Feria para profesionales

| 9/20/2002 12:00:00 AM

Feria para profesionales

Para consolidar su nuevo perfil, la Feria Internacional Industrial de Bogotá abre las puertas a un mundo infinito de negocios que hay que saber aprovechar.

Hace dos años, la Feria Internacional de Bogotá cambió su posicionamiento y se convirtió en un evento especializado en la industria y los bienes de capital. El cambio, que no ha sido fácil puesto que en Colombia los empresarios apenas están tomando conciencia de la importancia de una cultura ferial, ya empieza a dar frutos.



De frente al Atpa y al Alca, los empresarios reconocen que esta feria puede presentar grandes beneficios, pues la renovación tecnológica es urgente y la apertura de nuevos mercados también. El carácter internacional de la FIIB la convierte en una gran vitrina comercial para la promoción de las exportaciones, así como en el lugar perfecto para actualizarse en los avances tecnológicos que hay en el mundo.



La especialización ha favorecido la realización de los negocios y, por esta razón, visitantes y expositores han aceptado el nuevo enfoque. Un estudio de seguimiento a los visitantes de la pasada FIIB no solo demuestra que el 82% está de acuerdo con el cambio, sino que el 95% de ellos está dispuesto a volver a asistir al evento. Con la especialización, el número de visitantes se redujo, pero su calidad aumentó. Ahora, los expositores se encuentran sobre todo con hombres de negocios, lo que hace más efectiva su participación en la feria.



Romper la tradición



Desde 1954, cada 2 años y sin interrupción, Corferias viene realizando la Feria Internacional de Bogotá. Con 23 ediciones, la feria siempre se ha distinguido por ser la más antigua y una de las más importantes de América Latina. La feria fue, hasta el año 2000, un lugar de intercambio comercial de muestras generales donde se podían encontrar tanto bienes de capital, como intermedios y de consumo. El evento congregaba a más de 500.000 visitantes y más de 1.500 expositores en una exhibición que duraba 17 días. "La Feria era el gran espectáculo de la familia bogotana, sobre todo en ese tiempo en el que no había ningún parque de atracciones y cuando todavía se mezclaba todo tipo de bienes", dice Hernando Restrepo, director de Corferias.



En 1998, se decidió especializar la feria y convertirla en un evento netamente industrial. El cambio de una feria general a una especializada fue muy drástico. En la versión del año 2000, la Feria Internacional Industrial de Bogotá (FIIB) reunió a 40.000 visitantes profesionales y a 600 expositores durante 5 días.



El evento, que se realizará entre el 1 y el 5 de octubre, contará con unos 650 expositores, y se esperan 50.000 compradores profesionales. La muestra tiene salones especializados en maquinaria pesada, metalurgia, siderurgia, autopartes, maquinaria para alimentos, acondicionamiento de aire, refrigeración y ventilación, energía y fuentes, y servicios.



Frente a las versiones tradicionales de la feria, los expositores se redujeron a menos de la mitad pues se eliminaron el 60% de los productos, que correspondían a bienes de consumo. Para un evento especializado, se requiere también un público profesional. Por eso, se cerraron las puertas a la gran ola de curiosos que no dejaban detectar al hombre de negocios que en realidad quería comprar. A cambio, se buscaron visitantes con un perfil de comprador determinado: empresarios, profesionales y misiones comerciales. Por último, la duración se acortó a solo 5 días porque el mundo de los negocios dispone de poco tiempo y requiere agilidad y rapidez.



Las razones que motivaron el cambio de enfoque estaban en las tendencias mundiales, que indicaban que el camino eran las ferias especializadas. Con el ejemplo de Alemania, país líder en la realización de ferias, y con el esquema de ExpoHannover como base, se reorganizó la feria, para hacer mucho más énfasis en salones especializados por sectores industriales.



La insistencia y la constante presión por parte de los expositores y de algunos gremios para que la feria estuviera diseñada de acuerdo con las necesidades y expectativas de los empresarios e industriales, fueron decisivas para la adopción del nuevo concepto. Otro de los factores determinantes fue la conveniencia de tener un evento internacional que sirviera no solo como plataforma para las exportaciones sino que también ayudara a actualizar la tecnología de las empresas colombianas.



La decisión, aunque en un principio fue muy complicada, era inevitable. Como dice Restrepo: "Tomamos una determinación económica muy dura para Corferias, pero teníamos que ajustar la feria a las nuevas exigencias".



El cambio de concepto no ha sido fácil y ha traído mucho trabajo por dos razones. La primera: cuando se tomó la decisión de especializar la feria, el país estaba en una situación económica que no auguraba muy buenos resultados. "En esta difícil época, por la crisis económica de los últimos años, ha sido todo un reto darle ese vuelco a la feria y reposicionarla", asegura Perla Roa, organizadora del evento.



Por otro lado, solo hasta hace muy pocos años, Colombia incursionó en la construcción de una cultura de ferias especializadas. Por eso, ha sido muy importante educar a expositores y visitantes para que sepan aprovechar una feria.



Un mundo de oportunidades



La realización de la Feria Internacional Industrial de Bogotá es de mucha relevancia, dadas las actuales circunstancias nacionales. Primero, por su carácter internacional, la feria se convierte en un gran impulsor de exportaciones. Esto es especialmente cierto para las pequeñas y medianas empresas que tendrán un apoyo decisivo para que puedan participar y dar a conocer sus productos, hacer contactos y alianzas estratégicas con compradores y misiones comerciales extranjeras.



Segundo, porque los eventos especializados como esta feria están diseñados para darles dinamismo a la economía y a los mercados. El recinto ferial es un mercado en donde, además de encontrarse buena parte de la oferta y la demanda de un mismo bien o servicio, se puede conseguir toda la información necesaria para tomar una decisión más racional. "Como la oferta se encuentra perfectamente identificada, la competencia entre los diferentes proveedores se traduce en mejores precios, servicios y calidad para los clientes", dice Patricia Acosta, directora ejecutiva de la Feria Internacional de Seguridad, evento paralelo a la FIIB.



Por otra parte, "los eventos especializados se dirigen a personas interesadas en hacer negocios. La especialización mejora la productividad de las empresas, porque las ayuda a ser más eficientes. Por eso, los eventos son cada vez más especializados y con mensajes más concretos", asegura Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos.



La feria es la vitrina perfecta para ver los adelantos y avances tecnológicos en materias primas, insumos, maquinaria, equipo y servicios en el mercado internacional. "Por la difícil situación económica colombiana de los últimos años, las empresas dejaron de renovar sus equipos. Por eso, la FIIB quiere contribuir al reequipamiento industrial y la sustitución de la maquinaria obsoleta por maquinaria de punta, de última tecnología", afirma Restrepo. Este tema es estratégico para todos los sectores de la economía, si el país quiere conquistar nuevos mercados, en especial el estadounidense, gracias a la renovación del Atpa.
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