| 7/6/2011 6:00:00 PM

Inversión, made in USA

En lo corrido del año han migrado a Colombia, procedentes de Estados Unidos, 1.743 inversionistas con visa de negocios. Todo hace prever que la inversión podría duplicarse en los próximos cinco años.

Las calificaciones internacionales que ha recibido Colombia durante el presente año por parte de Fitch Ratings, Moody´s Investor Service y Standard & Poor's, sumadas a la expectativa por el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, han puesto al país en el radar de los inversionistas estadounidenses.

Para Ricardo Triana, director Ejecutivo del Consejo de Empresas Americanas (CEA), estas calificaciones envían un mensaje positivo a nivel internacional y reflejan la estabilidad financiera y económica que tiene el país. "Esto es justamente lo que buscan los inversionistas internacionales en los destinos de su interés".

Según cifras de la balanza de pagos del Banco de la República, desde 2001 hasta 2010, la inversión acumulada de empresas de Estados Unidos en Colombia ascendió a US$9.212 millones.

A juicio de analistas y empresarios, estas cifras se sustentan en la mayor confianza que ofrece el país para la inversión, en la seguridad para hacer negocios y en la calidad del recurso humano, entre otros factores.

Nina Maldonado, gerente de Cotton USA para la Región Andina, destaca también la ubicación geográfica del país; la experiencia y trayectoria en los sectores como el textil y el liderazgo en segmentos claves -como la producción de prendas en denim y ropa interior-; el crecimiento petrolero y energético; además de los recientes acuerdos comerciales que Colombia ha suscrito con Canadá y Suiza.

Todo este panorama apunta a que la inversión estadounidense en Colombia podría duplicarse en los próximos cinco años, especialmente en minería, petróleo, Business Process Outsourcing (BPO), tecnología, maquinaria, turismo y alimentos y bebidas, entre muchos otros.

La migración de extranjeros provenientes de Estados Unidos es para algunos analistas un indicador claro del creciente interés que se está generando por Colombia. Según estadísticas del DAS, en 2007 llegaron al país 1.115 personas con visa de negocios, cifra que se ha venido incrementando anualmente hasta llegar a 2.036 el año pasado y a 1.743 en lo corrido del presente.

La agregada comercial de la embajada americana, Margaret Hanson Muse, considera que Colombia siempre ha sido un destino interesante para la inversión extranjera, debido al potencial de crecimiento que ofrece en diversos sectores de la economía.

"De otra parte, Colombia disfruta de una tradición muy larga de elecciones abiertas y democráticas, lo cual se considera fundamental para la inversión extranjera. En términos económicos, la política financiera de Colombia es estable y eso genera confianza", dice la funcionaria.

Un ejemplo que destaca Hanson de la voluntad política que tiene el Gobierno para incentivar una mayor inversión de las empresas americanas en Colombia está en la flexibilidad en los controles de inversión. "Hasta hace dos años y medio existía una norma que obligaba a mantener 40% de la inversión en el país, lo cual era muy alto, comparado con otras naciones. Actualmente no se tiene esta restricción, lo que permite tener mejores flujos de caja", destaca la directiva.

Igualmente, exalta la política de privatizar los puertos, especialmente el de Cartagena, por considerar este hecho un ejemplo de colaboración, ya que Cartagena tiene la designación de puerto seguro para contenedores y ese es pilar fundamental para generar confianza sobre las exportaciones e importaciones de mercancía.

Bajo este panorama, son evidentes las oportunidades de Colombia para apostarle al crecimiento y desarrollo de la economía a través de diversos sectores. Sin embargo, es claro que tendrá que competir por esta inversión con otros países de América Latina, lo que implica aumentar la competitividad y superar algunos escollos.

Las tareas

Infraestructura, estabilidad jurídica, comunicaciones, falta de bilingüismo e informalidad, entre otros aspectos, hacen parte de la lista de puntos débiles que Colombia debe revisar para competir por la inversión de empresas estadounidenses.

Para Hanson, es lamentable el impacto negativo que tiene el retraso en las inversiones de infraestructura. "Cuesta más exportar un contenedor de Cartagena a Bogotá que exportar el mismo contenedor de Cartagena a Miami. Y, lo que resulta peor, cuesta más llevar la carga de Buenaventura a Cali, que de Buenaventura a Shanghái", sostiene la directiva.

El ejemplo más recurrente para mostrar la baja competitividad del país en materia de infraestructura es que Chile tiene más kilómetros de carreteras por persona que Colombia, y que Perú es más competitivo en costos para el transporte de mercancías, lo cual resulta inaceptable para los empresarios, teniendo en cuenta que la logística es vista como un elemento clave para la competitividad frente a los tratados comerciales.

El director de la Cámara Colombo-Americana, Camilo Reyes, llama la atención sobre el hecho de que Colombia es el tercer mercado más importante de América Latina para Estados Unidos. En su opinión, "si se logra el TLC con Estados Unidos, el comercio con ese país será mucho más fuerte, aumentarán las inversiones americanas en Colombia y la infraestructura se convertirá en factor decisivo para ampliar la participación en ese mercado".

Otro aspecto que genera preocupación es la estabilidad jurídica. Según Triana, del CEA, los inversionistas llegan a Colombia porque ven condiciones y garantías para estructurar sus negocios, "pero si en algún momento se cambian las reglas de juego y deciden retirarse, se podría generar un efecto dominó que no es conveniente para ningún país", advierte.

Las mayores angustias giran actualmente en torno a las Zonas Francas Uniempresariales -cuyo modelo está en revisión-, y al impuesto al patrimonio.

Además, el consenso de los empresarios es que se debe insistir en mejorar la calidad de la educación y fortalecer el bilingüismo para superar las barreras de comunicación a la hora de buscar nuevas oportunidades de negocio.

En esta lista de aspectos a revisar se incluyen también los costos de internet y telefonía. La percepción que tiene Hanson es que México y Colombia tienen costos muy altos, a pesar de las reformas hechas por el Gobierno y las decisiones para incentivar el uso y apropiación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) lo cual se convierte en un freno para la toma de decisiones en algunas compañías.

"Hay una empresa americana del sector TIC que lleva dos años esperando acceso al mercado colombiano para ofrecer un servicio a bajo costo, el cual podría beneficiar a las Pyme. Sin embargo, la decisión está frenada", asegura Hanson.

Por último, también preocupa el alto grado de informalidad que existe en Colombia. La Agregada Comercial de la Embajada de Estados Unidos dice que el TLC no ayudará en nada si las empresas no se formalizan, pues, si bien es cierto que habrá grandes oportunidades para proveedores de productos y servicios en diferentes sectores, es claro que las empresas buscan contrataciones idóneas y transparentes, en las que se cumplan todas las normas y los estándares de calidad que exigen las empresas internacionales que invierten en cualquier país.

Ante esta situación, la Embajada ha creado programas orientados a contribuir con el gobierno nacional en la meta de reducir la informalidad. En Barranquilla, por ejemplo, se han realizado cursos de buen gobierno y, a raíz de este proyecto, se creó un diplomado en la Universidad del Norte para capacitar a los empresarios que avanzan por el camino de la formalización. Igualmente, se han diseñado iniciativas en este sentido en Bogotá y Cali, con el apoyo de la Cámara de Comercio Colombo-Americana.

En la medida en que Colombia continúe con los proyectos para ganar mayor competitividad y dedique esfuerzos a potencializar las fortalezas que tiene actualmente, podrá ver los beneficios de las calificaciones internacionales y seguramente abrirá las puertas para acceder a mejores oportunidades comerciales.

Como lo dice Triana, Colombia tiene un camino lleno de cosas positivas y para recorrerlo es necesario caminar con optimismo y seguridad, potencializando las fortalezas, sin descuidar las dificultades.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?