos y enfrentar así la globalización, acción que compromete al gobierno, a los empresarios y a los operadores logísticos. De hecho, hoy Colombia es uno de los países menos competitivos de la región, pues ocupa el octavo puesto, superado por Costa Rica, Panamá, El Salvador y Chile. Basados también en el Reporte de Competitividad Global, la calidad de nuestra infraestructura es una de las más precarias, lejos de los índices alcanzados por Chile, Argentina, Estados Unidos o Singapur.

Para empezar, el gobierno tendrá que ponerse a trabajar con base en las deficiencias que en esta materia se identificaron en la denominada Agenda Interna, según explica Alcira Barrero Salomón, subdirectora logística de exportación de Proexport. Ella advierte que el país debe apretar a fondo el acelerador para ponerse al día en temas de infraestructura, pues considera que el rezago es grande y el tiempo apremia. En infraestructura vial, por ejemplo, se recomienda en la agenda interna concentrar las inversiones en el mediano y corto plazo en los corredores de exportación y conexión con las fronteras. Según cálculos de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), los recursos necesarios para la ejecución de los proyectos en los cuales se requiere cualquier tipo de intervención (mejoramiento, mantenimiento, rehabilitación o construcción) ascienden a $5 billones.

Este gremio, precisamente, es el que ha venido promoviendo la ejecución de un Plan Nacional Logístico, mediante el cual se integren los distintos modos de transporte. Hoy, este rubro representa el 52% del costo logístico de las empresas. Para consolidar esta red de transporte se deberán establecer nodos de interconexión en sitios estratégicos como Puerto Salgar, Funza, La Felisa y Puerto Gaitán. También propone un gran consenso nacional sobre un Plan Básico de Obras, el cual deberá incluir las que más falta hacen en los corredores viales que del interior del país conducen a las costas Atlántica y Pacífica, la consolidación de los pasos de frontera, los proyectos de conexión ciudad-región para Bogotá, las zonas de actividad logística y los desarrollos portuarios, férreos y fluviales básicos para la competitividad y el comercio exterior.

Y en materia de puertos, la apuesta no puede ser inferior. La infraestructura portuaria del país está por debajo de Venezuela, Chile y México. Por eso, la CCI recomienda inversiones en el mediano plazo, como la profundización del canal de acceso al puerto de Buenaventura a 12 metros (40 pies) y la promoción y construcción de un antepuerto. El año pasado, cuando colapsó la capacidad de carga de la terminal, se prendieron las alarmas. Sin embargo, la gerente (e) Nancy Ceballos advierte que la Sociedad Portuaria tiene planes de inversión por US$450 millones a 2033, pero si el gobierno no prorroga la licencia de operación no pueden emprender obras. Por lo pronto, ya se adquirieron 200.000 m2, correspondientes a la antigua zona franca. Esto permitirá sacar del puerto la operación de consolidación y desconsolidación de la carga, aumentar el espacio de almacenaje, ofrecer los servicios de administración de inventarios, etiquetaje y empaque. Según Cevallos, se trata de poner en marcha actividades que le den valor agregado a la operación.

El puerto también participa, con una inversión de $1.500 millones, en la construcción del Centro de Actividades Económicas de Buenaventura, con el cual se busca convertir a la ciudad en un competitivo nodo portuario, logístico e industrial. De esta manera, Buenaventura pasaría a ser un puerto de tercera generación. Se trata de un complejo logístico industrial multifuncional. Su desarrollo implicará la ejecución de inversiones privadas equivalentes a unos US$120 millones. El proyecto generará unos 6.000 empleos directos y unos 12.000 indirectos en los próximos 10 años.

Así mismo, permitirá ampliar, como mínimo, en 5 millones de toneladas la capacidad de la actual terminal marítima para actividades logísticas. El proyecto se desarrollará sobre un terreno de 400 hectáreas, definidas en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), para la localización de actividades logísticas e industriales en el municipio de Buenaventura. El Centro de Actividades Económicas es un proyecto de plataforma de infraestructura especializada para la localización de empresas de servicios logísticos, de conexión multimodal de transporte de carga y de industrias exportadoras.

El puerto de Santa Marta también tendrá que emprender obras en el corto plazo, como la terminación de la construcción y pavimentación de la vía alterna al puerto, promoción y construcción de un antepuerto y la rehabilitación del ferrocarril para conexión intermodal. En cuanto a los puertos de Cartagena y Barranquilla, la acción más inmediata que se debe emprender es la profundización del canal de acceso a las terminales marítimas, cómo mínimo a 14 metros, unos 46 pies. La Sociedad Portuaria de Barranquilla anunció inversiones por US$70 millones en una primera fase de expansión que le permitirá ampliar su capacidad de 3,6 millones de toneladas a 10 millones. Y a medida que el mercado lo vaya exigiendo, están previstas inyecciones futuras de capital por otros US$105 millones.

Entretanto, el grupo Coremar, que aglutina a 10 empresas dedicadas al negocio de remolcadores, estaciones de gasolina, abastecimiento de combustible para cargueros y operación portuaria, ya recibió la concesión portuaria para construir una terminal marítima multipropósito en la margen opuesta a la de la Sociedad Portuaria de Barranquilla, sobre el río Magdalena.

Se trata de Puerto Palermo, el cual demandará inversiones iniciales de infraestructura por US$7 millones. La idea es desarrollar a su alrededor un parque industrial en el que se invertirán entre US$30 y US$40 millones adicionales.

En infraestructura aeroportuaria, se destaca la concesión del aeropuerto Eldorado de Bogotá, estratégica para el desarrollo de la ciudad-región. Sin embargo, se hacen necesarias otras acciones importantes, como la concesión del aeropuerto de San Andrés, la integración del aeropuerto de Medellín con el de Rionegro, la construcción del aeropuerto de Palestina y uno regional en Cartago.

Todo está por hacer en materia de infraestructura. Por eso, de ahora en adelante, la palabra que más se deberá escuchar en el sector es 'manos a la obra'. De lo contrario, el rezago será cada vez mayor y nos alejaremos cada día más de los niveles de competitividad de los mercados internacionales.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?