| 9/15/2006 12:00:00 AM

La nueva filantropía

Varias organizaciones sin ánimo de lucro canalizan aportes filantrópicos de las empresas para programas de educación y ayuda humanitaria, como Dividendo por Colombia, Conexión Colombia y la Fundación Génesis.

Alo largo del último siglo, las contribuciones de los empresarios colombianos evolucionaron de la donación típicamente caritativa a la inversión social y la filantropía estratégica. El enfoque del sector empresarial hacia la responsabilidad social ha venido cambiando a medida que ha descubierto nuevas formas de relacionar la operación de sus negocios con sus actividades sociales. De ahí que numerosas organizaciones que trabajan en diferentes frentes estén siendo apoyadas por centenares de empresas en actividades que no les arrojan una retribución mediática en términos comerciales o de marketing.

Esta tendencia quedó reflejada en el informe Aportes y desafíos de la responsabilidad social empresarial en Colombia, escrito por los investigadores Roberto Gutiérrez, Luis Felipe Avella (Universidad de los Andes) y Rodrigo Villar (consultor Inter American Foundation).

Destaca el estudio que durante la última década, la mayor cantidad de recursos de la nueva filantropía, originada en América Latina, ha provenido del entorno empresarial de Brasil, Chile, Perú, Colombia, Ecuador y México, donde las empresas y los líderes de los negocios son los principales promotores de las nuevas fundaciones y de las organizaciones sin ánimo de lucro en la región.

El amplio surgimiento de este tipo de entidades filantrópicas de origen corporativo, a partir de 1960, tiene diferentes explicaciones. Algunos expertos mencionan la corriente de pensamiento empresarial gestada a mediados de aquella década y que se empezó a preocupar por la responsabilidad social empresarial, así como la legislación tributaria que favorecía las inversiones de recursos para este tipo de programas. También se incluyeron en esta lista la Guerra Fría y la revolución cubana. En Colombia, sí influyó mucho el fin del período de la violencia política y el comienzo del Frente Nacional.

En este proceso evolutivo, muchas compañías han ido construyendo diferentes modelos de inversión en la sociedad: con proyectos propios dentro de la empresa, con la creación de una fundación, apoyando iniciativas sociales de su gremio o programas del gobierno de turno. Sin embargo, el apoyo a las organizaciones sin ánimo de lucro ha venido tomando fuerza y por medio de ellas los empresarios están canalizando sus aportes filantrópicos en educación, salud, apoyo humanitario, inversión social, etc. Ahora, estos esfuerzos son medibles en cuanto a su impacto social, mientras que el manejo de los recursos y su distribución son fiscalizados por donantes y terceros.

Según los investigadores, diversas iniciativas promueven la filantropía estratégica y examinan cómo aumentar el impacto social a la par de los rendimientos económicos. "Aunque la inversión social es reconocida, la filantropía estratégica tiene un lugar especial en estas construcciones colectivas. El trabajo ha comprendido al sector de las grandes superficies, a los establecimientos de crédito y a las empresas de la región Caribe y del Valle del Cauca", señalan los autores del estudio.

Dividendo por Colombia
Una de las organizaciones que se ha destacado en el país por la manera en que ha canalizado hacia la educación los aportes de la filantropía privada es Dividendo por Colombia, creada en 1998 por iniciativa de Almacenes Éxito, Bancolombia, Coca-Cola, César Rovira Coopers, IBM, Lewin & Wills, Panamco, Procter & Gamble y Fundación Suramericana. Dividendo capta de manera voluntaria aportes de trabajadores cuyas empresas donan una contrapartida equivalente al 100%. En el país hay 11.000 empleados de 80 empresas vinculados al programa. Los aportes del año pasado, por ejemplo, ascendieron a más de $2.000 millones.

Gracias a ellos, 1.500 niños menores de 9 años, de Bogotá y Medellín aprenden a leer y a escribir con el Programa de Aprendizaje Básico. Igualmente, otros 3.500 menores están nivelando la básica primaria con el Programa de Aceleración del Aprendizaje, para que luego puedan ser recibidos en las escuelas y continuar con sus estudios. Estos se llevan a cabo en las comunas de Medellín; en los barrios Agua Blanca, Siloé y Meléndez en Cali; y en Ciudad Bolívar, Usme, Soacha y Rafael Uribe en Bogotá. Además, 640 estudiantes de noveno grado se benefician de una metodología pedagógica que promueve la cultura y el manejo del ahorro.

En total, los programas de Dividendo Por Colombia han beneficiado a más de 35.000 niños en el mejoramiento de su gestión escolar.

Por ejemplo, a finales del año pasado, 1.500 trabajadores de Davivienda de todo el país decidieron ingresar al programa, mientras que el 80% de la nómina de FritoLay también se incorporó. Con anterioridad ya lo habían hecho Seguros Bolívar, Subocol, Michelin, Transportes M&S, Multienlace y Coservicios. También están vinculadas Aviatur, American Airlines, Almacenar, Banco Santander, Protección, Suvalor, Kellogg´s, Seguros Bolívar, Gas Natural, Credibanco Visa, 3M, Fabricato, Protabaco, EPM Bogotá, Meals, BelStar, GM Colmotores, Suramericana, Sodexho Colombia, Suratep, Dow Chemical, Mattel, Fanalca y DuPont, entre muchas otras.

Los trabajadores también tienen la opción de contribuir donando tiempo y talento a diversos proyectos que realiza la organización. Anualmente, Colmotores aporta unos 1.000 voluntarios al año, Bancolombia 70, Subacol 90 y Davivienda 1.600. El Citibank y P&G también están en este grupo de benefactores.

Conexión Colombia
Doce días después de las inundaciones causadas por el desbordamiento del río Cauca, los damnificados de varios corregimientos de La Mojana no habían recibido ayudas. Fue entonces cuando Conexión Colombia inició una campaña con Caracol Televisión y TCC, gracias a la cual se pudo llevar a la zona del desastre mercados, agua potable, colchonetas y cobijas para atender las necesidades de 1.500 familias. Posteriormente, recaudó para esta causa más de $300 millones que beneficiaron a unas 40.000 personas damnificadas.

Esta es solo una de las acciones que ha emprendido esta organización que surgió como tal en 2004. Nació, sin embargo, como una página web de Publicaciones Semana para acercar a los colombianos en el exterior y, con el paso del tiempo se convirtió, por iniciativa de ellos mismos, en un canal de apoyo de colombianos para colombianos. Con solo hacer clic en el teclado de su computador, una colombiana en Malasia permitió que un niño en Bogotá continuara estudiando, decenas de colombianos desde 15 países diferentes donaron US$50 cada uno para construir una cancha de fútbol en Ciudad Bolívar. Desde México, un grupo de compatriotas apadrinó con alimentación y educación a 120 niños en Quibdó. Y conforme pasa el tiempo las donaciones han ido aumentando.

Desde un principio, y con el respaldo que recibió de entidades como OIM y USAID, el proyecto creció tan rápidamente que fue necesario contar con apoyo permanente en algunos países. Por eso, se abrieron los capítulos de Conexión Colombia México, Nueva York y España. Así, además de lograr un vínculo más directo con los emigrantes colombianos en esos lugares, se dio vida a grandes propuestas como Compromiso Manhattan, gracias al cual las donaciones de 100 ejecutivos colombianos en Nueva York, equivalente cada una a US$100 mensuales, posibilitarán la construcción de un jardín infantil de la Fundación Carla Cristina en las comunas de Medellín y la dotación de un centro médico de la fundación Juan Felipe Gómez Escobar, en Cartagena. Estas dos fundaciones hacen parte de las 22 que hoy están vinculadas a Conexión Colombia (hace dos años eran solo nueve). Con ellas se cubren los temas de niñez, educación, nutrición, salud, cultura, víctimas del conflicto armado y discapacitados.

El reporte de las donaciones canalizadas desde diciembre de 2003 hasta junio del presente año, asciende a US$2'854.059, provenientes de 35 países, de los cuales US$1,22 millones (43%) han sido en dinero y el resto en especie (57%). Con estos recursos se les ha brindado ayuda humanitaria a unas 200.000 personas afectadas por el invierno en diferentes regiones del país y han sido apadrinados 800 niños que hoy reciben alimentación y salud. La misión y consolidación de Conexión Colombia le han valido el reconocimiento de la Universidad de Stanford y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como proyecto modelo en el ámbito mundial en el tema de migración y desarrollo.

Una de las ventajas que tienen las donaciones en especie es que pueden ser en grandes o pequeñas proporciones, pero siempre van a ser útiles. Se han recibido desde $10.000 que donan personas particulares en municipios como Melgar o Caicedonia hasta de países como Malasia, Sudáfrica o Suiza. Y también de millones provenientes de grandes empresas como Bayer Cropscience, Terpel, Buchanan's y el banco español Caixa. Entre otros casos está el de ExxonMobil que donó equipos hospitalarios por US$195.000 para el Hospital Rafael Calvo de Cartagena, el de Quala que aporta productos a fundaciones como Hogar Integral y ha colaborado en las emergencias por desastres, y Newell Sanford que entregó $200 millones en esferos, lápices y colores para todas las fundaciones. En 2004, Weelchair Foundation donó 280 sillas de ruedas que fueron repartidas a soldados y policías discapacitados por medio de la Asociación Tejido Humano. La organización también cuenta con el apoyo de Editorial Planeta, Parmalat, Gerber (Give to Colombia) y DHL que trae al país gratis las donaciones en especie procedentes de Nueva York, Atlanta y España para las fundaciones Davida, Alianza Educativa y Nutrir. Estas donaciones consisten en ropa para niños y adultos, juguetes, computadores y libros, entre otros.

Génesis made in USA
Otro ejemplo interesante es el de la Fundación Génesis, creada en 2001 en territorio estadounidense, la cual se ha convertido en un puente que une las iniciativas filantrópicas de empresarios colombianos y estadounidenses con las necesidades de educación y salud en Colombia por medio de una labor de selección y seguimiento de proyectos sociales de alto impacto. En este sentido, Génesis dirige sus esfuerzos para que las donaciones internacionales como las que hacen Putumayo Record, el Fondo Greylosk y la casa de subastas Christie's vayan a programas y organizaciones en Colombia que realmente necesiten esos recursos y así poner a Colombia en el mapa de los filántropos estadounidenses.

En 2004 y 2005, la fundación invirtió US$1 millón anual en diferentes iniciativas sociales enfocadas en educación y salud. Su meta para el presente año es aportar otros US$2 millones, los cuales están siendo distribuidos en proyectos en Colombia y en Estados Unidos.

Génesis fue fundada por empresarios colombianos y estadounidenses que decidieron unirse para contribuir a la calidad de vida de niños y jóvenes de los 0 a los 18 años en Colombia y en algunas comunidades hispanas en Florida, Washington y Nueva York, con una educación de calidad y acceso a servicios de salud. De los desembolsos que efectúa Génesis, el 80% está destinado a entidades en Colombia, y el 20% se orienta a proyectos en Estados Unidos para apoyar a la comunidad latina. Se han mantenido aportes escalonados a lo largo de varios años, que fluctúan entre US$10.000 y US$100.000 por proyecto.

Pese a todos los esfuerzos, aún falta mucho por evolucionar en la materia. A juicio de Roberto Gutiérrez, Luis Felipe Avella y Rodrigo Villar, autores del estudio sobre los aportes y desafíos de la responsabilidad empresarial en Colombia, los aportes financieros son una mínima parte de las contribuciones posibles.

Para ellos, el mayor apalancamiento está en poner a disposición de causas sociales los conocimientos, las habilidades y la logística de cada una de las empresas que se comprometan con la filantropía corporativa en cualquiera de sus manifestaciones.
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