| 7/10/2009 12:00:00 AM

El outsourcing financiero gana terreno

La tercerización de servicios continúa en expansión en el sector financiero y llega incluso a actividades antes consideradas centrales del negocio.

El sector financiero es, sin duda, uno de los sectores que ha tercerizado más intensivamente gran parte de sus actividades. El fuerte nivel de competencia en la banca y las compañías de seguros, así como el alto nivel tecnológico que se requiere en estos sectores para prestar mejores servicios a los clientes, hacen que estas entidades lideren la contratación de servicios de outsourcing o tercerización.

Según expertos consultados por Dinero, una entidad financiera de gran tamaño podría alcanzar los cien proveedores de servicios y quedaría tan solo con funciones de marcado carácter estratégico, como la gestión de riesgos y las decisiones sobre los portafolios de inversión y grandes créditos corporativos.

Las entidades del sector financiero han venido tercerizando cada vez más procesos y actividades, llegando a niveles que, hace algunos años, serían impensables: el manejo completo de oficinas y sucursales  bancarias, centros de pagos y, ahora, los portales de internet, incluyendo la misma transaccionalidad. Esto es, servicios y procesos cada vez más críticos en el negocio bancario y financiero.

Estos procesos de tercerización le han traído al sector financiero significativos ahorros de costos, el acceso a recursos tecnológicos sin enormes inversiones y el rápido retorno de la inversión, convirtiendo esta herramienta en un fenómeno imparable. Incluso con la crisis financiera internacional, que ha resentido los presupuestos de las grandes entidades, esta tendencia podría ganar más terreno, pues es una de las fórmulas para seguir con inversiones reducidas en un mundo tan competido e innovador.
 
Sigue la expansión

El outsourcing en el sector financiero empezó, al igual que en otros sectores, con suministros de personal en misión en áreas que no son del core del negocio, como servicios generales, seguridad y actividades administrativas.

Sin embargo, su mayor impulso comenzó cuando se tercerizaron actividades de tecnologías de la información como medio para bajar sus costos y acceder rápidamente a la tecnología. Así, se volvieron comunes los centros alternos de cómputo para atender una eventual ‘caída’ del sistema o que toda la infraestructura de telecomunicaciones de una entidad la manejara un tercero.

Hoy no es fácil encontrar las fronteras en cuanto a las áreas susceptibles de ser tercerizadas. Incluso algunas partes importantes del proceso de otorgamiento de los créditos, como la confirmación de las referencias y de los datos del cliente, lo pueden estar realizando terceros bajo parámetros fijados por las entidades de crédito.

Y es que las entidades que prestan este tipo de servicio, así como ellos mismos, han evolucionado con el tiempo. Por ejemplo, el manejo del efectivo ha estado históricamente en manos de transportadores de valores. Pero, ahora, estas empresas no solo llevan y traen el efectivo sino que realizan la administración de los cajeros electrónicos, entre otras actividades.

Otro caso son los call centers, que en un principio eran de las entidades y hoy son de terceros y están encargados de la gestión de cobranzas y el recaudo de cartera. La generación y entrega de extractos la hacen compañías especializadas de mensajería. Los departamentos jurídicos que hacen, por ejemplo, los cobros coactivos, se han trasladado por fuera de las entidades a oficinas externas.

Los proveedores de servicios de la banca han extendido su actividad y se han diversificado hacia otros sectores y áreas. Es el caso, por ejemplo, de IQ outsourcing, especializada en el procesamiento de operaciones críticas de gran volumen, que presta sus servicios a la banca desde hace cerca de 11 años. Hoy, por ejemplo, esta empresa realiza cerca del 60% de la operación de canje de cheques (recepción, digitalización y verificación, entre otros procesos) y toda la operación de back-office para clientes de diversos sectores de la economía, lo que implica la apertura de cuentas y toda la gestión de información que significa tener una gran masa de clientes.

Gracias a la experiencia acumulada en bancos, las empresas que prestan este tipo de servicios han ingresado a otros sectores como telecomunicaciones, servicios públicos, cajas de compensación, compañías de seguros, fondos de pensiones y hasta salud en las EPS, por ejemplo, pues muchos de los servicios y procesos que realizan –como la gestión de documentación y las conciliaciones– son transversales a todos los sectores.
En muchos casos, si aplica para un banco, aplica para cualquier entidad, por lo que el sector financiero se convierte en uno de los principales focos de tercerización de servicios.
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