Eje cafetero: más allá del café

| 10/18/2002 12:00:00 AM

Eje cafetero: más allá del café

La crisis del café y el terremoto de 1999 llevaron a Quindío, Risaralda y Caldas a repensar sus economías. Turismo, agroindustria, confecciones, guadua y conocimiento, las nuevas opciones.

En los últimos 10 años, los departamentos del eje cafetero han tenido que afrontar un cambio dramático en sus economías. Primero fue la caída en el ingreso cafetero. Luego vino el terremoto del 25 de enero de 1999, que dejó 1.185 víctimas mortales y 159.000 personas sin casa. Estas dos circunstancias han sido una prueba de fuego para los líderes empresariales y políticos de la región, que han tenido que repensar el modelo de desarrollo de sus departamentos para diversificar sus economías. De acuerdo con el Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales (Crece), entre 1998 y 2001 la crisis cafetera generó la pérdida de 63.358 empleos en el eje, y un descenso en la producción de la economía regional de $484.700 millones.



Aunque los cambios de modelo se habían pensado en cada departamento, el terremoto ha hecho que se tome una mayor conciencia de región, y ha logrado que haya esfuerzos de coordinación entre los gobiernos municipales y los líderes gremiales de Armenia, Pereira y Manizales en torno a temas críticos como la Autopista del Café y el Túnel de La Línea, y a proyectos de desarrollo regional, como el turismo. Estos esfuerzos, aunque incipientes, son un gran avance frente a los períodos de incomunicación que hubo en la zona.



La diversificación consiste, en general, en el impulso a la agroindustria, la producción de café con mayor valor agregado y el estímulo a la reforestación y la producción de guadua. Pero cada departamento tiene una vocación particular, a partir de la infraestructura que ya tenía montada en diferentes áreas.



Quindío aprovechó la capacidad de las fincas cafeteras para ofrecer servicios turísticos que se complementaron con la creación de parques temáticos. Risaralda, que ha sido un departamento más industrial y comercial, ve en el comercio y en la ampliación del Atpa a confecciones y manufacturas de cuero una oportunidad para dinamizar su industria vía exportaciones sin arancel a Estados Unidos. Y Caldas adelanta un ambicioso programa para transformar a Manizales de ciudad universitaria en eje del conocimiento, aprovechando la interconexión de fibra óptica y la relación entre academia, sector privado y sector público.



Destino, Quindío



De los tres departamentos, Quindío tenía una economía más dependiente del café. Por eso, para protegerlo de las oscilaciones del grano, nacieron proyectos agroindustriales como Cicolsa, y se vio la necesidad de darles mayor valor al plátano y al café. En este último caso, el líder fue Café Quindío.



Pero la decisión que le dio el verdadero cambio a la economía quindiana fue que el Comité y la Federación de Cafeteros le apostaron al agroturismo, al apoyar la construcción del Parque Nacional del Café. Este proyecto, que se empezó a construir en 1990 y abrió sus puertas en 1995, se convirtió en el principal jalonador de turismo a la zona y en el motor para la apertura de nuevos parques temáticos.



La expectativa con el parque era recibir 50.000 turistas en el primer año, pero la realidad superó con creces esta proyección. Se recibieron 270.000 visitantes y hoy el promedio es de 350.000. "El parque mostró el sendero de una nueva actividad económica en la región", explica Diego Arango Montoya, su gestor y fundador.



Esta obra y la creación de Panaca, un nuevo parque temático alrededor de la cultura agropecuaria, tuvieron un importante efecto dinamizador para la conversión de las fincas cafeteras en fincas de turismo. Esta iniciativa, que arrancó en Salento en 1989 con una oferta de 8-10 fincas, se disparó gracias al flujo de turistas atraídos por los parques temáticos. Hoy, el agroturismo cuenta con una infraestructura de 350 fincas, y con importantes proyectos de hotelería rural como Las Heliconias, Las Gaviotas, el hotel Panaca y el Country Inn. En total, la oferta de alojamiento en el departamento llega a 5.000-5.500 camas, de acuerdo con la Secretaría de Turismo de Quindío.



El potencial que se descubrió con el agroturismo ha hecho que tanto el sector público como el privado estén muy activos en la consecución de nuevos proyectos para ampliar la oferta turística en la zona. El Parque del Café abrirá en 2004 el Acuaparque Cocoi, y se espera que amplíe en 200.000 el número de visitantes anuales. Pero también hay cuatro ambiciosos proyectos, como la represa del río Santodomingo para la práctica de deportes náuticos, el teleférico de alta montaña, el parque safari de Maravélez y el parque de las culturas ancestrales en Armenia (ver recuadro). La nueva oferta de atracciones permitiría aumentar de 2 a 15 días el promedio de permanencia en la región, y generar $250.000 millones al año, calcula Arango.



Aunque el agroturismo ha dinamizado la economía quindiana, los ingresos están muy concentrados en la temporada vacacional. "68 días al año la ocupación hotelera está por encima del 90%, y el resto en el 18%", explica Jorge Humberto Guevara, secretario de Turismo de Quindío. De ahí, la necesidad de construir los nuevos parques y de diseñar productos que permitan consolidar el departamento como destino permanente. En ese sentido, Armenia está tratando de convertirse en destino para convenciones. Carlos Arias, gerente del hotel Armenia Estelar, aspira a realizar dos convenciones al mes en el hotel, pero sabe que para que esto suceda se van a necesitar dos o tres años de intensa promoción. "En el año que llevamos operando, hemos hecho cinco convenciones, lo cual es bueno", afirma.



Adicionalmente, la Secretaría de Turismo diseñó el programa "Club de Calidad Haciendas del Café" para posicionar el destino entre un nicho con mayor capacidad de pago. Hay 62 empresarios de alojamiento rural vinculados al programa y adaptándose a la prestación de un servicio 5 estrellas.



Risaralda recupera la tradición



El empuje empresarial de Pereira se puede ver por medio del caso de Frisby, que a pesar de la crisis de 1999 y de la destrucción de uno de sus locales por el terremoto, decidió jugársela toda, invertir en la remodelación de sus almacenes y repensar sus procesos. Hoy, ya está viendo los frutos.



Pereira ha sido una ciudad comercial, pero por muchos años fue el centro camisero de Colombia, actividad que estaba montada prácticamente alrededor de famiempresas, que desaparecieron porque no supieron reaccionar a las tendencias modernas de comercialización y mercadeo. Hoy, las esperanzas de desarrollo de la zona descansan sobre esa tradición.



La ampliación del acuerdo de preferencias andinas (Atpa) a las confecciones y las manufacturas de cuero abre grandes posibilidades para dinamizar la exportación de estos productos a Estados Unidos, por las ventajas que les da entrar con cero arancel a ese país. Por esto, la ciudad se está preparando para aprovechar esta coyuntura. "Todas las esperanzas están puestas en el Atpa" , afirma Mauricio Vega, presidente de la Cámara de Comercio de Pereira.



Pereira tiene importantes empresas de confección con vínculos en Estados Unidos, como Nicole, que le maquila a Liz Clairbone. Pero también hay empresas, como Valer, Costa Azul, Incoco, Curtiembres de Risaralda, Paños Omnes y Gino Pascali, que se verían beneficiadas con las exenciones, sin contar con las que se podrían establecer en la zona para beneficiarse de los estímulos tributarios y fiscales de la Ley Quimbaya.



Risaralda participa con el 2% de las exportaciones de confecciones que Colombia hace a Estados Unidos, pero las proyecciones indican que fácilmente puede duplicar esta participación.



Para que esto sea realidad, la disponibilidad de mano de obra es definitiva. Por eso, se viene trabajando en la Alianza Cosiendo el Futuro, que busca capacitar 3.000 operarios y organizarlos en cooperativas, de tal manera que se creen talleres satélites que permitan incrementar la producción de confecciones.



El comercio sigue siendo un valioso activo de Pereira. Se calcula que los 4 millones de habitantes de los municipios hacen compras en Pereira. De ahí la importancia del proyecto que adelanta la Cámara de Comercio para recuperar para el comercio formal 20 cuadras en el centro de la ciudad, al reubicar vendedores ambulantes y reducir la contaminación visual.



Las otras tres grandes áreas de desarrollo a las que les está apuntando Risaralda son la industria de la seda, la reforestación de guadua y la creación de un zoológico safari (ver recuadro).



"El proyecto de la seda ahora sí va a funcionar, porque está siendo manejado por la fundación Vida y Futuro bajo un esquema similar al Forec, y se tiene la asesoría gratis de Alicia Mejía, de Inexmoda, en las tendencias del color y de la moda, para asegurar la demanda de los productos", explica Elsa Gladys Cifuentes, la gobernadora del departamento.



Manizales, eje del conocimiento



Hace 10 años, el 80% de las exportaciones de Caldas correspondía al café. Hoy ese porcentaje está entre el 55 y el 60%, de acuerdo con la Cámara de Comercio de Manizales. Y, si se mira la composición de las exportaciones cafeteras, se nota cómo ha ganado peso el café procesado, que hoy representa el 30%, cuando hace una década era prácticamente inexistente.



Manizales tiene una base industrial importante, muy concentrada en alimentos (Luker, Super de Alimentos), mantenimiento del hogar (Colombit) y aparatos eléctricos (Mave). Pero el motor a largo plazo estará en el aprovechamiento de su infraestructura universitaria y de fibra óptica (ver recuadro).



El sector público, la academia y el sector privado están uniendo esfuerzos para convertir a Manizales en el Eje del Conocimiento (MEC), con el fin de preparar a niños y jóvenes en el manejo de la informática y la tecnología, y de dotar a la ciudad de la mejor infraestructura tecnológica.



"Si seguimos con este programa, en 10 años estarían dadas las condiciones para que Manizales traiga una planta ensambladora de computadores, de microchips, una industria como Intel", afirma Germán Cardona, alcalde de Manizales. El proyecto contempla desde la creación de jardines del conocimiento para que los niños se familiaricen a temprana edad con la tecnología, hasta la capacitación en el manejo de las nuevas tecnologías (ver recuadro). "La clave del éxito, la competitividad, se puede reducir a una palabra: conocimiento", señala César Vallejo, rector de la Universidad Autónoma, una de las instituciones más vinculadas con el proyecto MEC. Hoy, por ejemplo, la Autónoma coordina la red empresarial del conocimiento, con la cual les suministra a las empresas la información que necesitan para realizar capacitaciones, desde ubicar los profesores y programas idóneos en cualquier parte del mundo, hasta prestar directamente el servicio.



El otro proyecto tiene que ver con el agroturismo. En noviembre se va a inaugurar la primera etapa del Parque de los Yarumos, que se está construyendo en asocio entre la Alcaldía y la Fundación Casa Luker. Este parque se une a la notable oferta ecoturística del eje cafetero, que queda mejor integrada con la construcción de la doble calzada entre Armenia y Manizales, lo cual permite reducir de dos horas a una el tiempo de viaje entre estas dos ciudades.



El efecto de la Autopista del Café sobre la región va a ser inmenso, al conformar una de las aglomeraciones urbanas más importantes del país, si se tiene en cuenta que quedan conectados y a pocos minutos Armenia, Pereira, Manizales y Cartago. De esta manera, se potencia un mercado importante, que dinamizará el comercio y que podría ser aprovechado para relocalizar industrias, entre otras posibilidades.



A pesar de las potencialidades y de los beneficios que traen los nuevos motores de desarrollo en el eje cafetero, no se puede desconocer la importancia del café para la región. Como dice Mauricio Perfetti, director del Crece, es muy costoso reponer los empleos que genera el café. Por eso, las alternativas de desarrollo deben tender a la diversificación sectorial, pero también a pensar la caficultura desde otros ángulos, de tal manera que se aprovechen nichos de mercado y se le dé mayor valor agregado a un producto que genera beneficios para el sector rural. Y, sobre todo, se debe aprovechar la posibilidad de pensar el eje cafetero como región.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.