La elección de su vida

| 5/26/2001 12:00:00 AM

La elección de su vida

La adecuada elección de un programa de posgrado será determinante para su desempeño laboral. Los expertos aconsejan.

La obsolescencia del conocimiento es cada vez más rápida. El cambiante entorno laboral exige profesionales en continuo proceso de formación y capaces de aplicar sus conocimientos en pro del desempeño empresarial. En este sentido, los programas de posgrado son un elemento fundamental en la carrera de cada profesional. Poco a poco, estos han dejado de ser un elemento diferenciador reservado a aspirantes a cargos directivos para convertirse en requisito para acceder a cualquier posición.

De este modo, la elección de cualquier programa de estudios constituye una decisión estratégica que, sin embargo, con bastante frecuencia se toma a la ligera. No es raro encontrar personas cuya vida laboral difiere bastante de lo que en principio les habría gustado hacer. Aunque es imposible predecir el futuro, la elaboración de un plan de carrera que contemple sus diferentes intereses y expectativas personales y profesionales constituye un gran primer paso para la definición de metas que guíen la toma de decisiones. Una adecuada planeación profesional parte de un periódico proceso de introspección en el que, a la luz de ciertos parámetros laborales específicos (ver recuadro), se deben resolver preguntas como ¿qué quiero hacer?, ¿para qué soy bueno?, ¿cómo me veo en 10 años?, ¿hasta dónde estoy dispuesto a sacrificar mi tiempo para actividades personales en pos de mis objetivos profesionales?



Un plan de carrera definido constituye un marco de referencia indispensable para la elección de algo tan trascendental para el desempeño profesional como un plan de estudios. Así, la efectividad de un posgrado se da en función de su aporte hacia el alcance de unos objetivos de carrera específicos en un momento dado: inquietud intelectual, incremento salarial, acceso a mejores oportunidades laborales, reorientación profesional, creación de un negocio propio, etc.



Aquellas personas con ánimo de progresar en el mundo empresarial deben tener en cuenta que, al margen de sus antecedentes académicos, su desempeño profesional será el que a la postre determine su éxito. De este modo, la efectividad de un programa de posgrado estará supeditada al grado en que los conocimientos y habilidades adquiridos les permitan desarrollar las competencias necesarias para mejorar su desempeño y el de la organización.



Dependiendo de las necesidades de aprendizaje, el mercado ofrece múltiples alternativas que responden a los requerimientos de cada quien. Por su enfoque en temas específicos, los cursos de educación continuada, cursos libres no conducentes a título, podrían ser una buena opción para aquellas personas que tan solo necesitan conocer los elementos específicos de una disciplina. Las especializaciones, por su parte, permiten una profundización funcional con un mayor rigor conceptual, por lo que frecuentemente demandan una estricta disciplina de estudio.



Para quienes están interesados en alcanzar cargos de dirección, los programas de maestría, caracterizados por un alto componente académico e investigativo, desarrollan capacidades de análisis estratégico con visión de largo plazo. Los doctorados están reservados para aquellos con vocación científica e investigativa.



Evidentemente, la efectividad de estos programas también dependerá de su calidad. Dado que esta es tan variada como su oferta, algo muy notorio en cursos libres y especializaciones, antes de tomar cualquier decisión conviene evaluar aspectos como la preparación del cuerpo docente y el prestigio y trayectoria de la institución. Asimismo, es necesario determinar el grado en que el enfoque del programa contribuirá al desarrollo de su plan de carrera, para lo cual usted debe responder preguntas como ¿la orientación y los contenidos del programa responden a las necesidades de mi plan de carrera?, ¿el perfil de los demás estudiantes me permitirá crear una red de contactos valiosa para el alcance de mis metas? Las opiniones de los egresados del programa y el cargo en el que se desempeñan también proporcionan valiosos elementos de juicio.



La elección de un programa de posgrado debe ser una decisión madura, fundamentada en la experiencia. Solo así será posible sacarle el máximo provecho. Exceptuando a aquellos egresados de áreas relacionadas con ciencias básicas, quienes normalmente inician programas de posgrado inmediatamente después de finalizar su pregrado, los expertos consultados recomiendan tomar este tipo de programas después de 4 ó 6 años de experiencia laboral. Ahora bien, demasiada experiencia laboral también puede ser contraproducente, pues cuanto más tiempo deje pasar, más complicado será asumir de nuevo la disciplina de estudio.



Una adecuada planeación profesional permite prever ciertos problemas que de otro modo serían obstáculos insalvables para un plan de carrera. Es el caso de aquellas personas interesadas en cursar estudios de posgrado en universidades de primera línea en el exterior, para quienes aspectos como la experiencia previa, los antecedentes académicos y el uso fluido de un segundo idioma, requisitos indispensables para ser aceptados en estas instituciones, necesitan estar fundamentados en todo un proceso de formación previa que en modo alguno puede ser improvisado.



Otro punto que se debe considerar con antelación es el de la aplicabilidad del conocimiento adquirido. No pocos egresados de programas de posgrado se encuentran desempleados en medio de la recesión. Independientemente de su afinidad por un área específica, hay que ser realistas con respecto a las posibilidades de encontrar en el país una ocupación con una remuneración acorde con sus expectativas. Aquellos que piensan estudiar en el exterior deben considerar, además, que el tiempo que duran estos programas, entre 1 y 3 años, es más que suficiente para que el país o su área profesional específica presente grandes cambios que incidan sobre la demanda de empleo altamente calificado.



Obviamente, los posgrados conllevan varios retos. Además de las exigencias económicas, estos programas requieren una considerable dedicación, lo que obligatoriamente afecta la vida familiar, social y laboral del estudiante. Lo cierto es que, en las actuales circunstancias, estos problemas, más que un reto, constituyen una imperiosa necesidad.



Diseñe su propio plan laboral



Nunca es tarde para planear su futuro profesional. La siguiente lista proporciona los principales aspectos con base en los cuales debería definir sus objetivos laborales y determinar las acciones pertinentes para alcanzarlos. Procure determinar acciones para plazos de 2 y 5 años y revise cada 6 ó 12 meses el desarrollo de sus metas.



Actividad



Sector de actividad

Tipo de empresa

Tamaño de empresa

Tipo de actividad

Perfil

Aporte a la empresa

Notoriedad y responsabilidad

Tipo de experiencia buscada

Importancia de la remuneración

Rasgos de la personalidad por desarrollar y conocimientos teóricos por adquirir.

Empleo/Independencia

Tipo de responsabilidades

Nivel jerárquico

Remuneración

Independencia / Libertad de acción

Estabilidad / Seguridad

Ritmo de trabajo

Traslados

Localización del trabajo

Zona geográfica de la actividad

Posibilidad de crear e innovar

Satisfacción intelectual en el trabajo

Enriquecimiento personal

Contactos dentro y fuera del trabajo

Fuente: Centro de trayectoria profesional. Universidad de los Andes.
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