| 10/26/2011 6:00:00 PM

El valor de la innovación

Los nuevos medios transaccionales ahorran tiempo y dinero a los usuarios de la banca tradicional y se posicionan con fuerza creciente en el mercado colombiano. Bienvenidos al futuro.

a magnitud de la migración de clientes bancarios, desde el modelo transaccional tradicional hacia el electrónico o virtual, comienza a demostrar que en Colombia la acogida de los usuarios a los nuevos medios que brinda la innovación tecnológica no solo es creciente sino que alcanza niveles significativos. Mientras en 2008 la banca tradicional movía en sus oficinas 70% del total en pesos de las operaciones monetarias realizadas en el país –y la banca electrónica el 30% restante–; en 2010, la proporción estaba en 59% para el primero y 41% para el segundo.

Y la tendencia se mantiene. De hecho, las cifras más recientes de la Superintendencia Financiera demuestran que durante el primer semestre de este año los porcentajes ya estaban en 57% y 43%, respectivamente. Lo anterior en términos de los montos que se mueven a través del sistema bancario, porque en cuanto al número de transacciones el liderazgo ya lo tienen –de lejos– los nuevos medios. Según el mismo reporte de la Superfinanciera, entre enero y junio pasados dicho indicador mostró que 63% de las transacciones monetarias en Colombia fueron hechas a través de medios electrónicos, mientras en las oficinas se hicieron apenas, aunque por montos ostensiblemente superiores, el 37% restante. Al incluir los datos de las operaciones no monetarias (cantidad de consultas de saldo durante el periodo), la banca electrónica fue el medio elegido para 74% del total de transacciones del primer semestre de este año, contra el 26% registrado por la banca tradicional.

Actualmente, en el país los usuarios del sistema financiero disponen de alternativas para no tener que ir físicamente a las oficinas de su banco. De hecho, cuentan para ello con canales alternativos como los cajeros automáticos, los datáfonos, internet, ACH, los corresponsales no bancarios, los pagos automáticos, los sistemas de audio-respuesta y la telefonía móvil, los cuales le ofrecen al cliente una cobertura geográfica cada vez mayor, que se refleja en inversiones crecientes de su parte.

“Ofrecer agilidad, facilidad y seguridad a nuestros clientes es prioridad, por ello –por citar un ejemplo– solo en el proyecto de ser el primer banco del país en poner al servicio de los colombianos la tarjeta segura con chip, la entidad invirtió más de US$9 millones en cinco años. Y gracias a eso, Colombia, junto con Brasil, México y Chile, lidera con éxito la migración al sistema chip en medios de pago en América Latina”, asegura Orlando Forero Gómez, vicepresidente comercial del Banco AV Villas.

La Superfinanciera registra, al primer semestre de 2011, la existencia en el país de 10.344 cajeros automáticos, 169.385 datáfonos y 12.569 corresponsales no bancarios, frente a 5.425 oficinas tradicionales.
“El potencial de la tecnología a disposición de las entidades financieras y de los consumidores para realizar transacciones bancarias electrónicas, se evidencia aún más si tenemos en cuenta que en el país el número de conexiones a internet ya está en 5,5 millones; que los municipios colombianos con banda ancha son casi 140, y que ya podemos hablar de 46 millones de celulares”, asegura Gerardo Hernández, superintendente Financiero.

Esta tendencia muestra la transformación del sector bancario y hacia dónde se va a mover. “Las complicaciones de la economía, las mayores expectativas de los clientes y la competencia más intensa están empujando a los bancos a buscar nuevas formas de hacer crecer sus negocios. Alimentados por un acceso rápido al mundo de la información, de los bienes y de los servicios, los clientes quieren obtener un servicio personal rápido, económico y de fácil acceso”, asegura el estudio Infundiendo flexibilidad de la consultora Accenture.

Del banco a la cancha

Las entidades consultadas por Dinero coinciden en la importancia que tienen los canales electrónicos y en la necesidad de impulsar su utilización para beneficio general del sistema; es decir, para bien, tanto de los bancos como de sus usuarios.

De ahí que haya cada vez más incentivos para su uso, desde la oferta; y menos reticencias, desde la demanda. El objetivo es que la utilización de los medios modernos no sea un simple Plan B, sino el A. “La tecnología, y en este caso la banca electrónica, son herramientas importantes para facilitar la inclusión financiera, atender a las nuevas generaciones y convertir una banca tradicional en una banca más cercana al público y eficiente frente a las exigencias de los clientes, quienes cada vez conocen más de los temas bancarios”, explica Forero, de AV Villas.

Para Carlos Andrés Rodríguez, gerente de internet y banca móvil de Bancolombia, el crecimiento en número de clientes en internet en los últimos años es un buen indicador de la confianza que tienen los usuarios. “En solo tres años se ha duplicado el número de clientes que accede a nuestra sucursal virtual, y las transacciones también han crecido al mismo ritmo. En 2008 eran 26 millones mensuales en promedio y hoy contamos con cerca de 46 millones de transacciones en ese periodo”, agrega.

De acuerdo con la información que maneja la Superfinanciera, las transacciones por internet ya representan 26% del total transado por los bancos en Colombia y más de 60% dentro de la categoría específica de banca electrónica, en la cual le siguen el sistema ACH (Automated Clearing House), con 29%; los cajeros automáticos, con 5,7%; el datáfono (POS), con 2,3%; los pagos automáticos, con 1,4%, y los corresponsales no bancarios (0,4%), la audio respuesta (0,4%) y, por último, pero con enorme potencial, la telefonía móvil.

“El crecimiento en el uso de canales alternos se ve año tras año; hay canales que crecen a ritmos superiores a 100% anual, como por ejemplo la banca móvil, pero que todavía tienen mucho espacio para crecer. Ahora bien, considerando que el efectivo es aún un medio de pago muy importante en nuestra economía, los cajeros automáticos siguen siendo el canal con el mayor porcentaje de uso entre las personas naturales. Sin embargo, notamos cómo el uso de internet, tanto por personas naturales como jurídicas, viene creciendo a ritmos que superan el 20% anual, lo cual indica que también crecerá de manera importante en los próximos años”, afirma un vocero del banco BBVA.

Movilidad, en auge

Pero la denominada banca móvil es quizá la alternativa que mayor expectativa genera en la actualidad. En su desarrollo fijan la mirada los principales bancos del mundo, y Colombia no es la excepción. “El Banco AV Villas ofrece desde 2007 el servicio de transacciones financieras por celular con los tres operadores de telefonía móvil. Es decir, consulta de saldo; recarga de celular; pago de servicios públicos y privados; pago de créditos y tarjetas de crédito; pago de la telefonía celular, y transferencias. Las transacciones por banca móvil son gratuitas y se pueden hacer a cualquier hora del día, los siete días de la semana”, comenta Forero, de AV Villas.

La entidad registró el primer año de prestación del servicio por celular, menos de 500.000 transacciones; pero en 2010, el número subió hasta casi 6 millones, lo que equivale a 50% del total de transacciones realizadas por ese canal en todo el mercado. Y en la actualidad, su plataforma tecnológica le permite, además, realizar a través del equipo transferencias, pagos y retiros, e incluso abrir cuentas bancarias. Sin duda, la posibilidad de que el celular sea también un medio de pago en tiendas de barrio, comercio o empresas de servicios tiene un efecto seductor.

“Como novedad ofrecemos los nuevos servicios de Banca Móvil y Sucursal Virtual en tu Celular, que son dos aplicaciones para los diferentes tipos de teléfonos que hay en el mercado (gama alta y gama baja). Usamos una tecnología que funciona en cualquier tipo de teléfono móvil y que no genera ningún costo, pues los mensajes de texto en este sistema son asumidos enteramente por el banco. A través de banca móvil, el cliente puede realizar consultas de saldos, transferencias, recargas de su teléfono (prepago), pagos de facturas, etc.”, anota Rodríguez, de Bancolombia.

La evolución permite alianzas como la que firmaron el Banco Agrario y Credibanco –operador de los sistemas de pagos Visa en Colombia–, para desarrollar lo que ellos llaman ‘un nuevo mercado móvil nacional’, con el cual –aseguran– conectarán al campo colombiano. “Para finales de este año, los usuarios podrán hacer recargas de celular y pago de servicios públicos, entre otros, desde su teléfono móvil. En línea con la política de inclusión financiera del Gobierno, esta alianza permitirá que más de 5,4 millones de clientes de la entidad bancaria puedan utilizar el servicio de banca móvil con celulares de diferentes gamas”, anuncia Gustavo Leaño Concha, presidente de Credibanco.

El potencial de negocio de la banca móvil también incluye esquemas comerciales dirigidos a brindar medios de pago hasta para las tiendas de barrio. De hecho, con esa especialidad opera en Colombia la firma VTU, de origen sudafricano, que con su marca DDDEDO y su estructura comercial, gestiona una red de más de 12.000 tenderos y apunta a triplicarla hacia 2012. “Generamos un portafolio robusto y de gran interés para el tendero, pues creamos alianzas y acuerdos con terceras partes que nos facultan la comercialización y venta de productos igualmente atractivos para el usuario final; todo a través del celular”, explica Johannes Kling, vocero de la compañía.

Confianza, la clave

En el portafolio de banca electrónica de las entidades financieras, además de la banca móvil figuran alternativas importantes de mencionar. Es el caso de las notificaciones y alertas transaccionales, que permiten al usuario enterarse al instante de los movimientos de sus productos financieros, mediante el celular y el correo electrónico; la tarjeta con chip, con mayor capacidad de almacenamiento y menor riesgo de clonación; los cajeros monederos, que permiten depósitos en efectivo y cheque para hacer pagos o consignaciones, y hasta la devolución de dinero en monedas; el crédito al instante, con tecnología que permite aprobaciones y desembolsos en tiempo récord; los corresponsales no bancarios con celular, que facilitan la inclusión financiera de poblaciones de menores estratos, y las oficinas bancarias en internet, con todos los servicios del lugar físico, entre muchas otras alternativas existentes y por crear.

La importancia de la confianza para su masificación es fundamental. Y en Colombia ese proceso ha sido lento pero seguro. “Para las instituciones financieras, garantizar la seguridad es esencial en aras de proteger a los clientes y sus activos. Para los clientes, que están cada vez más informados y preocupados por la seguridad en internet, la confianza que perciben es clave para continuar utilizando la red en más actividades bancarias y de pago”, afirma Samuel Hourdin, del área de eBanking de Gemalto.

A su vez, Julián Cerón, Customer Solutions Architect de CA Technologies NOLA considera que la banca electrónica seguirá en aumento, pues las comunicaciones y las nuevas tecnologías facilitarán el proceso y la creación de nuevos servicios. “De hecho, el mismo gobierno está en pro de aumentar el nivel de bancarización de los colombianos y una manera será a través de esta herramienta tecnológica, que no requiere inversiones grandes en infraestructura física, como oficinas para cada entidad financiera”, dice.

¿De qué dependerá el crecimiento? Para él, de la seguridad que proporcionen los bancos a sus usuarios. “Siempre van a medir los servicios bajo esta variable y la protección real que tengan sus datos y su identidad, aspectos en los que Colombia deberá seguir progresando”, concluye.


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