| 9/28/1998 12:00:00 AM

El camino a la cima

Alcanzar el éxito implica un arduo trabajo personal, tomar las decisiones adecuadas y, también, tener algo de suerte.

Las reglas se hicieron para romperlas, pero por lo regular, las personas que ascienden en las compañías reúnen varias características que les permiten un alto desempeño. Desde el punto de vista técnico, son fuertes en su profesión, tienen sólidas bases de conocimientos y habilidades personales. Además, establecen buenas relaciones de trabajo con toda la organización, saben manejar conflictos, presiones y tensiones. Como si fuera poco, se actualizan permanentemente. Y las impulsa la necesidad de alcanzar el éxito.



"Sienten pasión por lo que hacen, les gusta el sector en el que trabajan y son buenos en la profesión que eligieron", resume María Elena Villar, consultora de Price Waterhouse.



Llegar a encarnar el prototipo de este superhombre ­o supermujer­ no es sólo el resultado de un arduo trabajo personal, sino que resulta de sumar las decisiones que se han tomado a lo largo de la vida y también la forma en que el azar ha jugado a su favor.



La primera decisión que se debe tomar si se quiere llegar a un alto cargo directivo, es en el momento de elegir la profesión. Los cazadores de talentos, que seleccionan los aspirantes para las empresas, coinciden en que el punto de partida de la carrera que emprenden los ejecutivos hacia los puestos directivos está, por lo general, en profesiones que forman a las personas interesadas en los negocios y la gerencia: Administración de Empresas y Economía.



La segunda, es hacia qué departamento de la compañía se va a inclinar. Aunque en teoría cualquier área conduce a la dirección, quienes hacen carrera en recursos humanos o en la parte administrativa tienen menos posibilidades.



De ahí en adelante, se debe iniciar un proceso de "acumulación de puntos", en el que trabajo, estudios de posgrado, experiencias y relaciones van inclinando la balanza en favor del profesional.



Un posgrado de universidades colombianas o extranjeras aumenta las posibilidades de mejoramiento en el escalafón, aunque los títulos traídos del exterior no encandilan como antes.



Las maestrías se consideran no como un medio de alcanzar mejores posiciones, sino como una forma de completar la educación.



La importancia de la formación integral se refleja en los salarios de enganche; el primer sueldo de un egresado sin especialización está, en promedio, en un millón de pesos, mientras que un profesional con especialización y experiencia obtiene cerca de dos millones de pesos.



Junto con todos estos factores, hay uno que también es muy importante. El azar. Quienes llegan a la cima también son los que están en el lugar adecuado en el momento preciso. Pero el azar también se consigue con trabajo. La persona debe tener clara su misión de vida. Qué quiere hacer y dónde.



Esta es la "ventana mágica" para buscar oportunidades.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?