| 6/11/2010 12:00:00 PM

Desempleo: hay que mejorar las competencias

Un factor clave para la reactivación del empleo es trabajar en nuevas competencias laborales. Además, hay que sacarle mayor provecho al régimen de contratación.

Según las cifras del Dane, en abril pasado el número de desempleados en Colombia llegó a 2'668.000 personas, 123.000 más que en el mismo mes del año pasado, la cifra más alta para el cuarto mes desde 2005. Así mismo, en el trimestre febrero-abril la tasa de desempleo se ubicó en 12,2% y la capital con menos desocupados fue Santa Marta, con 7,3%. La otra cara de la moneda le correspondió a Pereira con 21,5%, mientras Bogotá registró una desocupación de 11,3%.

Si la economía salió bien librada de la crisis del año pasado; entidades como Andi, Fenalco y Anif coinciden en señalar que este año crecerá entre 3% y 4% y factores como la inversión extranjera siguen creciendo a buen ritmo en el país, ¿por qué esos indicadores no se reflejan en la disminución de las personas sin acceso a trabajo ni salario?

Firmas especializadas en recursos humanos coinciden en señalar que la creación de empleos va más lenta que la inversión y el crecimiento económico, porque el problema no es únicamente de cantidad de trabajadores disponibles; lo es también de perfiles ocupacionales.

Rosalba Montoya, gerente de Manpower Colombia, afirma que una radiografía de la situación se da en el campo de los call y contact centers, donde Colombia presenta crecimiento. "Es un sector que atrae inversiones y tiene potencial de generación de empleo masivo. El punto es que se requiere personal con habilidades comerciales, vocación de servicio, que sepa otros idiomas, además de español, y no siempre se consiguen suficientes personas con esas competencias". Caso que se repite en el sector de tecnologías de la información. "Hemos tenido experiencias de requerimientos de 50 ingenieros de sistemas para compañías internacionales, y encontramos que muy pocos tienen las competencias que el cliente especifica", dice Montoya.

Por su parte, José Calderón, gerente de Egon Zehnder Internacional, consultora que asesora en contratación de personal, explica que, en el caso de la inversión extranjera, la mayoría de recursos está llegando a sectores como la minería y el petróleo, que no son intensivos en mano de obra. Pero su diagnóstico no termina allí: "la revaluación del peso también genera consecuencias negativas pues ha llevado a compañías a disminuir su personal, afectando sectores intensivos en mano de obra; los incentivos tributarios están orientados a la inversión en bienes de capital, lo cual genera motivación para la sustitución de mano de obra por maquinaria; y el país no está haciendo el esfuerzo suficiente en la educación tecnológica y en programas de reconversión laboral", dice.

A pesar de los signos de recuperación en la economía, los empresarios aún sienten incertidumbre. Para Mauricio López, gerente de mercadeo de Mercer, "estamos aún en el proceso de recuperación y todavía se perciben grandes abismos frente a lo que pueda ocurrir, esto hace que las compañías sean cautelosas dentro de sus procesos de contratación".

¿Cuál es la salida?

Hace unos días, en el foro de Gestión Pública Efectiva, los candidatos presidenciales Juan Manuel Santos y Antanas Mockus abordaron el tema del desempleo con posturas tan disímiles como distantes en sus cifras de solución.

Mientras Santos señaló que en un posible gobierno suyo se crearían alrededor de tres millones de plazas de trabajo, Mockus fue cauto y solo se atrevió a afirmar que por la reactivación del comercio con Venezuela se generarían 150.000 empleos directos inmediatamente. En este sentido, no es clara una solución que impacte definitivamente esta problemática social de cara a un nuevo gobierno.

Sin embargo, y sumado a los buenos factores macroeconómicos, hay que resaltar el análisis de un estudio de competitividad laboral, realizado por Ernst & Young, en el que se evidencia que Colombia tiene un régimen de contratación mucho más sólido que otros países latinoamericanos, lo que allana el camino para encontrar soluciones.

En su estudio, la firma determinó que el país tiene importantes incentivos laborales para promover la ocupación laboral, gracias a la reducción de gastos en cabeza del empleador y políticas que lo fomentan en la micro, pequeña y mediana empresa, al crear subsidios y reducir los aportes parafiscales.

Otro de los factores relevantes del análisis se refiere a la regulación de los despidos colectivos que existe en el país, lo que de alguna manera blinda a los trabajadores de las grandes compañías, pues la legislación local es restrictiva, precisamente para controlar arbitrariedades en estas medidas.

Por su parte, para José Manuel Acosta, presidente de Human Capital, "hay que garantizar la sostenibilidad y mejorar la calidad del trabajo, minimizar el sobrecosto laboral de los esquemas de retribución, fomentar la contratación de tecnólogos, introducir en el marco regulatorio el concepto de productividad y legitimarlo en los esquemas de pago a los empleados y, ante todo, reformar las normas laborales, hoy rígidas para la gestión del talento humano en las empresas".

Juana Duque, directora de consultoría para la Región Andina, de Hay Group, señala que la capacitación es clave, siempre y cuando sirva para expandir la experiencia de los empleados. "Otro problema es que las empresas proporcionan capacitación que refuerza viejas habilidades y lo que se requiere es crear nuevas, porque el mercado requiere mayores competencias en actividades que pueden dinamizar la actividad laboral del país", puntualiza.

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