| 9/12/2008 12:00:00 AM

Isaac Yanovich. Le cambió la cara a Ecopetrol

Entre 1998 y 2001, cuando fue miembro de la junta directiva de Ecopetrol, Isaac Yanovich tuvo la oportunidad de identificar cambios sustanciales para lograr que la petrolera fuera sostenible, pues si bien generaba utilidades, tenía un pasivo pensional más alto que el patrimonio, y pocos proyectos de exploración.

Entendió que si se quería tener una empresa competitiva era necesario separar a Ecopetrol de las funciones de generador de política pública y de productor. Una tarea nada fácil, porque en aquella época Ecopetrol tenía una coadministración con los sindicatos. Para completar, por ser una pieza fundamental del Estado, tenía limitaciones de inversión, al punto que las principales petroleras de América Latina invertían hasta 30 veces más de lo que destinaba Ecopetrol.

En 2002 fue nombrado presidente de Ecopetrol y su primera tarea consistió en separar las funciones de la petrolera, para lo cual hizo equipo con el entonces ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía. “Esto fue un gran avance porque históricamente siempre hubo rivalidad entre Ecopetrol y el Ministerio de Minas”, recuerda. Además, denunció la convención colectiva de trabajadores, lo que generó una reacción negativa del Sindicato.

Esto no fue un obstáculo para él porque, como lo describe Luis Ernesto Mejía, “Isaac Yanovich tiene un temperamento fuerte y lucha por cumplir lo que se propone”. Ello quedó demostrado a finales de junio de 2003, cuando salió el Decreto 1760, mediante el cual se separó de Ecopetrol la administración de las reservas de hidrocarburos y se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Dos años más tarde ,Yanovich anunció el desmonte de muchas de las prestaciones extralegales que tenían los trabajadores y que eran onerosas para Ecopetrol.

Para este deportista incansable y amante de la música esos logros aún no eran suficientes. Por eso se empeñó en convertir Ecopetrol en una empresa de economía mixta, una idea que había surgido en una de las reuniones de junta directiva y que fue criticada por los opositores. La labor era aún más dispendiosa, porque el presidente Álvaro Uribe había prometido que no privatizaría Ecopetrol. Sin embargo, Yanovich, que se caracteriza por tener argumentos claros y defenderlos con inteligencia, presentó todo un proyecto y lo defendió hasta lograr su objetivo.

Esto permitió que Ecopetrol le abriera las puertas a 525.000 nuevos accionistas y que pasara de invertir US$500 millones en 2002, año en el cual el país estaba agotando sus reservas petroleras y no tenía nuevos proyectos de exploración, a invertir más de US$3.500 anuales actualmente. Ecopetrol logró también un sistema de bonificación por resultados para sus mejores trabajadores y creó un clima laboral con gente comprometida. 

Hoy, la empresa vende más de $22 billones anuales y tiene cerca de US$2.000 millones en caja, luego de su capitalización en 2007. Para Yanovich, “las verdaderas bondades se verán en cinco años, con nuevos descubrimientos y refinerías colombianas de clase mundial”. Mientras eso pasa, el ex presidente de Ecopetrol se dedica a su familia y a su empresa en Cali, así como a cumplir sus funciones como miembro de varias juntas directivas.

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