| 12/7/2006 12:00:00 AM

Cómo competir con los grandes

Hugo Ortiz compite con gigantes como Master Foods, Mars, Global Foods, McCormick, Goya, Badía y American Spice. Es un David en un mundo de Goliats.

De este tema se ha hablado mucho en todo el mundo, porque independientemente del tamaño de la economía de cada país, siempre hay empresas pequeñas y empresas grandes.

Hoy la competencia está completamente globalizada dado que al ofrecer nuestros productos competimos con empresas que producen bienes iguales o similares a los nuestros, a miles de kilómetros de nuestras fábricas.

Las empresas grandes tienen muchas ventajas, como el costo de capital, el costo de producción, los canales de comercialización, empleados con altos niveles de conocimiento, poder político, la publicidad y el reconocimiento de marca, entre otros.

¿Pero cómo competir con los grandes? Hay varios elementos para tener en cuenta, como el análisis de cada mercado objetivo definido por la dirección de la empresa, con base en lo anterior se deben identificar uno o varios productos que puedan ser exitosos en determinado mercado y de ser necesario realizar los cambios correspondientes para poder acceder ese mercado.

Por otra parte, las empresas pequeñas se deben enfocar en nichos de mercado con productos de características diferenciales que sean apetecibles por el comercializador y por el consumidor final. Otro punto importante es la flexibilidad que pueden tener las empresas pequeñas a diferencia de las grandes, en el manejo de las cantidades al iniciar la introducción de un producto en un mercado, los cambios en las calidades de los empaques, los colores, los tamaños e incluso en los precios, punto muy crítico y definitivo en las negociaciones.

También se debe tener muy en cuenta el aprovechamiento de las ventajas comparativas, como bien puede ser la ubicación geográfica al estar la fábrica instalada en una ciudad portuaria, así como las exenciones tributarias que puedan existir en determinada área del territorio, la utilización de las zonas francas y los subsidios para la promoción a las exportaciones de las pequeñas empresas.

Para competir con los grandes, es vital que a la empresa esté vinculado un capital humano valioso, tanto en la parte profesional como personal, que le permita el desarrollo integral en su vida.

Para competir, el pequeño empresario debe tener conocimientos, experiencia o excelentes asesores en varias áreas, como finanzas, marketing, producción, impuestos, negocios internacionales, idiomas como el inglés, como pueden ver debe ser un ser integral profesional y que como persona aporte elementos que engrandezcan la sociedad en la cual se desenvuelve.

En conclusión, sí se puede competir con los grandes, porque siempre hay espacios abiertos en los mercados, hay que ser un ser integral como persona y como profesional además perseverancia, mucha perseverancia.

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