| 3/5/2004 12:00:00 AM

El acceso a capital

En un entorno de crecimiento, las empresas tendrán que trabajar estándares de medición y evaluación y en gobierno corporativo, para obtener recursos.

Si el tema durante los años de la crisis fue la necesidad de las empresas de reducir costos y aumentar la eficiencia para poder sobrevivir, ahora la tónica ha cambiado y la preocupación comienza a ser otra: cómo crear condiciones que les permitan acceder a recursos de capital, nacional e internacional, para financiar el crecimiento.

La perspectiva para la economía colombiana es totalmente diferente de la que dominó durante los años de la crisis. La expansión de la economía que ya se está dando y el Tratado de Libre Comercio que el gobierno colombiano negociará próximamente con el de Estados Unidos demandarán de las empresas niveles de inversión muy superiores a los que se han visto hasta ahora.

Un TLC va mucho más allá de la simple ampliación de las exportaciones de algunos productos hacia el mercado de Estados Unidos. Se trata de penetrar este mercado y, para ello, las empresas colombianas tendrán que recurrir a un portafolio de soluciones que para muchas de ellas será nuevo. Si quieren tener éxito, las empresas colombianas tendrán que volverse diestras en la construcción de alianzas con compañías estadounidenses para acceder a los canales de comercialización. En muchos casos, incluso, tendrán que invertir en empresas para realizar algunos procesos productivos en ese país. Esto es algo en lo que ya vienen trabajando algunos grupos empresariales como Carvajal y la Organización Corona.

Así, el TLC trae un proceso activo de alianzas y adquisiciones que habrá que financiar. La gran pregunta es cómo.

En un comienzo, los recursos provendrán de las utilidades retenidas de las empresas, de crédito y de emisiones de bonos locales. Sin embargo, en la medida en que se agoten estas fuentes, las empresas se verán en la necesidad de buscar recursos en los mercados externos, como lo acaba de hacer el Grupo Empresarial Bavaria con una emisión de bonos por US$500 millones en los mercados externos de Estados Unidos y Europa.

No obstante, el acceso al capital externo no se logra de la noche a la mañana. Requiere un trabajo serio en todo lo que se refiere a los temas de estándares internacionales de contabilidad y también al buen gobierno corporativo.

Después de la crisis de las empresas de internet y los escándalos contables en Estados Unidos y Europa, cualquier empresa que esté pensando en salir a los mercados externos debe someterse a un conjunto extremadamente exigente de normas y controles que proteger al inversionista.

En particular, la ley Sarbanes-Oxley Act (SOX), de julio de 2002, contiene importantes desarrollos en la determinación de la responsabilidad de los administradores, auditores independientes y los profesionales que proveen servicios a las sociedades que cotizan en el mercado público de valores, inscritos en la SEC (Securities & Exchange Commission de Estados Unidos).

Si bien SOX aplica exclusivamente a las compañías públicas que cotizan en Bolsa, registradas ante la SEC, el impacto de la misma ya es evidente en el mundo, pues su estructura conceptual se está reproduciendo en varias legislaciones europeas y asiáticas, lo mismo que en Canadá y América Latina.

En Colombia, por ejemplo, en poco tiempo las empresas se verán obligadas a modificar sus prácticas contables. La Superintendencia de Valores está trabajando en la preparación de un proyecto de ley para adoptar estándares internacionales de contabilidad y auditoría en la preparación de la información financiera. Las nuevas exigencias no deberían tomar por sorpresa a las empresas que se anticipen a la tendencia.
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