| 9/17/2004 12:00:00 AM

Don Hernán Echavarría. Una vida al servicio del país

Empresario, diplomático, educador, intelectual, periodista, político y defensor de las causas de reducir pobreza, distribuir la tierra, preservar el ambiente y mejorar la justicia.

Con 93 años de vida, Hernán Echavarría Olózaga es uno de los industriales más respetados del país. Su vida está llena de logros y aún continúa aportando ideas al desarrollo en sus intervenciones escritas y públicas. Nació en Medellín el 7 de abril de 1911. La prosperidad económica de su familia le permitió formarse en el exterior.

Luego de cursar bachillerato en Londres, estudió ingeniería mecánica en Victoria University, en Manchester, entre 1927 y 1931, y después economía en el London School of Economics entre 1931 y 1932, que no terminó porque tuvo que regresar al país para colaborar con su padre, don Gabriel Echavarría Misas, pues la Gran Depresión afectó sus negocios. Entonces se puso al frente de Calcetería Alfa y luego de Pepalfa entre 1936 y 1938. A los 25 años ingresó a Coltejer, empresa familiar, en la cual fue directivo en los años de la Segunda Guerra Mundial. Por sus logros de juventud, don Hernán ya gozaba de prestigio nacional.

Fue nombrado ministro de Obras Públicas en el segundo gobierno de Alfonso López Pumarejo (1942-1945) y luego, complementó su aporte al sector público asumiendo cargos como ministro de Comunicaciones en el gobierno de Alberto Lleras Camargo, embajador en Washington en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo entre 1967 y 1968, y en la década del 80, presidente de la Comisión Nacional de Valores. Allí fue fundamental para detener las acciones especulativas de los fondos de inversión que culminaron con la caída del Grupo Grancolombiano. Entre los empresarios académicos es uno de los más destacados. Su formación en Inglaterra marcó su personalidad intelectual. Ha sido el principal exponente de las tesis keynesianas en Colombia y otros temas económicos, al publicar más de 20 libros y múltiples artículos en revistas y periódicos. Fue director de la revista Semana en los años 50, fundador de la revista Ciencia Política y columnista de El Tiempo. Empedernido luchador en contra del empresario rentista de tierras, pues ha entendido como pocos el papel del empresario en la sociedad como generador de desarrollo. Luego de muchas décadas hoy algunos empiezan a aplicar sus planteamientos.

Entre las instituciones que fundó o ayudó a fundar se destacan la Universidad de los Andes, de la cual fue su primer decano de Economía, la Fundación Corona, la Fundación Natura, la Sociedad Colombiana de Economistas, Incolda, Cesa, Eafit, Fedesarrollo, Diriventas, el Instituto de Ciencia Política, de gran trascendencia para el país. En tiempos en que no había facultades de administración y economía, don Hernán fue el pionero que le abrió los ojos a la Nación a las tendencias internacionales. En economía y en administración, pues para él las ideas de Abraham Maslow, Douglas McGregor o Peter Drucker ya eran básicas cuando para otros representaban una revelación. Colombia le debe mucho a don Hernán, quien ha sido distinguido un sinnúmero de veces.

Recientemente, recibió la Cruz de Boyacá y el grado Honoris Causa en la Universidad de los Andes. Don Hernán demuestra la importancia de mirar hacia al pasado, hacia aquellos que supieron construir país, para proyectar el futuro.
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