| 4/17/2009 12:00:00 AM

La encrucijada Latinoamericana

Los países de la región requieren prudencia y celeridad en sus políticas fiscales, alejarse del proteccionismo, impulsar el comercio regional y acelerar los proyectos de infraestructura.

Entre el 1° y el 3 de abril se realizó en Bogotá el Emerging Markets Forum (EMF), en su segunda versión latinoamericana. La enorme frustración que vive América Latina a causa de la crisis externa y el consecuente retroceso en los avances logrados por sus países durante la última década, fueron el telón de fondo en el que se movieron las discusiones que tuvieron lugar durante el encuentro de líderes de la región y expertos nacionales e internacionales.

Los participantes consideran que la actual crisis económica ha demostrado la interconexión de todos los mercados y cómo todos los países del mundo saldrán con heridas graves. "Llegamos a 2008 con complacencia, pero en el último trimestre vimos que no éramos tan fuertes y ahora nos llega el tsunami de la crisis internacional, ya hay quienes pronostican un crecimiento negativo de 3% para la región en 2009", afirmo uno de ellos. Y hay motivos para pensar así, cuando las exportaciones siguen cayendo, los flujos de inversión son 75% menos que los de 2007 y las remesas y el turismo son fuertemente golpeados.

En este sentido, se comentó en el Foro que mientras Estados Unidos se desaceleraba rápidamente, los efectos en otras economías tardaban en presentarse, pero eso ya pasó y ahora todos los países están contagiados. "Ya vimos que no estamos separados del resto del mundo, parece que nos estamos contagiando, pero la enfermedad no va a ser más fuerte que la de los países desarrollados", opinaron los participantes. Y, tras reconocer la vulnerabilidad de economías como la china, agregaron que "todos estamos interrelacionados y por ello la salida debe ser asociativa".

Los expertos coinciden además en que lo más grave es la pérdida de riqueza, que en la región se calcula cercana a los US$2.000 billones, cuando el mundo perdió US$50.000 billones. "En América Latina sufrimos una caída de precios de los bienes primarios, una reducción del 15% en nuestros términos de intercambio y una contracción de la inversión extranjera", afirman.

Aunque en América Latina se acumularon reservas por US$500.000 millones (3% del PIB regional) y la deuda externa de la región pasó de 24% del PIB al 8%, no todos los países tienen el mismo margen de maniobra y el sector privado es el más vulnerable. Por ello, 13 de 16 países a los que la Cepal le hace seguimiento han tomado medidas de política monetaria para mantener liquidez; mientras en política fiscal lo que más se presenta es un mayor gasto público en infraestructura, además de mecanismos tributarios, enfocados a sectores exportadores principalmente.

De otro lado, se afirmó que "los gobiernos buscan mantener sus políticas sociales. La recuperación social de los 80 necesitó 25 años y ahora se está trabajando en evitar que se vuelva a deteriorar". Agregaron, además, que "la región está volviendo a la infraestructura pero la cartera de proyectos avanza lentamente".

El tema de fondo, según los expertos, es la velocidad de respuesta. Los espacios fiscales no son tan grandes como las obligaciones, y el escenario empeora al considerar que se inicia una coyuntura de elecciones en la región. Además, ya comienza a haber restricción de crédito para infraestructura: "estamos atrás en la respuesta frente a los retos actuales, la violencia de la crisis nos deja sin espacio", sostienen.

Entendiendo el contagio


América latina se ve actualmente afectada por el canal financiero, aunque de forma moderada; mientras el sector real será el gran damnificado. Uno de los participantes explicó que la microeconomía de los países latinoamericanos es hoy muy diferente a la de hace 40 años. La deuda de los hogares en Colombia es del 12% del PIB, mientras en 1999 era del 18%; el apalancamiento de las instituciones financieras es bajo y aún menor en dólares, por lo que la devaluación no va a causar tanto efecto. Sin embargo, el experto opina que "el riesgo es macroeconómico, debido a la balanza de pagos y al comercio".

El canal financiero impacta porque la liquidez externa se va a contraer y la baja de tasas de interés de los bancos centrales tiene un límite y no pueden descuidar su riesgo financiero. Los participantes del EMF dictaminaron que, en la región, esta va a ser una crisis del sector real y por ello "necesitamos una visión unida y fortalecer el emprendimiento".

Además, hubo coincidencia en que hay un canal financiero, más no bancario, que ha permitido una mejor regulación y un mejor manejo del riesgo cambiario y citaron como ejemplo el caso de Uruguay, donde se evidenciaron términos de intercambio negativos en el periodo de expansión pero que ahora han mejorado.

"Lo más difícil es la caída en la confianza", asintieron los invitados, con lo que se abrió paso a un debate que giró en torno a lo imperativo de repensar posiciones estratégicas sobre la composición hemisférica, la posición de los países de la región en relación con Estados Unidos y concluyeron que es importante preguntarse por la responsabilidad de este último. "No estamos siendo creativos, hoy el mundo tiene muy poco espacio para el error: es peligroso usar recetas del pasado. Nos preocupa estar sembrando los elementos de la próxima crisis, cuando aún no sabemos quién va a pagar los costos de esta", opinaron los participantes.

Anticipar las salidas


El diagnóstico de la crisis aún está pendiente, manejar financieramente el riesgo llevó a que inicialmente los más optimistas fueran los que más ganaran porque tomaron mayores riesgos. Pero cuando los problemas son sistémicos no se deben buscar soluciones de mercado, momentos como este permiten hacer reformas al sistema financiero de forma rápida y hacer énfasis en la regulación o innovación financiera.

"Tenemos mercados globales pero nos faltan mecanismos de control globales, ¿cómo dar más poder al FMI para enfrentar y prevenir crisis financieras? Las medidas de regulación del FMI son extremadamente rudimentarias y ha llegado el momento de impulsar iniciativas como el Financial Stability Fund, que se viene proponiendo desde comienzos de los 90", dijeron.

Afirmaron además que se deben separar las políticas de las decisiones de préstamo e hicieron un llamado a que lo anti-cíclico solo se puede hacer si se hicieron las respectivas reservas. "La solución debe ser acorde con nuestros ciudadanos. Primarán la prudencia, solidaridad y sabiduría, con riesgos medidos para no perder la innovación y la creatividad. Preservemos la democracia y la libertad, promovamos la economía de mercado y el libre comercio", sostuvieron.

"Lancemos ideas al aire para que cuando llegue el momento no se diga que no se había pensado en ello. La crisis favorece estas ideas, el euro era impensable cuando se planteó por primera vez", expresó uno de los participantes.

En otra de las discusiones que se dieron en el Foro, se enfatizó en la importancia de la democracia, el crecimiento y la equidad. "Un ciclo virtuoso debe tener un ambiente político de democracia y en América Latina hay déficit democrático", se afrimó. En crecimiento y equidad, se comentó que con la crisis estamos de vuelta a la macroeconomía, por lo que hay que retomar la estabilidad macro como un bien público y dar continuidad a las políticas de estabilidad, necesarias para crecer.

Una mirada a Colombia


El hecho de haber escogido a Bogotá como sede de este encuentro, favoreció el que se hablara en detalle de la situación de Colombia en la actual coyuntura. A este respecto, los participantes del EMF afirmaron, entre otras, que Colombia estaba bien preparada para enfrentar la crisis, pero que sus efectos ya se han visto en el crecimiento del sector real, como ha sucedido en otras partes de la región.

El Gobierno afirmó que la cuenta corriente está financiada para 2009 pero que la inversión extranjera y las remesas han bajado. Se dijo que el crédito sigue llegando, aunque se ha desacelerado, y que las provisiones contra-cíclicas del mercado financiero han sido un elemento positivo. Además, se hizo énfasis en que se debe diseñar una nueva arquitectura financiera por la globalización de los mercados, dejándole al país la regulación de su mercado, bajo un organismo multilateral que controle los flujos.

Se dijo que el café es el único producto colombiano con alta presencia en Asia, "no podemos permanecer ajenos a participar en esos mercados, debemos buscar una mayor integración regional con la Cuenca del Pacífico". Además, "hay que conectar el pacífico colombiano con el resto del país por medio de infraestructura y puertos. Seguimos viendo a Asia muy lejana y nuestra inserción en el mundo ha sido tímida", sostuvo un participante.

Colombia siempre ha sido conservador en sus políticas y avanza con firmeza a retomar la paz. El ahorro y la inversión se cuentan entre los más altos de la región y ha mantenido un crecimiento saludable, por ello en el EMF se espera que el país enfrente la crisis con cautela. Una frase de uno de los invitados nacionales resume bien la idea central de lo que opinaron sobre Colombia los asistentes al Foro: "en lugar de ponernos a llorar ,estamos vendiendo pañuelos".

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