El juego de la logística

| 9/28/2001 12:00:00 AM

El juego de la logística

Esta herramienta se ha convertido en la mejor arma de las empresas colombianas para volverse eficientes y competir. Quien no la asuma, pondrá en juego su futuro.

Hace 3 años, Cerromatoso tomó una decisión que llevó a la empresa a realizar una profunda transformación para sobrevivir en medio de la feroz competencia mundial: cerró todas sus operaciones de distribución, almacenamiento, empaque y despachos de Rotterdam y las trasladó a Cartagena, a un poco más de 400 kilómetros de la mina de níquel y ferroníquel, ubicada en Montelíbano (Córdoba).

La decisión, con la que buscaban ser más competitivos vía reducción de costos, le permitió a Cerromatoso no solo convertirse en un importante competidor mundial, sino crear una cadena que les ha dado un enorme valor agregado a sus productos, a su compañía y a sus operadores. El precio por tonelada se redujo a un tercio, aumentó las ventas de 180 contenedores al mes en 1999, a 523 en agosto pasado, la disminución de costos operativos supera los US$10 millones al año y hoy toda la cadena está perfectamente sincronizada, desde la extracción del mineral hasta la entrega final a sus clientes, sin errores, en el tiempo requerido, al mejor precio y en cualquier parte del mundo.



El arma con la que Cerromatoso logró esta transformación fue la logística (ver recuadro), una parte esencial de la estructura empresarial que, a pesar de haberse desarrollado y perfeccionado desde hace 15 ó 20 años en Estados Unidos, Japón y Europa, se está expandiendo con velocidad, especialmente en los dos últimos años, en Colombia y América Latina.



En un país como el nuestro, que está tratando de tomar una vocación exportadora, la implantación de sistemas logísticos aporta más de la mitad de la competitividad y puede explicar reducciones de precios que superan el 20% ó 30%, afirma Gabriel Hernández, gerente de DHL. Un estudio realizado por este courier muestra que el costo logístico en Colombia es del 17%, mientras en Europa es del 6% y en Estados Unidos oscila entre el 7 y el 10%, dependiendo del sector.



Origen militar



La logística superó su relación con los militares, que la desarrollaron para soportar y darle los pertrechos que la tropa necesitaba en los avances o en las guerras; y también va más allá del simple cargue, descargue y movimiento de camiones y mercancías. Hoy, como la define el Council of Logistics Management de Estados Unidos, la logística es "una parte de la cadena de suministros que planea, implementa y controla el flujo eficiente y efectivo de los productos, desde la fuente hasta el consumo final".



Esta cadena, compuesta de muchos eslabones (actores y procesos), tiene 5 elementos importantes sobre los que debe girar cualquier estrategia logística. El origen y fin de este círculo debe ser el cliente, seguido por el manejo de inventarios, suministros, distribución y transporte, y almacenamiento.



Es claro que parte de su desarrollo fue presionado por la necesidad de los grandes productores, almacenes de cadena y mayoristas de disminuir inventarios, capacidad instalada, empleados y sobrecostos; pero, ante todo, ofrecerles a sus clientes el mejor producto, en la calidad y precio que lo desean.



Por eso, no es de extrañar que la mayoría de personas consultadas coincidan en que los grandes supermercados son unos de los actores que más han avanzado en el tema logístico en el país y han jalonado algunas cadenas de producción.



Así lo piensa Carlos Barrera, gerente de logística de Supertiendas Olímpica, quien reconoce que esta empresa ha liberado capital de trabajo, sobrecostos operativos y 'grasas' con la reducción del inventario (se pasó de 30, 45 y más de 60 días en algunos productos) a 15 días o menos, con el perfeccionamiento de su cadena de suministro y distribución (ver recuadro).



Gracias a un sistema de información compartido con los actores de la cadena, en cualquier momento se pueden mirar las ventas de los productos y el estado de los inventarios, con lo cual los supermercados, los proveedores y fabricantes saben cuánto y cuándo deben poner la nueva orden en el punto de venta. Para llegar a esto, que parece sencillo y que día a día requiere mejoras, se necesita una transformación hacia una meta clara de todos los eslabones de la cadena.



Con este cambio, las bodegas dejaron de ser enormes espacios abarrotados de mercancía para convertirse en centros de distribución en los que los productos fluyen lo más rápido posible.



Cómo adaptarlos



Para una empresa, no es fácil medir el costo logístico, advierte Hernández, de DHL, porque es algo que no pesa en los balances, es intangible y difícil de medir, pero es un error ignorarlo. Una forma de medir la importancia de la logística es mirar los enormes costos indirectos que le trae a una empresa el reprocesamiento de órdenes de despacho erróneas o incompletas. Los empresarios nunca miden cuánto puede costar un 5% de no conformidad.



Fidel Torres, profesor asociado del departamento de Ingeniería de la Universidad de los Andes, cree que en un mundo en crisis financiera y de seguridad, los empresarios deben pensar que detrás de la adopción de un sistema logístico viene necesariamente una optimización de recursos humanos y físicos orientada a satisfacer, mínimo, el 97% de las necesidades de los clientes. "Si no hago mi trabajo bien y no cumplo las expectativas de mi cliente, la empresa puede estar condenada a la quiebra".



Una de las empresas que mejor ha entendido la importancia de la logística es Noel, que gracias a ella ha penetrado con éxito los países andinos y centroamericanos. Para esta empresa, la devolución de un pedido o una deficiencia en él no solo es una enorme pérdida que puede costar 10 ó 20 veces el valor del producto, sino que se considera como una pérdida de valor de la marca y la compañía.



¿Cómo lo hago?



Antes de desarrollar un esquema logístico, lo primero que debe hacer un empresario es saber y entender su negocio y tener claros sus procesos para llevar su producto al cliente. Aquí no importa si es un proveedor de materias primas, de servicios o de productos.



Para cada proceso se deben identificar indicadores y poner a los empleados a trabajar en función de ellos. Una vez hecho esto, es necesario optimizar indicadores y saber si las cosas se están haciendo bien o mal. Como dice Darío Díez, gerente general de Distriexpress, "lo que no se puede medir, no se puede mejorar".



Por eso, la logística trae profundos cambios en los procesos y en la infraestructura. Es necesario eliminar feudos y divisiones, y trabajar en un esquema horizontal, en el que todos deben responder. Para desarrollar este tema, cree Díez, quien lleva 17 años en el negocio, se debe cambiar el statu quo de muchas compañías, desprenderse de patriarcas, de cargos familiares y de amigos, y traer a la gente con el know how y la actitud que se requiere.



Asumir un proceso logístico es algo costoso y lento, y no se puede pensar que se van a obtener dividendos. Muchas veces, entregar la tercerización puede ser igual o más costoso que hacerlo directamente, pero lo fundamental es que al concentrarse en el core business, para mantener la calidad e innovar, y darle a un experto un tema que no es trascendental, lo hace más competitivo y le permite crear valor a su compañía y a sus productos, explica Gabriel Hernández.



Futuro lógico



A pesar de este despertar por el tema en el país, muchos expertos coinciden en que se han obtenido avances en el servicio al cliente y la cadena de distribución, pero la mayoría asegura que aún falta mucho por avanzar. Y lo más preocupante es el lento ritmo con el que se está haciendo. Mientras América Latina reducirá su costo logístico del 16,3 al 15% en dos años, Estados Unidos bajará más de un punto en el próximo año, de acuerdo con DHL.



Uno de los aspectos importantes que se debe desarrollar es la colaboración y compartir la información, no solo entre actores de la cadena, sino entre competidores. "Tenemos la mentalidad de no compartir la información ni con nuestros eslabones ni mucho menos con nuestros competidores, y pensamos que mantenerla en secreto es una de nuestras fortalezas", dice el profesor Torres, pero esto es un grave error y está mandado a recoger, como lo demuestran GM, Ford y Chrysler que, a pesar de su feroz competencia por el mercado, se unieron en una sola empresa para comprar materias primas y repuestos, con lo cual apalancan un enorme poder de compra y reducen el precio de los suministros.



La competencia en el mercado mundial es entre cadenas y, por eso, hoy la colaboración debe ser importante y a todo nivel, desde la elaboración del pronóstico de ventas, hasta el manejo de suministro, procesamiento de órdenes, distribución, transporte y todo lo que se pueda tercerizar, que no sea fundamental para le empresa. Los empresarios deben entender que las personas a las que les entregan estos servicios son socios, no unos simples contratistas, tal como lo ha hecho Noel, que sin la participación eficiente y activa de todos los eslabones de la cadena no habría podido obtener los beneficios, habría tenido que aumentar los precios finales de sus productos y no habría podido reducir sus costos operacionales en un 25%. Por eso, esta empresa comparte su información y les traslada a los actores parte de los ahorros que logra.



Si el país y sus empresas quieren entrar a la economía global y ser competitivos, deberán apalancarse en la logística. Deben adquirir una nueva mentalidad, más abierta con sus socios, proveedores y competidores. Es más real un estudio sobre las proyecciones del mercado realizado por todos los actores, que por uno solo.



Pero además del esfuerzo empresarial, el país debe jugársela sin temores a desarrollar la infraestructura y el conocimiento que se necesita. Hoy, Colombia sigue contando con las mismas vías que en la década del 70, los puertos todavía están muy distantes de los centros de producción, lo que significa que hay una gran excentricidad logística, y los sistemas de información y comunicaciones siguen siendo costosos y distantes para la mayoría de las cadenas de producción. Por eso, se requiere que empresarios y gobierno unan esfuerzos y conocimientos. En las exportaciones están el crecimiento y la supervivencia, pero esta no se puede lograr en las actuales condiciones. Para esto, se pone todo en un solo lugar, como lo hizo Singapur, o se crea un excelente sistema de comunicaciones, como en Estados Unidos.



Hoy, la logística es nacional, es regional, es mundial: los proveedores están en varios sitios, los centros de producción en otros y los clientes en cualquier parte del mundo. Es hora de impulsar el tema, de trabajar en sistemas comunes de medición, de información y de comunicaciones. Como en los ejércitos, el éxito aparece por el trabajo conjunto de las diferentes fuerzas y no por sus esfuerzos aislados, ni por sus héroes. Es hora de ser lógicos en nuestras decisiones.
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