| 9/15/2006 12:00:00 AM

Cajas de compensación familiar

De simples administradoras de recursos, las cajas han evolucionado hacia esquemas integrales de Responsabilidad Social Empresarial.

El estudio del tema de Responsabilidad Social Empresarial no quedaría completo, si no se incluyen las Cajas de Compensación Familiar (CCF). De hecho, precisamente por medio de estas entidades los empresarios colombianos hicieron sus primeros aportes para mejorar la calidad de vida de sus trabajadores.

El origen de las CCF se remonta a 1954, cuando un grupo de empresarios antioqueños preocupados por el alto costo de la canasta familiar y, sobre todo por el deterioro del ingreso familiar en los casos de familias con muchos hijos, decidió compensar a sus trabajadores, otorgándoles un subsidio monetario por hijo. Desde este momento se estableció que el aporte de las empresas para este fin sería equivalente al 4% de la nómina.

Posteriormente, ese mismo año, con base en esta idea, en la Asamblea de la Andi se propuso la creación de las Cajas de Compensación Familiar para que se hicieran cargo de la administración del subsidio a los trabajadores, el cual en su primera etapa fue voluntario. El 24 de mayo de ese mismo año se creó Comfama, la Caja de Compensación de Antioquia, con la participación de 45 compañías.

A partir de ese momento, la historia de las CCF ha sido bastante movida, tanto por el empeño de algunos de sus dirigentes por desarrollar en el país sofisticados esquemas de prestación de servicios sociales, como por el afán del gobierno de utilizar los recursos de estas entidades para fines específicos.

El 4% de la nómina anual de las empresas afiliadas equivale a $961.818 millones, una cifra nada despreciable.

Evolución
En 1957, el gobierno volvió obligatorio el subsidio para todas las empresas al incorporarlo al Código Sustantivo de Trabajo (Decreto 118/57). A partir de este momento, surgió en Colombia el Sistema de Subsidio Familiar, lo que llevó a que en cada región se fueran creando Cajas de Compensación Familiar, hasta llegar al número actual de 50 en todo el país.

Las cajas, no obstante, siguieron operando como simples administradoras del subsidio monetario hasta 1961, cuando por su propia iniciativa se les autorizó, mediante el Decreto 3151, a suministrar, además del subsidio en dinero, subsidio en servicios sociales. Los servicios subsidiados de las cajas se ampliaron al campo de la salud, los supermercados, la educación, la recreación y la cultura.

Esta nueva posibilidad que se abrió fue aprovechada de manera muy distinta por las diferentes cajas. Colsubsidio, por ejemplo, en esta etapa, bajo la dirección de Roberto Arias Pérez, se metió de lleno en cada uno de estos campos. En salud, creó la Clínica Infantil para la atención de los hijos de sus trabajadores afiliados, entre 1 y 18 años, para los cuales, el Seguro Social no ofrecía ningún tipo de cobertura. Desde la perspectiva comercial, creó supermercados para que sus afiliados pudieran comprar en estos almacenes productos de buena calidad a precio justo. En educación, Arias Pérez, convencido de que había que luchar contra la discriminación femenina y bajo el principio de que quien educa a una mujer educa a una familia, se concentró en colegios para mujeres, de excelente calidad, con énfasis en las matemáticas, el ajedrez, la literatura, el ballet, etc. En cultura, construyó el Teatro de Colsubsidio con el fin de hacer accesible para los trabajadores de todos los estratos eventos como conciertos, obras de teatro, ópera, etc., y construyó el Museo de Museos. Finalmente, en recreación se construyeron hoteles en varias regiones del país, también con el propósito de que todos los trabajadores tuvieran acceso a sus servicios y construyó Piscilago en Girardot. Posteriormente, la caja se metió en el terreno de la vivienda y construyó la Ciudadela Colsubsidio.

Al igual que Colsubsidio, cajas como Cafam, Comfandi, Comfama y Comfenalco, entre otras, incursionaron de manera exitosa en estos campos y hoy, han extendido sus servicios para atender poblaciones diferentes a las de sus afiliados.

En 1981, la ley 25 creó la Superintendencia de Subsidio Familiar para la vigilancia de las cajas y en 1982, la ley 21 ratificó la naturaleza de prestación social del subsidio.

La nueva etapa
El crecimiento de las cajas tanto en número de afiliados —por ende de recursos—, como de servicios subsidiados de excelente calidad las llevó a convertirse en las candidatas por excelencia para acompañar al gobierno en la prestación de servicios en diferentes frentes. Así a partir de los años 90, prácticamente cada año, el gobierno les ha añadido a las cajas una nueva obligación.

En 1990, bajo la administración del presidente César Gaviria, se obligó a las CCF a destinar el 20% de los aportes provenientes del 4% de la nómina de las empresas a la conformación del fondo de vivienda de interés social, FOVIS.

Posteriormente, en 1993, la ley 100 les permitió a las cajas formar parte del nuevo sistema de seguridad social integral, por medio, sin embargo, de empresas abiertas, competitivas y rentables, como EPS y fondos de pensiones, y eliminó la prestación de servicios de salud subsidiada.

Se determinó igualmente la destinación del 10% de los aportes al Fondo de Solidaridad y Garantía en Salud, Fosyga, y se les permitió a las CCF, la creación de ARS para la prestación de servicios de salud para las poblaciones que no están afiliadas a las cajas.

En 1994, se destinó un porcentaje de los aportes para subsidio de educación formal. En 1998, la ley 633 estableció la destinación específica de un porcentaje de los aportes del 4%, para la creación del Fondo de Atención Integral a la Niñez y Jornada Escolar Complementaria, Foniñez.

En 2002, la ley 789 —que es considerada como la nueva ley marco de las CCF— les otorgó la posibilidad de formar parte del sistema integral de protección social, seguridad social y subsidio familiar. Se destinó un porcentaje adicional de los recursos de las cajas para el Fondo de Empleo y Desempleo, Fonede.

En 2004, la ley 920 autorizó a las cajas a adelantar actividades financieras y en 2005, mediante el decreto 1465 se las autorizó a asumir funciones de operador de información de la seguridad social.

Las cajas han participado de manera muy diferente en la prestación de servicios a poblaciones distintas a las de sus afiliados. En unas, su labor se ha limitado a destinar los recursos de los aportes que les exige la ley, mientras que otras se han involucrado directamente o en asocio con los departamentos y municipios para llevar a cabo las actividades para las cuales se establecieron los distintos fondos.

Entre los múltiples proyectos que han desarrollado las cajas, a continuación señalaremos solo algunos, ya que sería imposible mencionarlos a todos. No obstante, es preciso resaltar la importancia de este tipo de proyectos para el desarrollo social del país en la medida en que se constituyen en la única forma de suplir los vacíos que deja la precaria presencia del Estado en los diferentes frentes de la vida nacional.

Jardines Infantiles - Cafam
Dentro de la filosofía de ampliar los servicios hacia las poblaciones más vulnerables, Cafam administra 11 jardines infantiles en 6 localidades de Bogotá y 3 municipios vecinos.

En estos jardines se le brinda atención integral a la niñez —manejo del complemento nutricional, acogida afectuosa, fortalecimiento del autoconcepto, resolución de conflictos, fomento de la participación, utilización de la lúdica, orientación hacia la autogestión y desarrollo del autocuidado—. Allí también funcionan clubes infantiles para los usuarios de madres comunitarias e, incluso, en el sector de Patio Bonito al suroccidente de la ciudad, opera un minicentro para la paz.

De manera complementaria, en los Jardines de Paraíso, Bellavista, La Esperanza, Piedra Verde y Tintalito, maneja el programa de comedores solidarios.

A finales de 2005, la Biblioteca Luis Ángel Arango suministró 8 bibliotecas viajeras, para promocionar la lectura en los niños de los jardines que administra esta caja.

Red de Bibliotecas Colsubsidio
Hace 16 años, Colsubsidio constituyó una Red de Bibliotecas con el fin de facilitar el acceso a la información, a los libros y a la lectura, tanto a los afiliados a la Caja de Compensación, como a la comunidad en general.

En la actualidad, la Red cuenta con 5 Bibliotecas Sobre Ruedas, 4 bibliotecas públicas ubicadas en Centros de Servicios Colsubsidio y dos Centros de Documentación: uno en arte y otro en Salud, especializado en Pediatría; y 11 bibliotecas escolares; de las cuales, 4 son propias y las 7 restantes son administradas mediante contrato de concesión con la Secretaría de Educación del Distrito.

Orquesta Filarmónica - Comfenalco Cartagena
Para Ricardo Segovia Brid, director administrativo de Comfenalco Cartagena, la música es fundamental en la formación de los niños, pues desarrolla la capacidad creadora, favorece el desarrollo emocional, cultural, intelectual y social. Por esta razón, en abril de 2002, Comfenalco Cartagena fundó la Escuela de Música de la Ciudad Escolar Comfenalco, que hoy cuenta con 500 alumnos entre los 8 y 16 años pertenecientes en su mayoría a los estratos 1 y 2.

Proyecto Turístico - Comfamiliar Huila
La Caja de Compensación Familiar del Huila, que este año cumple 40 de existencia trabaja mancomunadamente con la administración departamental para hacer del Huila un destino turístico.

Recientemente, la Caja inauguró el Parque Acuático Playa Juncal, con capacidad para 5.000 personas, concebido para acoger visitantes, no solo del territorio huilense sino también de departamentos vecinos como Caquetá, Putumayo, Tolima y el centro de Colombia.

En conjunto con el departamento, la caja está comprometida en sacar adelante el parque Islas de Aventuras, un complejo de atracciones cuyo eje conductor es el Río Grande de la Magdalena, con una inversión inicial calculada en $30.000 millones.

A lo anterior se suma la recuperación de los hoteles del departamento en varios municipios del Huila, entre ellos San Agustín, donde está el Parque Arqueológico, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Educación y emprendimiento empresarial - Comfachocó
La Caja de Compensación Familiar del Chocó, Comfachocó, ha volcado toda su atención al tema de la educación. Su primer objetivo es ampliar la cobertura, para lo cual se ha dedicado a atender a niños que están por fuera del sistema educativo en el departamento. La caja les proporciona a los niños transporte escolar, alimentación, buena infraestructura y material didáctico contextualizado.

Comfachocó promueve además la creación de pequeñas empresas mediante programas de capacitación para micro-

empresarios. Apoya y acompaña a 118 madres cabeza de hogar, capacitándolas en diferentes artes y oficios que, organizadamente, han asumido el reto de hacer empresa, como Comercializadora Pacific, que elabora mermeladas y arequipes de frutas exóticas como ahuyama, chontaduro y borojó.

Comfandi
En Comfandi, su presidente Armando Garrido sintetiza la estrategia de Responsabilidad Social Empresarial de la caja en tres frentes: hacia adentro, hacia afuera y como aliado de las empresas afiliadas.

Hacia adentro, con el trabajo que se realiza con los empleados por medio del modelo de competencias laborales y Plan Carrera, el mejoramiento continuo, innovación y creatividad y fomento al voluntariado empresarial con programas como Dividendo por Colombia, Líderes Siglo XXI, Anspac, Fundamor y FASE.

Hacia afuera, con proyectos como el Banco de Alimentos, la Corporación Vallenpaz, la alianza con la Fundación Carvajal para la Red de Tenderos y la Red de Droguistas, el programa de madres comunitarias con el ICBF, el programa de suplementos alimenticios con la Gobernación del Valle y la recuperación nutricional de las mujeres embarazadas.

Como aliado de las empresas afiliadas, Comfandi trabaja en el proyecto de vida de los empleados y en el proyecto de empresa mediante la Unidad de Enlace Universidad - Empresa, la Universidad Empresa y la Alianza Universidad-Empresa-Estado.

Por último, Comfandi ayuda a las empresas a realizar actividades con las comunidades por medio de la Red Pymes, Rumbo Pymes, el Cluster de Salud y alianzas con empresas afiliadas como Sucromiles para la distribución del suplemento alimenticio Tricaltone, Rica Rondo para asesoría en el Banco de Alimentos y Fundapuestas para suplementos alimenticios.
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