¿ISO o sello?

| 9/1/2001 12:00:00 AM

¿ISO o sello?

Los empresarios se han comprometido con la calidad. El sello de calidad y las certificaciones ISO son sus mayores herramientas.

En 1994, Harinera del Valle comenzó una fuerte campaña de sensibilización dentro la empresa sobre la calidad, para lo cual capacitó a 35 personas de la gerencia media en la Universidad del Valle. Hoy, siete años después, empiezan a verse los resultados de ese compromiso, con la obtención del sello de calidad para pastas La Muñeca, azúcar María Luisa y harinas Doña Arepa, entre otros productos.

Para llegar a este resultado, Harinera necesitó un compromiso interno y una decisión estratégica, que enfrentan muchas empresas: qué hacer primero, obtener la certificación ISO 9000 o el sello de calidad para sus productos. Harinera se decidió por lo segundo. Aunque pueden sonar muy parecidas, en realidad son muy diferentes.



La certificación de sistema garantiza que las líneas de producción o servicio de la empresa cumplen los requisitos internacionales de la norma ISO 9000, lo cual brinda confianza sobre la forma en que una empresa realiza determinado proceso. Por lo general, esta certificación es la expresión de que la empresa trabaja de manera competitiva y por ello es importante al incursionar en mercados externos.



El sello de calidad, por su parte, existe desde 1971, es ampliamente conocido por el consumidor pues le garantiza que compra un producto bueno que cumple todos los requisitos de la norma técnica colombiana. En pocas palabras, el sello indica que el producto es confiable y apto para su uso; además, le permite al consumidor distinguir entre varios productos similares para realizar su elección final y decidir la compra.



¿Entonces, cuál es mejor? La respuesta es ninguno. Las dos certificaciones no son comparables y hablan de cosas totalmente distintas. Sin embargo, se complementan y las empresas pueden tener grandes ventajas al implementarlas. Al tener las dos certificaciones, una empresa no solo mejora sus procesos, trabaja más adecuadamente y es competitiva bajo estándares internacionales sino que, además, garantiza un excelente producto. Todo ello se traduce en la posibilidad de entrar a mercados internacionales y de diferenciarse de la competencia. Por eso, ahora Harinera del Valle trabaja en ambos frentes para asegurar tanto la calidad del producto como la de sus plantas.



Por eso, Harinera del Valle ha implementado las buenas prácticas de manufactura (BPM), desarrolló un sistema de satisfacción del cliente, adoptó la norma ISO 14000 que se refiere a cumplimiento de normas ambientales y, ahora, adelanta la certificación de varias de sus plantas.



Así mismo, con el objetivo de aumentar la eficiencia, en 1999 adquirió e implementó 8 módulos de SAP a un menor costo del planeado y en un tiempo récord, lo que la convirtió en miembro del 1% de las empresas en el mundo que logran este propósito.



¿Pero cómo lo hicieron? La clave estuvo en el compromiso y en el establecimiento de prioridades. Para lograr tan altos niveles de calidad, esta empresa tuvo que planear, capacitarse y escoger por dónde comenzar. Así, tomó la decisión de buscar y conseguir los sellos de calidad para todos sus productos. Pero el caso de Harinera no es un ejemplo aislado. En Colombia, cada vez más empresas se montan en el carro de la calidad. Y ya no solo es exclusivo del sector industrial y de las grandes compañías, sino que se encuentran y abundan ejemplos de empresas tan disímiles como una cámara de comercio, una tradicional editorial y una empresa con un producto tan novedoso como las etiquetas autoadhesivas.



La realidad es que, sin importar si la empresa es grande, mediana o pequeña, de industria o de servicios, siempre hay cabida para adoptar estándares de calidad.



Abriendo camino



Un claro ejemplo de que todos tienen cabida en la calidad es la Cámara de Comercio de Cali, la cual se convirtió en la primera cámara de comercio en tener certificación ISO 9002, al certificar 78 procedimientos. Con el proceso de mejoramiento de la calidad que duró un año y medio, ha comenzado a expedir certificados en diez minutos, mientras que antes podía tardar un día. Este proceso aún continúa, lo cual ha tenido un efecto directo en la atención al cliente, en la confiabilidad del servicio y en el tiempo mismo en que se hacen las cosas. Y más allá de esto, la cámara se convirtió en un gran ejemplo para sus afiliados. Así, 34 microempresas, que fueron asesoradas y subsidiadas por medio del centro de desarrollo empresarial de la cámara, serán certificadas por el Icontec. Ahora, continúa con su compromiso de calidad por lo cual llevará a cabo el concurso "Caleñas y Caleños de Calidad", en el cual premiará a las personas que reúnan en sus actividades este concepto.



Tarea permanente



El proceso de mejoramiento de la calidad no se termina con la certificación sino que va más allá, hasta penetrar la cultura organizacional. Es un proceso continuo. Este es el caso de Editorial Voluntad, la cual fue la primera empresa del sector en obtener la ISO 9001 en su versión de 1994. Ahora, ha continuado el proceso y busca obtener la versión 2000 de la certificación. Todo ello no solo por la forma en que ayuda dentro de la empresa el hecho de implementar sistemas de calidad, sino por la posibilidad de participar en licitaciones internacionales. Además, este proceso va tan a fondo que llega a involucrar a los proveedores.



Un caso similar es el de Tann Ltda., una empresa que fabrica etiquetas autoadhesivas y que decidió en 1997 adoptar la cultura de la calidad. Esta decisión le significó comenzar a pensar en cómo debía realizarse cada uno de los procesos, describir los puestos de trabajo y lograr la trazabilidad de los productos (quién, cómo y con qué se fabricó), hasta los insumos si así se requiere. Ahora, como parte de esa cultura, Tann Ltda. va no solo por la versión 2000 de la norma sino también por la ISO 14000, la certificación sobre producción limpia. Lograr la certificación "es un premio de montaña", ya que las empresas competitivas y comprometidas con la calidad mejoran cada vez más. Esta es la actitud de los empresarios convencidos de su importancia. Este compromiso se va construyendo día a día para hacer que las empresas y productos sean verdaderamente competitivos en el mundo globalizado.



¿Qué es el sello de calidad?




Es la forma por la cual la empresa demuestra que sus productos cumplen las normas técnicas colombianas o las normas internacionales.



¿Cuáles son sus beneficios?



Le da confianza al consumidor sobre el producto que está comprando. Además, el sello de calidad les abre las puertas a los productos para competir en los mercados nacionales e internacionales al diferenciarlos. Así mismo, el sello Icontec facilita la comercialización de los productos ante las entidades estatales y ante aquellas que deben cumplir una norma oficial obligatoria.





¿Qué es la ISO 9000?




Es una certificación del sistema de gestión de calidad de la empresa, reconocida en más de 120 países.



¿Cuáles son sus beneficios?



Tener esta certificación muestra un compromiso de la empresa con la manera en que hace las cosas. Asegura que en la empresa los procesos se hacen con calidad y de esta manera puede acceder a mercados que, sin la certificación, difícilmente podría penetrar. Más aún, el proceso de implementación trae beneficios en el mediano plazo, en la medida en que la calidad se traduce en menores costos y mayor eficiencia.
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