| 3/6/2009 12:00:00 AM

La buena educación

Cerrar la brecha entre la formación que reciben los niños de los colegios públicos y los privados es el gran desafío para equilibrar las oportunidades en el país.<br><br>

Menos pizarrones y más guías. Más material didáctico para aprender, moldear, probar y ensayar. Más tecnología para llevar a los estudiantes a investigar, razonar, discernir y crear. Estos son los escenarios más probables en los que se moverá, en las próximas dos décadas, la educación básica del país.

Y aunque nadie duda que el salto para impulsar la calidad educativa se logrará sin mayores problemas en las instituciones de élite del sector privado, hay quienes se preguntan qué tan rápido se podrá dar este salto en la educación pública y en la privada de menor nivel. Tras alcanzar las metas de cobertura educativa, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) tiene ahora el gran desafío de garantizar el salto en materia de calidad que le permita al país alcanzar la competitividad para crecer y desarrollarse.

Isabel Segovia, viceministra de Educación Básica, está convencida de que en materia de calidad educativa las perspectivas son buenas, aunque reconoce que los resultados solo se verán en 10 ó 12 años. La funcionaria cree que la adopción de pruebas censales para estudiantes y profesores, tanto internas como externas, permitirán dar el gran salto.

Eso sí, para comenzar cree que se necesita derribar algunos mitos que se han creado alrededor de la educación pública, como aquel que apunta a que esta es menos buena que la privada. "La educación pública promedio es mejor que la privada promedio, porque en este último grupo solo los colegios de élite hacen inversiones y ofrecen realmente programas de calidad", asegura.

En materia de cobertura, las transformaciones que se han dado desde ciudades como Bogotá y Medellín, con la puesta en marcha de colegios por concesión, hacen pensar en cambios sustanciales que podrían apalancar la calidad. El modelo ha sido acogido por el MEN, que planea abrir 46 instituciones bajo esta modalidad antes de 2010.



Niños mejor formados

Carlos Alberto Casas, jefe del área de educación de la Fundación Corona, destaca los avances en la cobertura, pero cree que para mejorar la calidad se requerirá de mayores presupuestos, así como contar con un proceso de evaluación permanente.

Por el lado de los recursos, la perspectiva no es la mejor, ya que estos dependen de los giros que hace el Gobierno central, a través del Sistema General de Participaciones, a los alcaldes y gobernadores para el pago de funcionamiento de los colegios públicos en sus regiones.

En el frente de las evaluaciones, aunque los resultados hasta el momento no han sido los mejores, son un buen punto de partida para mejorar la calidad educativa. Para comenzar, en el año 2006, el Ministerio de Educación decidió participar por primera vez en las pruebas Pisa (Program for International Student Assessment), un estudio que evalúa los conocimientos, competencias y aptitudes de estudiantes de 15 años en las áreas de matemáticas, ciencias y lectura. En esta edición participaron 56 países.

Los resultados de la evaluación mostraron que Colombia tiene uno de los puntajes más bajos: en las pruebas de ciencias, al medirse con otros países de América Latina, los estudiantes colombianos fueron superados por Brasil, Argentina, México, Uruguay y Chile. En materia de lectura solo le ganó a Argentina, y en matemáticas solo superó a Brasil. "Es mejor que sepamos que nos va mal, para mejorar, a no saber nada", afirma Casas.

El Ministerio, por su parte, ha adoptado las Pruebas Saber para medir internamente el desempeño de los estudiantes. Estas pruebas censales se aplicaron en 2003 y 2006 con estudiantes de quinto y noveno grado, en áreas de matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales, lenguaje y ciudadanía. El resultado: menos del 50% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo esperado. La viceministra Segovia cree que estas evaluaciones permiten a los establecimientos educativos identificar las fallas y preparar mejor a sus estudiantes.

Claudio Peña, catedrático de la Universidad de los Andes, cree que los modelos de evaluación son referentes para los planes de mejoramiento, "ya que permiten identificar dónde está el problema y llevar a las instituciones educativas a utilizar sus recursos para reforzar aquellas áreas en déficit".

Y, aunque en materia de calidad educativa el país tiene todavía un largo camino por recorrer, la buena noticia es que ya se cuentan por cientos las instituciones comprometidas en elevarla.
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