| 3/6/2009 12:00:00 AM

El medio justifica los fines

La tecnología incursiona en los salones de clase generando una mejor experiencia educativa.

Desde hace un par de años, todos los profesores del Colegio Alemán de Cali se apalancan en el uso de la tecnología para hacer sus clases más dinámicas, interactivas y divertidas. Por medio de tableros digitales conectados a internet, los estudiantes de geografía conocen la ubicación de los países a través de mapas satelitales; igual sucede con la clase de historia, en la que acceden a líneas de tiempo virtuales, así como en matemáticas, en la que los alumnos realizan la parte operativa en computadores portátiles para dedicar más tiempo al contexto. "Nuestros estudiantes ven trigonometría en ocho semanas, mientras que en la educación tradicional tomarían un año", comenta Héctor Fabio Solarte, su profesor de matemáticas.

Aunque el Colegio Alemán aún hace parte de una minoría de comunidades de vanguardia, es una muestra de la nueva ruta que está tomando la tecnología al interior de las aulas, donde está dejando ser una finalidad para consolidarse en herramienta cotidiana que agiliza procesos.

El nuevo alumno

Durante los últimos 25 años, la tecnología ha revolucionado la educación de una forma como ningún otro avance lo había hecho en varios siglos de historia. Sin embargo, la mayoría de colegios y universidades aún la consideran una materia adicional dentro de sus currículos, sin ningún vínculo formal con otras actividades académicas.

Esta visión restringe las posibilidades de aprendizaje que ofrece internet y desaprovecha la masificación de novedosos dispositivos móviles, como teléfonos celulares o reproductores portátiles de música y vídeo. Peor aún, esta aproximación retrasa a los alumnos que se han familiarizado con dichas herramientas en sus hogares.

Aunque tímidamente, ya se inició una integración tecnológica basada en la mejor comprensión del impacto que tienen estas herramientas en la vida académica. "Muchos colegios prohíben el uso del iPod o celulares en lugar de incluir programas de audio en sus lecciones o aprovecharlos para enviar mensajes de texto con notas y tareas", dice Andrés Jiménez, gerente de educación de Microsoft Colombia.

Internet se ha convertido en un jugador fundamental en esta transformación, como transmisor de conocimientos y acceso a información precisa, al tiempo que estimula el debate entre alumnos y profesores.

Para Víctor Solano, experto en comunidades de internet, la integración de herramientas virtuales ayuda a los estudiantes a desarrollar y exponer sus propias ideas. "La web potencia la idea de aprovechar la inteligencia colectiva, donde varias personas participan en la elaboración de conceptos al tiempo que ofrece plataformas para socializar esos conocimientos", sostiene.

En este sentido, los servicios de mensajería instantánea y las redes sociales de internet, como Facebook o MySpace, comienzan a enfocarse en el intercambio de conocimientos y experiencias educativas. "Al hacer tareas en grupo ya no es necesario que los padres lleven a sus hijos a las casas de sus amigos, sino que cada uno puede estar en su hogar, consolidando información mientras habla y ve por video a sus compañeros", agrega Solano.

Internet también se ha constituido en una forma invaluable para difundir conocimiento y reducir la necesidad de contar con espacios físicos. "Construir escuelas es costoso, mientras que la tecnología permite llevar información a cualquier lugar. No se necesita estar en una ciudad capital para recibir la mejor educación", comenta Jiménez, de Microsoft.

Incluso, algunos centros educativos han comenzado a grabar las clases con cámaras digitales y a recopilar los escritos de sus profesores en computadores, para luego poner la información unificada en sus portales web. De esta forma, los estudiantes pueden ver las clases desde su casa, bien si no asistieron o para preparar sus exámenes.



Personalización

Gracias a esta aproximación de la tecnología en la formación integral, las instituciones podrán reconocer las fortalezas de cada individuo y ofrecerle una educación personalizada, en la que importará más el análisis de las situaciones que la copia de datos. "En el nuevo esquema impuesto por la tecnología, tenemos que hacer clases más complejas y dinámicas para mantener a los alumnos ocupados. Así mismo, hemos notado la importancia de incentivar el análisis, el debate y las comparaciones en la clase, para darles conocimientos más competitivos", argumenta Solarte, del Colegio Alemán.

Este nuevo enfoque también contribuirá a que los desarrollos científicos comiencen desde el mismo colegio, en la medida en que los estudiantes hagan realidad sus proyectos. "La tecnología va a acortar el ciclo del conocimiento y las instituciones se dedicarán más a formar al estudiante como ser humano", puntualiza Jiménez, de Microsoft.

Con este panorama, el Ministerio de Educación Nacional tendrá que aunar esfuerzos para llevar este tipo de experiencias de tecnología a las instituciones públicas y así evitar que se siga ampliando la brecha de oportunidades y conocimientos frente a las privadas.

Por el momento, el Gobierno adelanta esfuerzos enfocados en sacar a los centros públicos de su atraso. De hecho, entre las metas del actual Plan Decenal de Educación está el lograr que, para 2010, todos los establecimientos educativos del país tengan computadores. Además, el Gobierno trabaja en ampliar el acceso a internet al 90% de las instituciones públicas. ?

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