| 9/3/2004 12:00:00 AM

Con la vista en 2010

Los planes con los cuales el Eje Cafetero recuperará el terreno que perdió con la crisis del café.

No importa por dónde se llegue al Eje Cafetero, se percibe una gran sensación de optimismo. Los tres departamentos del Viejo Caldas hierven con proyectos de todos los tamaños, que le auguran un mejor futuro a una región que sintió como ninguna otra, la recesión de 1997.

Avanzan por vías distintas. Quindío se fortalece en turismo y agroindustria, Risaralda en industria y comercio, y Caldas en industria y servicios y el café perdió participación en todos ellos. Los datos del Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales, Crece, muestran que de representar 11,8% del PIB regional en 1997, la caficultura pasó a ser 7% en 2002. Aunque hay municipios que dependen completamente del grano, como Buenavista, Pijao y Córdoba en Quindío, casi se podría decir que el Eje ya no es cafetero.

En una paradoja singular, las cifras de la región parecen contrariar el optimismo vigoroso de sus habitantes y empresarios. La producción pasó de representar 7,1% del total nacional en 1977, a 4,3% en 2002. El PIB per cápita bajó de US$1.600 a US$1.450 en el mismo lapso. La tasa de desempleo pasó de 8,1% en 1997 a 17,9% en 2003 y, Quindío y Caldas tienen las dos mayores tasas de desocupación del país. En 13% de los hogares encuestados por el Crece, alguno de sus miembros abandonó el municipio en los últimos años. Así, no sorprende que un estudio financiado por Naciones Unidas llame a la del 90 la "década perdida" para la región, en materia de desarrollo humano, un hecho que se reflejó en retrocesos del PIB per cápita, de la cobertura escolar e incluso de la esperanza de vida. Quindío, por ejemplo, ocupaba el puesto 5 en la clasificación de los departamentos por este Índice de Desarrollo Humano, hoy está en el 18.

¿Cuáles son entonces los factores que generan el optimismo y que no han llegado todavía a las cuentas del Dane?



Exportadores

Las exportaciones son uno de ellos. Las ventas no cafeteras al exterior del Eje aumentaron 35% en los primeros cinco meses del año frente al mismo período de 2003, mientras las del país crecieron 13%.

El sector más exportador de Caldas fue el de manufacturas (US$33 millones de enero a mayo), seguido por el agroindustrial (US$13 millones); en Risaralda y Quindío fueron las confecciones (US$35 millones y US$4 millones). También hay ventas y posibilidades de crecimiento en flores tropicales y follaje, un negocio de 75 cultivadores que venden US$200.000 anuales a Europa y Estados Unidos. En chips de plátano, "ya hay pedidos de España de dos contenedores mensuales, y pueden llegar a 20", señala Juan Alejandro Duque, director regional de Proexport. En plátano fresco, la Gobernación de Caldas tiene un acuerdo con la multinacional Dole para trabajar el tema.

La recuperación de Venezuela es una buena noticia en particular para las empresas de Caldas, que en 2001 hicieron el 45% de sus exportaciones a ese mercado. Así mejora la situación para Color Siete, Madeal, Super de Alimentos, Colombit, Toptec, Luker y Hada, empresas que tradicionalmente vendían al país vecino.

En el futuro se exportará yuca procesada, pulpa y jugo de frutas a los mercados de Europa y el Caribe, lo mismo que agua mineral envasada desde Santa Rosa de Cabal y, para sorpresa de quienes creyeron que la sericultura había muerto en los 90, Duque plantea que puede revivir como una actividad exportadora importante. Eso es crucial porque el Eje Cafetero, según Mauricio Perfetti, director del Crece, debe profundizar su internacionalización para fortalecer su economía ante el estancamiento de la demanda interna.



Para cinco años

De otra parte, un conjunto de proyectos de infraestructura cambiará la cara del Eje en los próximos cinco años. Se terminará la Autopista del Café, la doble calzada La Paila-Pereira, se iniciará el Túnel de la Línea, se construirá el aeropuerto de Palestina en Caldas, los tres departamentos se conectarán por tren con Buenaventura. Se iniciará la construcción de la Transversal de Caldas desde La Dorada en el Río Magdalena hasta La Felisa, donde arranca la vía férrea. Pereira conformará su sistema de transporte masivo y entregará Ciudad Victoria, uno de los planes de renovación urbana más ambiciosos del país. Manizales consolidará sus trabajos de educación y de gobierno en línea.

Pero además hay una lista larga de proyectos de inversión empresarial. Expansiones y nuevos parques en los tres departamentos, instalación de una planta de alcohol carburante en Risaralda, entrada del Éxito y Home Center a Pereira, expansión de la zona franca y el 'puerto seco' de La Tebaida, siembras de caña, granadilla, flores, cítricos, proyectos de laminación de guadua, software y comercio electrónico, entre muchos otros.

Con todo, el optimismo no es suficiente. Para rescatar al Eje se necesita asegurar que los proyectos regionales de gran envergadura se realicen. Hasta ahora, como lo advierte Mauricio Perfetti, la inversión y el aumento de las exportaciones no han sido suficientes para generar empleo, la mayor preocupación del Eje. "Los dirigentes de la región tienen que estar conscientes de que el Eje ya no es lo que fue", dice Perfetti. Por eso, la tarea hacia el futuro es grande, pero sin duda la rentabilidad la justifica.
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