| 7/2/1999 12:00:00 AM

El acceso al capital externo

En un momento en el que el capital en el país está escaso, los mercados externos podrían ser una opción para quienes estén dispuestos a pagar el precio.

Hoy, más que nunca, las empresas colombianas necesitan capital. Sólo después de una profunda reorganización financiera lograrán superar esta difícil etapa de crisis, para poder aspirar a las oportunidades que les corresponden. Para las empresas grandes que buscan capital en tiempos como los actuales, cuando los recursos no abundan, hay una realidad casi inevitable: es necesario ir a buscarlo a los mercados internacionales.



Hay muchas formas de conseguir capital en esos mercados, desde los préstamos hasta las emisiones de acciones y bonos. Sin embargo, en tiempos como los actuales, cuando se ha multiplicado la prevención frente a los países emergentes y frente a Colombia en particular, la emisión de acciones en mercados internacionales se hace difícil y adquieren relevancia medios como la emisión de bonos con destino a un grupo privado de inversionistas, las alianzas estratégicas y los fondos privados de inversión.



Cualquiera que sea el mecanismo escogido, necesariamente las empresas tienen que recurrir a los banqueros de inversión y a las firmas de abogados especializados en operar en los mercados financieros internacionales. ¿Cómo nos están viendo estas firmas? Dinero habló sobre el tema con diversos bancos y firmas de banca de inversión y de abogados radicadas en Nueva York, que han participado en procesos de inversión en Colombia. Ellos coinciden en que Colombia es un país con grandes oportunidades para los negocios, las cuales son incluso más grandes ahora, cuando la difícil situación ha llevado a que los precios caigan. Todos sin excepción ven en la calidad y la capacidad de la gente colombiana uno de los mayores activos de nuestro país. Pero también ven que todavía tenemos una importante tarea por hacer si queremos realizar nuestro potencial de crecimiento.



Los banqueros



Credit Suisse First Boston mantiene un vínculo con Colombia desde 1973, cuando estuvo a cargo de la primera emisión de bonos internacionales de la Nación después de la cesación de pagos de los años 30. Para el grupo de banqueros de inversión del Credit Suisse a cargo de Colombia, integrado por Frank López, Edward Neuburg y Juan Pablo Trujillo, a las complejidades propias de cada negocio se le suman la actual crisis económica y la mala imagen del país.



Desde Nueva York se ven con nitidez los problemas que tiene Colombia. Pero estos mismos problemas están creando grandes oportunidades de negocios.



De acuerdo con Neuburg, "los mercados están percibiendo a Colombia como un país cada vez más peligroso y violento, así como un lugar difícil para hacer negocios. Pero muchas veces otras realidades se imponen. La gente que ha trabajado en Colombia queda fascinada con la seriedad de las empresas, la preparación y la capacidad de la gente y las oportunidades que tiene el país".



Frank López, el director del grupo, ve que en general las condiciones en la región no son las más propicias para atraer inversión extranjera y que Colombia dentro de este contexto no es ninguna excepción. Para él, sin embargo, esto puede representar una oportunidad interesante para aquellos inversionistas que tienen una visión a mediano y largo plazo. Los sectores de mayor interés son los de servicios, telecomunicaciones y bienes de consumo. Además, ve grandes oportunidades en los procesos de reestructuración que necesariamente van a tener que hacer algunos grupos económicos.



El Chase también ha estado vinculado al país desde diferentes frentes, como banca de inversión, banco intermediador de recursos y emisor, entre otros. Para Julio Torres, vicepresidente de Chase Securities Inc., las perspectivas de una inversión en Colombia hoy dependen del tipo de inversionista. Si lo que se busca es un rendimiento en el muy corto plazo, definitivamente éste no es el momento. Pero si se trata de una inversión de largo plazo, hay muchas oportunidades. "Este tipo de inversionistas están presentes en el mercado actualmente, aunque no en las mismas magnitudes del 96, cuando se hicieron grandes negocios como el de Hidromiel, en el que el Chase fue el asesor financiero del gobierno, Termovalle y Termopaipa, el proyecto de saneamiento del Río Bogotá, y varios otros proyectos en telecomunicaciones". Para Torres, "lo malo es que después de este auge, el ciclo político coincidió con el económico".



Para el grupo del Chase, Colombia tiene un enorme potencial por varias razones. Primero, hay un amplio espacio para desarrollar infraestructura, pues existe un severo atraso en este frente, incluso en comparación con países de similar desarrollo relativo. Segundo, Colombia tiene un mercado en términos de personas muy grande en comparación con América Latina, si bien ahora mismo no es el país más atractivo por su inestabilidad política y social. Para Torres, "todos los riesgos tienen precio, pero hay riesgos difíciles de medir y precios difíciles de pagar. No hay que olvidar que, para los inversionistas, Colombia es una opción más dentro de la gran lista de alternativas que tienen para diversificar su portafolio".



La banca de inversión de SalomonSmithBarney es otra de las firmas que ha participado activamente en los procesos de inversión extranjera en Colombia. Según Felipe Holguín, vicepresidente de SalomonSmithBarney Inc., "el sector de alimentos, por ejemplo, es muy apetecido por los inversionistas extranjeros, así como el de telecomunicaciones. Por el otro lado, desde la perspectiva de las empresas colombianas, las alianzas estratégicas se han convertido en un factor de cambio urgente, especialmente en el caso de las empresas familiares". Holguín sigue atentamente la evolución de Colombia y cree que hay numerosas posibilidades a pesar de la crisis.



Los abogados



Entre las firmas de abogados que han trabajado activamente con las empresas colombianas está Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom Llp. Se ha centrado en tres grandes campos: fusiones y adquisiciones, financiación corporativa y financiación de proyectos; en los sectores de telecomunicaciones, gasoductos, papel y sector financiero. Gustavo Andrés Hoyos, un abogado colombiano que trabaja en esta compañía, es optimista con respecto al futuro de los negocios en Colombia. Dentro de los negocios probables está la reestructuración de varias empresas, incluyendo los grandes grupos económicos, que se están concentrando en áreas específicas.



Otra firma de abogados con gran injerencia en procesos de inversión extranjera en Colombia es Sidney & Austin. En este momento está asesorando a las compañías colombianas que buscan préstamos sindicados, aunque varias empresas están explorando la posibilidad de colocar bonos de largo plazo. Andrew Quale, socio de la firma y con amplios contactos en Colombia, considera que los inversionistas extranjeros pueden encontrar muchas oportunidades en Colombia. "Por un lado, las compañías colombianas están pensando seriamente en la posibilidad de conseguir socios estratégicos. Por el otro, hay muchos fondos privados de inversión buscando oportunidades en compañías con necesidades de capital. En general, están dispuestos a comprar entre un 10% y un 15% de las acciones de las compañías", sostiene.



Quale está consciente de que los problemas de seguridad afectan la inversión, sobre todo cuando los inversionistas tienen que traer gente al país. Pero afirma que son las propias dificultades que tiene hoy Colombia las que crean oportunidades para los inversionistas extranjeros. "Este es el verdadero momento de invertir, en términos de precios. La gente en Colombia es capaz y trabajadora, el equipo del gobierno es conservador y ha logrado mantener siempre una estabilidad económica, lo cual es raro en América Latina, y esto da confianza en el largo plazo para mí y para quienes conocen la región. Colombia ha salido adelante cada vez que ha tenido problemas y va a salir adelante ahora también".



Pero lo primero, antes de lanzarse al mercado, es organizar la casa. Una empresa no debe experimentar con potenciales socios internacionales si no ha hecho un concienzudo trabajo de organización interna para venderse bien en el exterior.



Aldemar Toledo es el managing partner del Latin American Transaction Services Group, de Price Waterhouse Coopers, en Nueva York. Este es un servicio integrado para empresas que están buscando financiación en el exterior. El grupo también asesora a multinacionales en Estados Unidos y a numerosos fondos privados de inversión en sus transacciones en América Latina.



La principal recomendación que Toledo les hace a los empresarios que están buscando capital por fuera del país es que hagan una revisión completa de sus procesos y procedimientos. "Deben organizar sus áreas de recursos humanos, financiera, administrativa y el data room", afirma Toledo. Esto permite poner en blanco y negro el verdadero potencial de las empresas hacia adelante y favorece la consecución de recursos. Algunas empresas colombianas van adelantadas en ese proceso, mientras que a otras aún les falta mucho por hacer. Este es el único camino que les permitirá salir de la crisis y sostenerse en el próximo siglo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?