| 9/12/2008 12:00:00 AM

Julio Mario Santo Domingo. Siguiendo al líder

El reenfoque estratégico de los negocios le permitió al Grupo Santo Domingo mejorar sus resultados y garantizar la perdurabilidad de sus empresas

Pese a ser la década de mayor expansión e influencia política y económica para sus negocios, los 90 se convirtieron en los más turbulentos para el industrial barranquillero Julio Mario Santo Domingo, cuando se puso a prueba su habilidad para manejar los tiempos de crisis.

El buen olfato para los negocios, quizá una de sus mayores cualidades, lo llevó a incursionar en sectores distintos de los que tradicionalmente había manejado –cervezas y radio- cediendo a la tentación de entrar en otros como televisión privada, periódicos, ensambladoras, celulares y gaseosas. Pese al crecimiento empresarial que tuvo el Grupo Santo Domingo –logró consolidar cerca de 120 empresas–,  los resultados a finales de la década, cuando el país pasó por la mayor recesión económica de su historia, sacaron a la luz una realidad que hoy recuerda Alejandro Santo Domingo Dávila: “la mayor parte de las compañías eran ineficientes, requerían del apoyo de Bavaria para sobrevivir y no estaban preparadas  estructuralmente para enfrentar la crisis de finales de los 90”.

Este ejercicio de poner en blanco y negro las cosas llevó a Julio Mario Santo Domingo y a su hijo Alejandro a iniciar un proceso de revisión de los negocios, que terminó con tres decisiones trascendentales para el grupo: acelerar el proceso de internacionalización, reenfocarse en el negocio de bebidas y racionalizar la estructura de las cerca de 120 empresas del grupo.

“Era riesgoso mantener un enfoque único en Colombia, en un entorno cada vez más globalizado”, asegura Alejandro Santo Domingo, quien estuvo al lado de su padre y de su primo Carlos Alejandro Dávila en el proceso de redireccionamiento de los negocios. Entre las decisiones más trascendentales, adelantadas en el marco del nuevo enfoque, se destacan la fusión de Bavaria con la multinacional SABMiller, la venta de Avianca, de Caracol Radio y de otros negocios no estratégicos. Este proceso fue acompañado de manera paralela con la compra de activos con alto potencial de desarrollo, dentro de una estrategia de crecimiento a través de la compañía de inversiones, Valorem.

La estrategia de cambio en la estructura de los negocios fue acompañada de un afianzamiento en los programas de responsabilidad social del Grupo, que había comenzado con la creación –en 1960– de la Fundación Mario Santo Domingo, y que en los últimos años ha alcanzado una mayor dimensión.

Alejandro Santo Domingo destaca entre las principales enseñanzas de su padre la disciplina y la importancia de tomar decisiones con buena información: “de mi padre he aprendido casi todo, aprendí a no tener miedo en el momento de tomar decisiones, pero siempre tomarlas estando bien informado, a ver el mundo como un mundo de posibilidades y no de limitaciones”, explica.

Julio Mario Santo Domingo fue incluido en el puesto 189 de la lista de los hombres más ricos del mundo de Forbes de 2008, con una fortuna estimada en US$5.400 millones.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?