| 1/16/2006 12:00:00 AM

Guerra de mundos

En 2005, las batallas fueron la constante en el mundo tecnológico. Pero en el segmento de soluciones empresariales se batieron como gladiadores las multinacionales desarrolladoras.

La lucha fue descarnada pues no se respetaron territorios o tradiciones; no se tuvieron en cuenta fronteras ni mundos. Ninguna tierra fue ajena, ningún cliente ni empresa colega fueron sagrados para la conquista del mercado. Como si fuera poco, el cáliz corporativo que persiguen empresas como Oracle, SAP, IBM, Microsoft, HP y Nokia ya no solo se forjó del mineral de sus grandes innovaciones tecnológicas, sino que desarrollos de las pequeñas y medianas empresas de las regiones emergentes -y ellas mismas- entraron a adornar como finas piedras el anhelado trofeo.

Un acto clave de esta obra épica tecnológica fue escenificado en el universo de las tecnologías de la información (TI) y protagonizado por Microsoft, cuando nadie lo esperaba ya. Luego de una larga espera por una actualización de SQL Server, su base de datos, lanzó la versión 2005, nombre clave Yukon, que había sido prometida desde octubre de 2000 para inicios de 2004, por lo que ya no estaba en las cuentas de nadie.

Pero lo verdaderamente importante de la llegada de esta aplicación, es que con esta nueva arma, Bill Gates espera disminuir la gran ventaja que Oracle e IBM le llevan en el mundo de las bases de datos corporativas. Y como grito de batalla, Steve Ballmer, su gerente ejecutivo, anunció que "ya la competencia no puede decir que Microsoft no califica para soportar las aplicaciones críticas de las grandes corporaciones".

Además, con la idea de respaldar el ataque de la caballería Microsoft, anunciado por Ballmer, se lanzó una agresiva oferta de reducción de 50% sobre los precios de SQL Server para clientes Oracle o IBM que quieran cambiar, lo que seguramente creará más presión sobre la competencia.

En este enfrentamiento, Microsoft asegura tener hoy más de 400.000 instalaciones de SQL Server, contra 245.000 de Oracle y 72.000 de la base de datos DB2 de IBM.

Pero más allá de lo nominal, este liderazgo es solo de volumen; es decir, de unidades efectivas, porque en áreas aseguradas -entiéndase, ingresos en el segmento de bases de datos- el mapa deja ver que Oracle lidera, aunque IBM, con menos de un tercio de las instalaciones de la armada de Larry Ellison, el CEO de Oracle, da la pelea por ese primer lugar. Hoy, ambos contendores tienen casi el 70%, según IDC (ver cuadro), en un mercado mundial que llega a los US$15.000 millones. Microsoft tiene un 13,4%, principalmente en zonas de la mediana empresa.

Esto sucede porque Microsoft se concentró en construir su mundo sobre pequeños complejos informáticos, cuyas especificaciones de servidores, bases de datos y aplicaciones son sencillas y requieren soluciones pequeñas, por ende, baratas. En tanto, sus contendores se enfocaron en las megaesferas de las grandes empresas, cuyas complejidades de misión crítica demandan grandes soluciones que cuestan mucho. Así se han marcado las diferencias, pues el número de soldados es lo de menos, porque los dólares en los balances son los que configuran imperios.

En este punto de la refriega entra el otro gran contendor, SAP, el panzer alemán de software empresarial, líder mundial de soluciones ERP (planeación de recursos empresariales, en español), que se ha aliado con Microsoft. Ballmer aseguró que unos 20.000 clientes de las soluciones de SAP usan SQL Server y que más del 40% de los nuevos despliegues de SAP se hace en conjunto con la base de datos de Microsoft. Incluso, el ejecutivo anunció un acuerdo de licenciamiento con SAP que le permite vender sus aplicaciones en un combo con SQL Server.

De esta forma, el panzer alemán y la armada de Gates vienen uniendo fuerzas ante la arremetida de Oracle, que a su imperio en el mundo de las bases de datos, quiere sumar una porción importante del desarrollo de aplicaciones.

La batalla POR el software empresarial No es un secreto que Oracle tiene a SAP en la mira de su ofensiva lanzada en 2005 por el mundo del software empresarial, y, en consecuencia, se ha batido con ella milímetro a milímetro por la conquista de territorios estratégicos de tal mercado. Estos son los verdaderos rivales de esta historia.

Mientras SAP y Microsoft se unen, Oracle ha optado por la suma de portafolio y clientes para mejorar su tropa y crecer. Por esto buscó fortalecerse al comprar a PeopleSoft por US$10.300 millones a finales de 2004, luego de 18 meses de lucha, haciéndose a una de las mejores soluciones de software empresarial ERP y CRM (administración de relaciones con los clientes) del planeta, que previamente se había robustecido con la compra de JD Edwards.

Lograr espacio en un mercado de US$20.000 millones, según AMR Research, como es del software empresarial, dominado desde hace mucho tiempo por SAP, se ha convertido en el principal objetivo de Oracle para 2006 luego de la lenta asimilación del negocio de PeopleSoft. Y es apenas lógico, si se tiene en cuenta que el mercado de las bases de datos es de bajo crecimiento, mientras que en el del software empresarial siempre hay algo por hacer y, por supuesto, por vender.

Hasta ahora, las batallas han estado más en el plano psicológico, pues para SAP el movimiento de Oracle más allá de preocupar, abría una excelente oportunidad para mejorar su liderazgo en el sector que llegaba al 40% de participación en ventas mundiales en 2004, pues los clientes de PeopleSoft estaban dominados por la incertidumbre ante las nuevas condiciones que implicaba el cambio. Si bien esto fue cierto, no concluyó en una desbandada hacia tierras alemanas como se hubiera podido deducir de tal afirmación. En cifras cerradas, Oracle vio en 2005 (ver cuadro) disminuir su porción de mercado en un 3%, según el reporte preliminar de AMR. Pero fue un golpe que los californianos previeron al momento de quedarse con PeopleSoft, según lo ha dicho Larry Ellison.

Sumas y restas En esta suma de batallas nada está definido, y cada quien ataca con lo que sus espías del futuro le predicen como la mejor fórmula para fortalecer a sus clientes en cada mundo y llevarlos seguros a ser los más competentes en sus propios sectores empresariales.

Oracle se ha venido fortaleciendo con la idea de presentar la solución más integral del mercado, bajo la promesa de que será una ecuación perfecta entre alcance del producto y precio. Viene trabajando duro por construir aplicaciones más robustas y completas, y su principal ventaja es tener bajo control la gestión de datos y conocer muy bien la operación en ambientes web.

Por su parte, SAP se ha concentrado en responder a las especificidades de las empresas desde las características propias de su labor mediante soluciones verticales, con lo que se ha fortalecido en responder no solo al trabajo de sus clientes según su tamaño y las características particulares de su negocio, aunque se ha mostrado débil en la capacidad de adaptación de sus grandes soluciones a ambientes web, así como en los tiempos de implementación.

Microsoft apenas empieza su conquista del mercado corporativo y mientras descifra el camino hacia las aplicaciones de gran complejidad, su peso en el campo de batalla sigue ligado al impulso que SAP le brinde al juego. Sin embargo, las huestes de Bill Gates son expertas en trabajar rápido y no está lejos, cada día menos, el momento en que reclame su parte del mundo del software empresarial
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