| 9/17/2004 12:00:00 AM

Cementos Argos. Logros concretos

Aunque fue la última de las grandes cementeras en ser fundada, fue la primera en obtener cobertura nacional e internacional.

Cuando la multinacional Cemex entró a Colombia en 1996, con la compra de Samper y Diamante, no faltó quién vaticinara que a Cemento Argos le iba a quedar muy difícil afrontar la competencia, sobre todo porque a este hecho se sumó, poco tiempo después, una crisis de la construcción sin precedentes.

Sin embargo, Argos supo reaccionar a los dos desafíos y hoy sigue concentrando casi el 50% del mercado local, la misma participación que tenía antes de la llegada de Cemex.

Aunque tuvo que hacer ajustes y replanteamientos a su modelo de negocio para afrontar la nueva competencia y las dificultades del mercado, las fortalezas que viene construyendo desde 1936 cuando empezó a operar la empresa que fundaron Claudino Arango Jaramillo y sus hijos Rafael y Jorge Arango Carrasquilla, Julio Luis Restrepo y Leopoldo Arango Ceballos, fueron decisivas para afrontar el reto.

En sus inicios, la estrategia de crecimiento de Argos estuvo enfocada a la regionalización, debido a los problemas de comunicación de la época que encarecían los costos de transporte.

"El éxito estuvo en invitar a inversionistas de otras ciudades a participar en los proyectos, porque era importante el conocimiento que tenían de la zona", recuerda Adolfo Arango, nieto e hijo de los fundadores, y quien estuvo a la cabeza de Argos durante 34 años. Así, en 1939 pudieron abrir Cementos del Valle y en 1944 Cementos del Caribe, lo que les dio acceso al mercado del occidente y el norte del país.

Luego vino el intercambio de acciones con compañías que ya existían, como Nare y Cairo, que de competidores pasaron a formar parte del grupo. Esta política diferenció a Argos de sus competidores del interior, como Samper y Diamante -que mantuvieron sus centros de producción en sus zonas originales de influencia-, y en la época reciente le permitió estar mejor organizada para competir contra la multinacional mexicana.

Además, la fundación de una cementera en la Costa fue estratégica para la exportación, actividad que empezó hace unos 50 años, según recuerda Arango, y que fue su as bajo la manga para la crisis, pues con los mercados internacionales pudo compensar la caída del local. El grupo se organizó de tal modo, que logró que las plantas del interior pudieran exportar, utilizando, entre otros medios de transporte, el río Magdalena. A las exportaciones de Caribe, Colclinker y Tolcemento, se sumaron las de cementeras del centro, como Rioclaro y Paz del Río. Para 2004, el grupo espera exportar US$100 millones a Estados Unidos, el Caribe, Centro y Suramérica y Europa.



El cambio

Si bien la estructura del grupo tenía ventajas por los distintos centros de producción, la autonomía que se le había dado al manejo de cada planta, y que había sido la característica del grupo, tuvo que ser revaluada. Las nuevas condiciones del mercado exigían mayores eficiencias y, por tanto, aprovechar las economías de escala en compras, administración y mercadeo. Pero también tener un manejo más claro entre el área productiva y la inversionista.

Esto llevó a que en 2000 -bajo la presidencia de Juan Manuel Ruiseco- se convirtiera a Argos en compañía holding de las operaciones de molienda de cemento y del negocio de mezclas de cemento, mientras que la actividad industrial que realizaba Argos fue absorbida por otras empresas del grupo, lo que les permitió reducir los costos y ganar eficiencia. Así, Cairo absorbió la planta de molienda de Argos. También se hizo más transparente el portafolio de inversiones, ya que Argos, por ser uno de los pilares del Grupo Empresarial Antioqueño, tuvo que invertir en empresas de diversa índole, no relacionadas con su actividad principal.

Para 2002, la tarea se extendió a los distintos departamentos de las empresas del grupo. Ese año se reorganizó el área comercial, al unificar la coordinación nacional para obtener mayores sinergias, y se empezó a montar un cluster administrativo para el manejo de las plantas de la Costa, con el objetivo de extenderlo a toda la organización.

La tarea para José Alberto Vélez, quien asumió la presidencia en 2003, es terminar la reorganización administrativa para fortalecer las sinergias, adoptar mejores prácticas, estandarizar procesos y lograr mayor coordinación entre las distintas empresas relacionadas con Argos. Pero también tendrá que seguir consolidando las inversiones en el exterior, y montando la estrategia para proyectarse como una organización de alcance regional.
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