| 3/20/2009 12:00:00 AM

Banqueros optimistas

La banca colombiana está sólida para enfrentar la crisis financiera internacional y los grandes banqueros del país se declaran listos para brindar el crédito que la economía requiera.

El sector financiero sabe que 2009 va a ser un año difícil, debido al menor crecimiento que tendrá la economía, y por los efectos de la crisis internacional. Sin embargo, está optimista. Los principales banqueros del país estiman que la cartera de crédito del sector crecerá alrededor del 10% este año, una cifra que, si bien es menor al 17,7% en que lo hizo durante 2008, es una excelente noticia para el país pues significa que aunque más restringido, habrá crédito. Incluso algunos de los bancos más grandes tienen presupuestos con crecimientos alrededor del 15%. Una situación muy diferente a la del resto del mundo, donde la pérdida de confianza y la falta de solidez del sistema financiero tienen bloqueada la financiación.

"El sector financiero seguirá cumpliendo su papel de financiador. Es poco probable que se genere escasez de crédito como está sucediendo en el resto del mundo", afirma Jorge Londoño, presidente del Grupo Bancolombia.

Aunque habrá crédito, la composición de este será distinta a la de años anteriores. Mientras la cartera comercial se mantendrá creciendo cerca de los niveles actuales del 20%, la cartera de consumo tendrá menor dinamismo. De hecho, el crédito de consumo prácticamente no ha crecido en términos absolutos desde noviembre del año anterior y se prevé que este año no crezca, por lo que tendrá una leve caída en términos reales. Para Alejando Figueroa, presidente del Banco de Bogotá, esto no significa que la banca no le prestará a las personas, pues tan solo para reponer el stock de la cartera de consumo -que hoy está alrededor de $38 billones- habría que desembolsar una tercera parte del total, es decir alrededor de $13 billones. "La vida promedio de un crédito de consumo es de tres años, lo cual significa que cada año se paga alrededor de una tercera parte de la cartera y, por tanto, para que no caiga el stock hay que reponerla con nuevos créditos", explica.

También es claro que los banqueros serán más estrictos a la hora de colocar nuevos créditos y que elevarán sus estándares de otorgamiento ante el aumento del riesgo de muchos agentes en la economía. Por ejemplo, algunos bancos redujeron desde finales del año anterior los cupos de crédito a las poblaciones más vulnerables. De hecho, la cartera hipotecaria y el microcrédito tendrán un menor dinamismo. Según Asobancaria, se espera un crecimiento real del 1,4% y el 9%, respectivamente, en estos tipos de cartera ante la desaceleración de la demanda interna.

Pero también es cierto que los clientes de crédito están más cautos. "No es simplemente que los bancos estemos más duros para prestar. La demanda ha bajado y el riesgo de muchos agentes ha aumentado", explica Eduardo Pacheco, presidente del Grupo Colpatria.

Cuestión de estrategia

Ante el previsible deterioro de la cartera, pues la cartera vencida sigue creciendo al 47% anual, las entidades han reforzado la vigilancia sobre sus clientes para reaccionar rápidamente. Por ejemplo, haciendo un monitoreo más estricto de la velocidad a la que un crédito se deteriora y pasa de una calificación crediticia a otra. Incluso, algunos bancos han reactivado o reforzado sus unidades de normalización de cartera creadas durante la crisis de 1999 para gestionar los bienes recibidos en dación de pago. Pero, "no es con el fin de comenzar a recibir inmuebles sino para, de un modo proactivo, buscar la refinanciación de sus clientes actuales y proteger así su cartera", dice Santiago Pérez, vicepresidente de Banca Personal y Pymes de Bancolombia.

Por otra parte, los bancos están aumentando su liquidez. En lo corrido del año el volumen de inversiones ha aumentado alrededor de $2 billones que se suman a los $3 billones que aumentaron en 2008. "Entre enero de 2008 y enero de 2009, los TES han pasado de $28 billones a $33 billones. Cuando tengamos demanda de crédito vendemos los TES. Los bancos estamos listos y compitiendo para darle crédito a quien lo necesite", afirma Figueroa. De la misma forma, las entidades están extendiendo el plazo del pasivo, por ejemplo, captando más a través de CDTs y haciendo emisiones de papeles mientras que mantienen cortos los plazos del activo.

Durante esta época, los bancos también han reforzado sus esfuerzos para buscar mayores eficiencias, asegura Libardo Bueno, consultor de Ernst & Young. "Los bancos están revisando sus estructuras de costos y modernizando sus procesos. Esto es, disminuyendo sus gastos operativos que hoy alcanzan el 44% de los ingresos de intereses. Sin embargo, esto no significa que las empresas abandonen sus planes de largo plazo o paren sus inversiones en procesos de renovación tecnológica, extensión de su red y mejoras de su infraestructura de gestión de riesgo", dice Bueno.

En eso coincide Eduardo Villar, vicepresidente Corporativo de la Fundación Social. "Las estrategias de largo plazo no cambian, las tácticas sí. Estamos haciendo un trabajo intenso fortaleciendo las capacidades internas, pues pasando la desaceleración debemos estar listos para apretar el acelerador", afirma.

Bien preparados

La banca colombiana está en una posición sólida para enfrentar la crisis internacional y los banqueros actúan con cautela. La cartera sigue creciendo a un buen ritmo y su calidad sigue en niveles manejables. Además, tiene altos niveles de provisiones, capital y rentabilidad que la ponen en una situación muy distinta a la que vivía el sector, por ejemplo, antes de la crisis de finales de los noventa.

La calidad de cartera hoy es del 4,5% y su cubrimiento del 110,5%, mientras que en momentos precrisis ya era de dos dígitos y el cubrimiento era cercano al 40%. Esto se debe a los buenos resultados y rentabilidad del sector financiero durante los últimos años que ha permitido una capitalización permanente y niveles adecuados de capital. Las utilidades de la banca alcanzaron los $4,1 billones en 2008 y durante el primer mes de este año los $336.000 millones. Con esto, la solvencia de la banca alcanzó el 14,9%, superior al 13,6% de hace un año y muy por encima del 9% exigido por regulación.

Y esto es cierto incluso para bancos extranjeros como BBVA Colombia, gracias a que tienen un capital independiente al de sus matrices. Además, esta entidad es de las que ha sorteado más efectivamente el complejo panorama financiero mundial. No ha necesitado nuevo capital y de hecho es uno de los bancos más grandes por utilidades en 2008 y más capitalizado, afirma Oscar Cabrera Izquierdo, presidente de la entidad en nuestro país.

Paradójicamente, esta buena situación podría deberse a las lecciones que nos dejó la crisis en materia de manejo del riesgo, pues durante los últimos años se han hecho cambios normativos que han conllevado a la adopción de modernos sistemas de administración del riesgo (Sarc, Sarlaf, Saro) y un mecanismo de provisiones anticíclicas, entre otros cambios. Además, se ha avanzado en la calidad de la supervisión y en el gobierno corporativo de las entidades.

Un efecto de la coyuntura actual es que los bancos nacionales podrían acabar más fortalecidos si los bancos internacionales se ven obligados a vender sus activos en la región. Inclusive, podría estar iniciándose un proceso de consolidación regional liderado por los bancos nacionales más fuertes que sean capaces de absorber activos de las multinacionales, afirma Luis Andrade, socio de McKinsey Colombia. Los grandes banqueros consideran que la crisis podría generar este tipo de oportunidades, pero no ahora, pues es mejor ser cautelosos. "Hay muchos bancos en el exterior en problemas lo cual es una buena oportunidad. Sin embargo, se deben aguantar las ganas pues no es el momento para correr riesgos exagerados. Lo importante es cuidar la liquidez y ser cautos con el crédito", afirma José Alejandro Cortés, presidente de Sociedades Bolívar (Banco Davivienda).

Uno de los principales factores que hace que la economía esté mejor preparada para enfrentar la crisis internacional es precisamente la solidez del sector financiero. Es claro que habrá crédito aunque más restringido, pues los bancos analizarán muy bien los riesgos y las exposiciones de sus clientes. Esta cautela de los banqueros resulta previsible ante el mayor riesgo y resulta vital para conservar la solidez del sistema. Hay que recordar que el sector financiero hoy goza de una buena posición, pues se comenzó a corregir desde hace algún tiempo una sobre expansión crediticia.

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