| 2/15/2008 12:00:00 AM

“Las personas más felices son casi siempre las más productivas"

Ruut Veenhoven, uno de los expertos mundiales más reconocidos en el estudio de la felicidad, habló con Dinero sobre la influencia de este tema en el desarrollo del país y la competitividad empresarial.

 
En el mundo toma cada vez más fuerza una corriente que dice que más que aumentar el producto interno bruto o el ingreso per cápita, los gobiernos deben preocuparse de lograr la mayor felicidad para el mayor número de habitantes. Uno de los abanderados del tema es Ruut Veenhoven, profesor emérito de la Universidad Erasmus de Róterdam (Holanda), quien desarrolló la base mundial de datos más completa sobre la felicidad y cuyos estudios comparativos entre países dejan a Colombia muy bien librada.

Este sociólogo fue invitado al país por la facultad de administración de la Universidad de los Andes y, junto con Eduardo Wills, quien ha encabezado las investigaciones sobre este tema en el país, están buscando determinar las condiciones que hacen de Colombia un país feliz.

Veenhoven no se atreve todavía a lanzar una hipótesis sobre por qué a Colombia le va bien en el tema de felicidad, pero sí intuye que esto se debe a que en el país el tema de la familia es muy importante y a que la calidad de las relaciones interpersonales funciona mejor que en países desarrollados a pesar del conflicto y la inseguridad. Sin embargo, es enfático al decir que tiene que investigar más sobre el país.

Veenhoven explica que en países más desarrollados con alto nivel de ingresos, la gente se pone metas tan altas que nunca las puede alcanzar, pero que en Colombia la gente es más realista, por lo que se pone metas más concretas, las alcanza y por eso se siente más satisfecha.

De acuerdo con sus estudios ¿qué se entiende por felicidad?
Qué tan satisfecho está con la vida que usted vive. Satisfacción con su vida como un todo.

¿Este significado varía de acuerdo al grado de desarrollo de los países, el género o la edad de las personas?
No. La definición es la misma para todo el mundo. Es una definición sencilla para que todo el mundo la pueda entender. Lo que varía son las condiciones del entorno. La definición de felicidad es universal pero la interpretación cultural puede ser distinta. Las diferencias culturales se expresan en las creencias que tiene la gente sobre la felicidad. En algunos países el género tiene implicaciones como, por ejemplo, en los países árabes, donde ser mujer no genera mucha satisfacción.

Si es tan distinta esta interpretación cultural, ¿Cómo se mide y se homogenizan los estándares para hacer comparables los países?
Son encuestas de percepción en las que se pregunta el nivel de satisfacción con diferentes dominios de la vida. Son preguntas directas y sencillas que todo el mundo entiende y que permiten hacer comparaciones universales en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 10 (muy satisfecho). Se indaga por todas las facetas de la vida (salud, relaciones personales, familia, medio ambiente, logros que ha alcanzado en su vida, seguridad) en una muestra aleatoria de unas 2000 personas por país. La encuesta se ha hecho en más de 130 países. Se compara y se encuentran diferencias muy grandes.

Colombia sale generalmente muy bien librada en estos rankings ¿Qué factores explican esto?
Colombia tiene un estado que funciona bien. Existe un grado relativamente bueno de desarrollo y riqueza en el país. Colombia no es tan pobre como los países africanos. Hay pobreza pero no hay hambre generalizada. La gente aquí está muy contenta y satisfecha con la familia.

Es difícil entender que con un nivel de pobreza alto y con desigualdades sociales importantes se pueda salir tan bien librado de estos rankings.
Lo que sabemos es que la gente no puede estar feliz si hay una inseguridad crónica o hambre crónica. Pero se puede vivir con desigualdades grandes. Por ejemplo, Estados Unidos es un país de gran desigualdad entre Bill Gates y los pobres de Nueva Orleans. Y la investigación lo que demuestra es que a pesar de la desigualdad en ciertos países, no existe una relación tan clara entre desigualdad y felicidad.

¿Y entre ingreso y felicidad?
Sí hay una relación clara. Entre más rico el país, más feliz. No estamos muy seguros de cuál es el mecanismo que hay detrás. Seguramente se debe a que mayor ingreso va junto con mejor educación, mejor salud, más libertad y mayor tendencia a la autonomía en la toma de decisiones de las personas. Pero saber exactamente cuál es el factor que más pesa es difícil.

¿Hay países que ya han adoptado sus mediciones para tomar decisiones de política pública?
Nunca he tenido un Gobierno que me diga ¿cómo hago para que la gente esté más feliz? Pero casi siempre se utilizan mis investigaciones para discusiones políticas e ideológicas. He sido consejero de estados de bienestar en Europa y de algunos partidos políticos. Un caso es la discusión sobre referendo y democracia en Holanda. Mis datos muestran, por ejemplo, que hay una causalidad directa con corrupción. Incluso mucho más fuerte que con desigualdad. Sin embargo, entre menores sean las diferencias entre hombres y mujeres, más felicidad hay en el país. Por tanto, si se requiere reducir la desigualdad, enfóquese en la emancipación de la mujer, más que en generar grandes programas de redistribución del ingreso. O en temas anticorrupción. Esto podría ser una guía.

¿Cuál es el efecto de la felicidad en temas como competitividad, empleo e inversión?
Aquellos países que son más competitivos, donde hay más fuerza laboral comprometida o donde se trabaja de forma más productiva, son países más felices. Y en un mundo globalizado, la felicidad de la gente se podría volver un factor de atracción de la inversión. A nivel individual, las personas más felices son casi siempre las más productivas. También la gente más feliz es la más saludable.

¿Cómo se puede generar una discusión social para que la gente comprenda la importancia de vivir bien?
Hay gente que no tiene todas las condiciones materiales ni casas elegantes o carros lujosos pero que lleva una buena vida. Saben el arte de vivir bien y sería muy importante mostrar este tipo de ejemplos a la sociedad. La felicidad no depende de las cosas materiales ni de las comparaciones sociales.

¿Las encuestas miden personalidad de la gente o el contexto cultural en que se encuentran?
Están midiendo felicidad. Y una de las causas determinantes puede ser el carácter nacional. Los latinos tienen más marcados ciertos rasgos de personalidad como la extroversión, que podría estar relacionada con el optimismo. Los asiáticos son super autocríticos. Muchos dicen que eso les permite sobresalir.

¿Qué recomendaciones le hace a Colombia para que afiance su felicidad?
Quiero tener más información de Colombia para poder dar recomendaciones más certeras para la política pública. La idea es hacer investigaciones más profundas y periódicas.

¿Cómo hacer para que la educación genere capacidades que le permitan a la persona decidir autónomamente qué quiere ser?
Depende mucho de la pedagogía y cómo se enseñe. Lo que está claro es que mayores niveles de inteligencia cognitiva (la tradicional) no hacen que la gente sea más feliz. Pero otro tipo de inteligencia basado más en competencias, como la inteligencia emocional, claramente sí puede estar relacionado con felicidad.

¿Cómo hacer para que toda la sociedad se meta en esta discusión?
Si las universidades y escuelas se vuelcan más hacia este tipo de pedagogías se puede generar un impacto. No solamente hacer a la gente más inteligente leyendo libros y transmitiendo conocimientos sino desarrollando capacidades.

En su primera visita a Colombia, ¿corroboró los datos al conocer la gente?
Yo solo he visto gente sonriente acá.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?