Emprendedoras

| 9/28/2001 12:00:00 AM

Emprendedoras

Introdujeron la intuición a la dirección empresarial. Prefieren ir a la fija y tomar menos riesgos. Se concentran en sectores económicos bien remunerados: rasgos de las ejecutivas.

Amaneció el siglo XXI y encontró a las mujeres solo con el 1% de las propiedades del planeta, a pesar de que conforman el 40% de la fuerza laboral. Las encontró compitiendo contra hombres de sus mismas capacidades y con la misma educación, pero percibiendo apenas el 70% de un salario "varonil". Si bien esta es la tendencia mundial, la brecha salarial en Colombia, a diferencia de otros países en el mundo, va cerrándose, aunque todavía no alcanza el equilibrio.

Según un estudio de Jaime Tenjo, director del departamento de economía de la Javeriana, en 1981 los hombres ganaban 19% más por hora. En 1998 la cifra se redujo a 5,8% y en el 2000 llegó a un 2% a favor de los hombres. Este 2% hace que Colombia lleve la delantera en Latinoamérica en menores diferencias salariales, incluso por encima de países como Argentina, que se creía más liberal.



Aunque en Colombia la diferencia salarial disminuye, las oportunidades de empleo aumentan a favor de los hombres. Entre 1991 y 1998, los hombres tuvieron 8% más oportunidades de empleo. El año pasado, esta diferencia aumentó a 9,1%.



¡Qué opresión!, diría alguien. Pero no es así. Afortunadamente, en las cifras no están todas las que son ni son todas las que están. La excepción confirma la regla. Dinero habló con 7 mujeres en 5 ciudades del país. Todas emprendedoras. Algunas despegan como empresarias, otras tienen más experiencia, varias de ellas exportan y 3 son gerentes de grandes empresas del país.



De ellas se pueden sacar varias conclusiones. Una constante es el uso de su intuición para dirigir y negociar. Otra, que son menos arriesgadas que los hombres y que toman decisiones con mucha cautela, porque les gusta ir a la fija. Así mismo, dicen ser más organizadas en su estilo de dirección y afirman que han podido equilibrar su vida personal con la profesional con el apoyo de sus familias y esfuerzo, pero finalmente con éxito. Con estos ejemplos y a pesar de la creciente participación de las mujeres en el poder, todavía hay que equilibrar ciertas tendencias. Jaime Tenjo sostiene que "si les pagaran con las mismas reglas que a los hombres, las mujeres deberían ganar 3,4% más porque tienen un mayor grado de educación; pero en realidad ganan 2,6% menos, luego hay un residuo de 5,9% que algunos explican como discriminación".



Pero todo parece tener una explicación. "La vinculación laboral fuerte en América Latina se dio a finales de los 70. Dada la condición de pobreza de la época, la mujer se vinculaba laboralmente como fuente de "ingresos adicionales", luego, su trabajo era mal o menos remunerado. Pero esta condición no cambió", dice Patricia Jaramillo, vicedecana de ciencias humanas de la Universidad Nacional.



Las ejecutivas



Específicamente como ejecutivas, estudios como el de Luz Gabriela Arango, socióloga de la Universidad Nacional, muestran que mujeres que han hecho carreras idénticas a las de los hombres y con capacidades y conocimientos iguales, se demoran el doble en llegar a cargos de decisión. Además, las mismas ejecutivas dicen que deben demostrar con creces que son capaces y esforzarse más que cualquier hombre en la misma posición.



Para terminar, el estudio que lidera Tenjo, da como resultado que Colombia es uno de los países de América Latina donde la participación de las mujeres en los sectores de la economía está menos segmentada. Sin embargo, las colombianas están concentradas en los sectores mejor remunerados de la economía.



Con más educación, intuitivas, con doble jornada laboral --trabajo y casa--, menos arriesgadas. Aquí están algunas de las ejecutivas que escriben la nueva historia de las mujeres en el poder.
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