| 3/5/2004 12:00:00 AM

La transformación de los programas de administración

La formación en administración podría potenciarse con más trabajo en el desarrollo de competencias de liderazgo, trabajo en equipo y pensamiento crítico.

Los cambios que se han dado en el mundo en el comportamiento de las organizaciones, gracias a la competencia internacional, las nuevas formas de hacer negocios, la explosión de nuevos productos, las fusiones y alianzas estratégicas, han llevado a las facultades de administración a cuestionar su papel en la formación de los gerentes. La complejidad de los negocios hace que los procesos tradicionales de formación en los programas de administración, tanto en el exterior como en Colombia, ya no respondan a los talentos que buscan las empresas.

Hasta hace poco, el énfasis de la educación gerencial estaba en la transmisión de conocimientos actualizados, y la difusión de prácticas exitosas en empresas del mundo con el uso de casos. Sin embargo, los resultados de la formación se han vuelto insatisfactorios ante la complejidad de los retos que enfrentan los ejecutivos. Un estudio de Richard Boyatzis, profesor de la escuela de administración de Case Western Reserve University, en California, encontró que los graduados de los programas de MBA, aun de los más prestigiosos, eran demasiado analíticos (hasta el punto de perder de vista la realidad) y carentes de capacidades para comunicarse efectivamente con sus colaboradores, tenían una visión parroquial, a pesar de que los cursos del programa tuvieran una visión internacional; y por lo general habían excedido sus expectativas sobre su primer trabajo.

En Colombia, pese a que los programas de administración son actualizados e incluyen una buena selección de temas, hay aspectos en los que se podría trabajar para volver más productiva la formación. El primer aspecto se relaciona con la enseñanza tradicional en la que el papel del profesor es enseñar y el del estudiante aprender. Hipólito González, de la Universidad Icesi, ha escrito que la educación es un proceso en el cual los estudiantes construyen su propio conocimiento: "el conocimiento no se comunica ni se inyecta a los estudiantes, se construye", afirma. Así pues, el papel del profesor cambia para propiciar un entorno que genere en los estudiantes experiencias que les permitan descubrir y apropiarse del conocimiento. Este proceso es mucho más complejo que "dictar la clase" pues implica una comprensión del proceso de aprendizaje de los estudiantes y, como no todos aprenden de igual manera, obliga al profesor a armarse de preguntas que estimulen respuestas inteligentes en sus estudiantes y les permitan construir conocimiento.

El segundo aspecto se relaciona con las prioridades que deben aprender los gerentes. Boyatzis, en la reestructuración del MBA que lideró, plantea como objetivo del programa el entrenamiento de los participantes en la creación de valor económico, intelectual y humano. Así, el programa desarrolla competencias en la toma de decisiones, liderazgo y participación, estimula el desempeño profesional, la integridad, entrena en el uso de la tecnología y la información y facilita el aprendizaje de los conocimientos más avanzados. La diferencia con los programas tradicionales, que se centran exclusivamente en conocimientos, radica en que la mitad del nuevo programa desarrolla las competencias que le permiten al gerente actuar con la gente y la otra mitad se dedica al aprendizaje de conocimientos más avanzados.

Desde hace varios años, Icesi ha introducido en su currículo actividades que dan prioridad al desarrollo de las competencias en sus estudiantes de pregrado y del MBA, en especial las que estimulan el liderazgo, el pensamiento crítico, la autonomía intelectual, el aprendizaje individual permanente, y la comunicación oral y escrita. Con éxito, ha trasladado el papel activo del aprendizaje a los estudiantes, al colocar a los profesores en la administración del proceso.



Héctor Ochoa Díaz, decano Facultad de Ciencias administrativas y económicas, ICESI
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?