| 6/4/2013 10:00:00 AM

La explosión de las tecnologías móviles

Hay una avalancha de teléfonos inteligentes, tabletas, aplicaciones móviles y servicios en el mercado. ¿Las empresas deben dejarse atrapar de esta tendencia mundial?

Entre enero de 2012 y 2013, con un incremento de 278% en la activación de teléfonos inteligentes, Colombia fue el país con mayor crecimiento en este mercado en el mundo, según la firma Flurry, y es uno de los países latinoamericanos que más han adoptado los dispositivos móviles. Y con más de 49 millones de líneas celulares –una penetración de 105%– y 3,2 millones de estas con acceso móvil a internet, el país se ha vuelto muy atractivo para fabricantes de dispositivos y desarrolladores de aplicaciones. Por ello, no es casual que el número de empresas formales de desarrollo de apps móviles se acerque al centenar en el país, según el Ministerio TIC.

Los ganadores son los usuarios finales, que encuentran en teléfonos, tabletas y otros dispositivos sus aliados para entretenerse, comunicarse y ser más productivos, al igual que las organizaciones, que pueden aprovechar los beneficios de la movilidad para aumentar su competitividad, responder más rápidamente a las exigencias de su operación e incluso aumentar la satisfacción de clientes y empleados.

La adopción de tecnologías móviles puede impactar toda la organización, especialmente en dos aspectos: incremento en la productividad y mejoras en los procesos de negocio. El primero, porque los trabajadores pueden acceder a información, aplicaciones y herramientas de trabajo desde sus dispositivos en cualquier lugar y en todo momento, algo con lo que no pueden contar las empresas cuyos empleados están ‘amarrados’ a sus computadores. Esta mayor productividad personal, que trae como consecuencia una mayor productividad de la organización, genera a su vez una optimización en los procesos de negocio, tales como ventas y tomas de pedidos, servicio al cliente, gestión del conocimiento y toma de decisiones.

La conquista de los inteligentes

Los smartphones –teléfonos inteligentes– y las tabletas se están tomando el mundo. Apple –creador del iPhone y el iPad–, y marcas como Samsung, Nokia, Motorola, BlackBerry generan tantas o más pasiones que las de automóviles o clubes deportivos. Mientras en la calle y en internet son visibles los fanáticos de dispositivos y plataformas móviles como iOS, Android y Windows Phone, en las organizaciones públicas y privadas estos ya empiezan a aparecer en su agenda, ya sea para invertir en ellos o para adaptarse a los que usan sus empleados (a esta tendencia se le conoce como consumerización o BYOD: Trae tu dispositivo).

Ignacio Carou, gerente de software de IBM Colombia, dice que “en 2016, 350 millones de empleados usarán dispositivos móviles y 200 millones usarán su propio dispositivo. Los teléfonos inteligentes y las tabletas son lo suficientemente valiosos en el trabajo, al punto de que hoy los empleados pagan más por el uso de dispositivos y los planes de datos para trabajar desde cualquier lugar, que por otra cosa”.

Además, las empresas, especialmente las orientadas al consumidor final, están entendiendo que deben ver el ecosistema móvil como una nueva vitrina para atender a sus clientes actuales y ampliar sus mercados. Un estudio de Tata Consultancy Services publicado a finales de 2012 reveló que en América Latina 28% de las empresas de consumo masivo tiene aplicaciones disponibles para smartphones y tabletas, y en 2015 será 34% del total.

Por ello, las organizaciones –desde empresas de consumo hasta microempresas y entidades gubernamentales– deben poner en la mira las tecnologías móviles en todos los ángulos –dispositivos, aplicaciones, adaptación de sus sistemas e, incluso, seguridad informática–, investigar cuáles son más útiles para su operación y establecer mecanismos para sacar el máximo provecho de toda esta innovación.

La firma de seguridad informática Symantec, en su Encuesta sobre Movilidad 2013, que realizó con 3.236 empresas de 29 países del mundo (312 de nueve países de América Latina), encontró estos hechos relevantes:

Una de cada tres empresas en la región están adoptando dispositivos móviles.

En cuanto a plataformas, la región es la única en la que aún BlackBerry es líder en el sector empresarial. El 26% de las empresas de la región lo usa, seguido de 25% de Android y 20% de iPhone.

La otra cara de la moneda: 42% de las empresas perdió datos empresariales por el uso de los dispositivos móviles.

Y, mientras los presupuestos para la movilidad de los departamentos de tecnología de las organizaciones siguen creciendo, los gobiernos están rezagados en este campo. Gov on the Go, una investigación de la consultora Deloitte publicada en febrero pasado, señala que los gobiernos han sido menos eficaces que el sector privado en el uso de tecnologías de la información para reinventar los procesos de trabajo, y resaltó que la tecnología móvil puede ayudar a cerrar la brecha de productividad entre los sectores privado y público.

Citando el caso de Estados Unidos, el estudio dice, por ejemplo, que el acceso de datos móviles puede ayudar a los agentes de policía a ahorrar 30 minutos todos los días y que su adopción podría economizar más de 50 millones de horas, equivalentes a US$1.300 millones.

Opciones y dilemas

Para grandes empresas, gobiernos, ONG y mipymes, dar el salto hacia la movilidad no es una opción sino un imperativo, pero hacerlo apropiadamente exige decisiones acertadas, que no siempre son fáciles de tomar. Las opciones no se reducen únicamente a las plataformas móviles –Android, iOS, BlackBerry o Windows Phone–, ni a las marcas de los dispositivos, sino que se extienden a asuntos como la compra de apps móviles o el desarrollo de software propio, la dotación de equipos a los empleados o la adopción del modelo BYOD, y la integración de lo móvil a los sistemas empresariales.

En este último punto, grandes jugadores de la industria, como IBM, HP y Dell, han enfocado parte de sus esfuerzos en ofrecer soluciones de movilidad empresarial. Estas empresas, que ofrecen un amplio portafolio de soluciones –desde software corporativo, grandes y pequeños servidores, hasta consultoría y computadores–, también ayudan a sus clientes a tomar estas decisiones de movilidad, tanto en lo tecnológico como en lo estratégico.

Ignacio Carou, de IBM, se refiere a las estrategias móviles que pueden adoptar las organizaciones. La primera es la que denomina ‘de negocio a empresa’, y se desarrolla en el interior. “Busca aprovechar las tecnologías móviles para agilizar sus procesos de ventas, dotar a la fuerza de ventas con herramientas que le faciliten la toma de pedidos y mayor eficiencia en la distribución, y análisis en línea de la información para la toma rápida de decisiones”. La segunda estrategia, ‘de negocio a consumidor’, está dirigida a los clientes de las empresas. “Pretende que las empresas extiendan sus productos y servicios a los clientes, lo que busca crear lealtad de marca a través de interfaces amigables de uso y cercanía con sus clientes, y generar nuevos escenarios de venta”.

Las plataformas y las aplicaciones móviles son otro punto para tener en cuenta. Android, de Google; iOS, de Apple, y BlackBerry son las tres plataformas más extendidas en Colombia entre usuarios finales y organizaciones. Las tiendas de apps compiten por la variedad y cantidad de títulos, y mientras la App Store, de Apple, suma casi 1 millón, la Google Play se acerca a los 800.000. Las organizaciones deben evaluar si allí encuentran el software que necesitan, o si deben optar por software hecho a la medida de sus necesidades.

Al respecto, Carou, de IBM Colombia, afirma que “el entorno móvil fragmentado y diverso de hoy tiene retos importantes desde el punto de vista de desarrollo de aplicaciones. El número creciente de sistemas operacionales y la mezcla de dispositivos, tamaños y estándares ha convertido el desarrollo de aplicaciones móviles en una estrategia costosa para las organizaciones”.

Así mismo, Carou define los siguientes retos que las empresas deben sortear para poder elegir la opción adecuada y desarrollar una estrategia de movilidad exitosa.

Heterogeneidad y diversidad: existe un conjunto altamente fragmentado de plataformas, dispositivos, factores de forma, lenguajes de desarrollo y herramientas. Los modelos de programación nativos no son siempre compatibles en todas las plataformas.

Experiencia de usuario de alta calidad: este es un requisito para la adopción de aplicaciones. Se trata de la calidad influenciada tanto por el diseño como por la función.?Mantenimiento de aplicaciones: mayor frecuencia de ediciones y actualizaciones y los retos en la entrega de actualizaciones a usuarios finales.

¿Libre de riesgos?


A pesar de las bondades que ofrece la movilidad, también genera amenazas a la seguridad tanto de los usuarios como de las organizaciones, tales como fugas de datos, pérdidas de información por robo o extravío de los dispositivos, virus y malware.

Por ello, una vez definida la estrategia móvil, el foco de atención se centra en la seguridad, pues a través de los dispositivos móviles se maneja una cantidad de información vital de cada compañía, como listas de clientes, contactos, proyectos confidenciales y otra información sensible que no puede estar al alcance del público ni de los rivales.

Santiago Barbosa, PPS enterprise manager de HP, da un parte de tranquilidad. “Las empresas están integrando las nuevas tecnologías existentes en el mercado para entregar a sus fuerzas de ventas soluciones seguras y compatibles con su infraestructura. Esto permite mayor productividad sin ningún tipo de riesgo desde el punto de vista de pérdida de información o fuga de datos, dadas las herramientas que las máquinas incorporan”.

Barbosa explica que para el tema de movilidad empresarial HP tiene “un portafolio de soluciones según los requerimientos del cliente. Desde portátiles, pasando por equipos convertibles e híbridos hasta tabletas diseñadas específicamente para satisfacer las necesidades de la empresa: seguridad, estabilidad y compatibilidad de plataforma, resistencia y conectividad”.

Por su parte, IBM no ofrece dispositivos móviles, sino consultoría, software y servicios. Worklight es su propuesta más destacada en este campo, una plataforma de aplicaciones móviles para teléfonos inteligentes y tabletas, que busca ayudar a las organizaciones a crear, conectar, ejecutar y administrar aplicaciones híbridas y nativas HTML5, lo que permite incrementar la eficiencia de la adopción de aplicaciones móviles y la seguridad.

Marco Osio, gerente de ventas corporativas para BlackBerry en la región del Caribe, señala que “el primero de nuestros tres principios es darle seguridad al cliente –usuario o empresa– de que su contenido se encuentra protegido, que no se puede clonar, que no hay fuga de datos y que está cifrado”.

Decisión inaplazable


Numerosos estudios muestran que los volúmenes de inversión en tecnologías móviles por parte de las organizaciones se seguirán incrementando en porcentajes de dos dígitos al menos por cinco años, y que estas tecnologías son de las que más están creciendo en ventas totales en la industria. Según Gartner, por ejemplo, en 2013 se venderán 2.100 millones de dispositivos móviles –teléfonos, tabletas y computadores portátiles–, mientras que en 2017 la cifra ascenderá a los 2.700.

Ante esta tendencia imparable, Marco Osio, Ignacio Carou y Santiago Barbosa coinciden en que pese a los retos y riesgos que implica dar el paso hacia las tecnologías móviles, la adopción no se puede aplazar. “Las organizaciones que aún lo están haciendo desaprovechan los numerosos beneficios de estas y pierden competitividad frente a las que sí han implementado proyectos móviles”, agrega Osio. Mucho cuidado, su competidor puede haberle tomado ya la delantera.
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