| 6/25/2010 12:00:00 PM

Roberto Rigobón. Profesor de economía aplicada, Massachussets Institute of Technology

El venezolano Roberto Rigobón, profesor visitante de la Universidad de los Andes, habló con Dinero acerca de las trabas al crecimiento de la región.

El profesor señaló que, entre los principales obstáculos para superar el problema de la pobreza de nuestros países, se encuentra la dificultad para encontrar lo que el denomina un "mecanismo coordinador". Habló además de la economía china, de las debilidades de la política monetaria, de la situación de Venezuela y dio su opinión sobre aspectos que caracterizarán el mandato de Juan Manuel Santos.

D — ¿América Latina afrontará un problema de inflación en el futuro cercano?

Creo que Latinoamérica va para allá, se iniciará un proceso inflacionario importante. Como todo el mundo estaba haciendo estímulos fiscales y estímulos monetarios, nosotros también los hicimos. Hay demasiado estímulo en la economía y creo que todos vamos a enfrentar un poco de inflación.

Ese es el gran problema y, por ende, el de distribución del ingreso se va a empeorar significativamente. Eso generará presiones en la parte política y en las elecciones de los próximos años. Es decir, todos los procesos políticos van a orientarse menos hacia políticas conservadoras y tenderán hacia temas sociales. La inflación exacerbará esa tensión.

D — ¿Este será un fenómeno mundial o será más acentuado en América Latina?

Va a ser mundial, pero los países emergentes van a tener más inflación. La razón es que en Estados Unidos, por ejemplo, habrá inflación pero ellos tienen un espacio muy grande del lado del desempleo para absorber a todos esos trabajadores. Nosotros tendremos más inflación porque nuestro sistema laboral tiene muchos trabajadores disponibles en áreas de trabajo en las cuales no ofrecemos trabajo. En definitiva, vamos a tener más inflación y, aunque vamos a tener políticas fiscales y monetarias más responsables, la tendremos porque tenemos menos espacio para movernos.

D — ¿Es algo similar a lo que ocurre en China?

Exacto. En este momento China tiene mucha gente, pero no gente preparada; entonces, tiene una fuerza laboral entrenada para los trabajos que el país no quiere ofrecer. El mercado laboral chino no tiene espacio para absorber toda esa expansión y el sistema tampoco para poder producir los bienes y servicios que van a demandar.

D — ¿Qué consecuencias tendrá el hecho de que China mantenga su tasa de cambio fija?

Hay dos Chinas, ese es el problema. La parte de la costa está totalmente recalentada, no tiene trabajadores disponibles para nada, y en ese mundo valdría la pena permitir que la moneda se revalúe. El problema es que en las zonas rurales hay 360 millones de trabajadores -la población de toda Latinoamérica- que están en empresas del Estado que van a tener que ser reestructuradas, y se calcula que más o menos 250 millones de ellos queden desempleados. La parte rural de China no está recalentada, en principio, y tiene un desempleo contingente brutal que no lo hemos observado porque todavía no han despedido a la gente. La pregunta es a quién deberían responder las autoridades desde el punto de vista de política monetaria. Una revaluación de la moneda exacerbaría el problema de desempleo y de las empresas del Estado en las zonas rurales, entonces no es claro qué es lo que el gobierno de China debería hacer.

A la gente que discute sobre China se le olvida este desempleo contingente, y olvidan que los bancos están quebrados. Entonces, si tienes desempleo y el sistema financiero quebrado, la política monetaria es devaluar la moneda, no revaluarla. El asunto importante es saber cuál problema va a estallar primero. Esto le pasa a muchos países, le pasa a todos los países que tienen estas economías duales, le pasa un poco a Colombia, y Latinoamérica en general.

D — ¿Qué pueden hacer estos países?

Estamos haciendo demasiado hincapié en la tasa de interés y en el tipo de cambio. Considero, y esto que voy a decir es medio irresponsable, que por ejemplo lo que se está haciendo en Brasil y un poco en Colombia al usar la tasa de interés como un mecanismo para lidiar con la inflación interna tiene dos problemas. Por un lado, cuando subes la tasa de interés, con inflación interna y con revaluación de la moneda, llevas a que la moneda se fortalezca y que de paso la tasa de interés sea más alta que la del resto del mundo, con lo que se atrae un flujo de capitales que aprecia la moneda aún más, lo que te genera más inflación y entonces tienes que subir la tasa de interés aún más. Pero, por el otro lado, tenemos un problema de desempleo descomunal y de economía informal exagerado. Por eso, deberíamos tomar medidas diferentes para lidiar con el exceso de demanda interna.

D — ¿Qué tipo de medidas?

Deberíamos usar más la tasa de interés para responder a los flujos de capitales. Pero, ¿cuál es la respuesta de Colombia? Imponer controles a los capitales de entrada. A las autoridades se les olvida que los controles de capitales son efectivos por seis meses y luego tenemos que meter otro y luego otro, etc. Estamos usando la tasa de interés para controlar la inflación y se nos está saliendo de las manos la apreciación del tipo de cambio real. Pero, ¿por qué no se nos ha ocurrido controlar la expansión de crédito, ser más duros con los bancos? Si estás creciendo a tasas altas, te puedes dar el lujo de ponerle unas reservas más duras al sistema financiero. Si se reduce la expansión del crédito se controla la expansión de la demanda interna y, ahí, se puede usar la tasa de interés justamente para lidiar con la volatilidad de los flujos de capitales.

D — ¿Qué le impide a América Latina crecer a tasas más altas?

Primero, hemos de reconocer y entender que tenemos esta economía dual. Colombia crece usando solo el 15% de sus recursos humanos efectivos. Los recursos que tenemos son una miseria. No tenemos políticas incluyentes, no nos hemos preocupado por incluir a esos individuos que están fuera del proceso de crecimiento y no tenemos las políticas para ello.

Segundo, no le hemos dicho a la gente cuál es su responsabilidad para salir de su miseria, nosotros tenemos una actitud extremadamente paternalista. En esta economía dual es importante entender que la pobreza tiene muchas dimensiones, la pobreza no es solo un problema de ingresos, de comida y de consumo de calorías; no, la pobreza es un problema de esperanza.

D — ¿Cómo se logra incluir y responsabilizar a la gente?

Países como Singapur o Corea del Sur tienen lo que en inglés se conoce como un coordinated device, un dispositivo social, un mecanismo coordinador. Este mecanismo produce la respuesta a la pregunta: ¿cuál es la razón por la cual tú te sacrificarías por tu país?

En todos los países a los que llego pregunto si hay alguna razón por la cual se sacrificarían por su patria y la gente, en general, no tiene la más remota idea de qué contestar. En Colombia, por ejemplo, la gente no tiene una respuesta y cuando tú no tienes una respuesta es muy difícil saber por qué quieres ir a estudiar o por qué tienes que respetar la ley.

D — ¿Cómo se genera un mecanismo coordinador?

En China, por ejemplo, no hay ningún mensaje que venga del gobierno que no tenga implícita la debacle de la Revolución Cultural. No sabemos muy bien cuántas personas murieron, pero millones murieron de hambruna en China al final de los años sesenta. Pues bien, ellos lo tienen muy claro, no hay nada que salga de esa sociedad que no diga: nosotros no vamos a cometer los errores del pasado.

O está el ejemplo de la Unión Europea. Ellos querían tener una unión monetaria en 1999 y pusieron unas reglas para arreglar sus cuentas fiscales y monetarias, sistemas regulatorios, leyes laborales, leyes de medio ambiente; hicieron una serie de reformas por diez años, en anticipación a la Unión, ese es un mecanismo coordinador.

Para Colombia, un tratado de libre comercio con Estados Unidos, por ejemplo, podría ser un tremendo mecanismo coordinador. Tu dices vamos a tener un TLC con Estados Unidos dentro de diez años y para eso hay que prepararse hoy, una razón para el sacrificio.

D — ¿Por qué Colombia no ha logrado tener un mecanismo coordinador?

Somos muy complacientes y lo que pasa es que terminas creciendo con un grupo muy reducido de los recursos humanos y, por lo tanto, el crecimiento está muy limitado, es muy difícil que el PIB crezca al 10% cuando estás utilizando solo el 15% de tu recurso humano. Crecer al 4% ya es un milagro.

En Brasil, por ejemplo, el cambio ha sido en parte fruto de la inclusión de las mujeres. Tenemos que ser más creativos en nuestros sistemas laborales para que ellas puedan asumir un rol más importante. El punto es inclusión y que la responsabilidad es de los dos lados. Lamentablemente, creo que en Colombia esto no se ha hecho, no porque no acepten que haya que incluirlos, sino porque no hay un mecanismo coordinador.

D — ¿Qué opina de la situación en Venezuela?

Veo a Venezuela muy mal. Creo que la oposición es tan mediocre como Chávez, aunque todavía hay gente muy buena en el país. Pero si digo que la economía en Latinoamérica es dual, en Venezuela esto es más exacerbado, son dos facciones que están peleando para ver cuál se destruye más rápido que la otra. Creo que Venezuela está viviendo un proceso de autodestrucción y que este proceso va a continuar.

D — ¿Podría darse un cambio de gobierno en Venezuela?

Gobernantes como Chávez, que son populistas, solo salen de su gobierno por tres mecanismos, solamente tres -y esto lo ha demostrado la historia-. El primero es que haya una implosión desde el punto de vista de su partido político, o sea, que haya alguien dentro del propio partido que organiza un pequeño golpe interno. Pero Chávez ha sido increíblemente hábil en el manejo interno, nunca ha mantenido a nadie demasiado tiempo ni demasiado cerca.

La segunda es corrupción, una implosión desde el punto de vista moral. Que le encuentran un acto de corrupción y se tenga que ir no porque políticamente desapareció el apoyo, sino porque popularmente te desanimas del tipo. Esto es lo que le ocurrió a Fujimori en Perú. La tercera es una implosión económica.

D — ¿Cuál de estas podría ocurrir en Venezuela?

Chávez ha sido muy hábil, nadie le ha podido encontrar nada ilegal. La parte de la implosión política y moral tienen cero chance de ocurrir, todos los desastres, las expropiaciones, una cosa tras otra, una violación tras otra, y no hay evidencia. Entonces, la única esperanza que tiene Venezuela es que haya una implosión económica, que ya se está dando.

D — ¿La única salida es esperar a que eso suceda?

Si, y la oposición tiene que ser muy hábil, tiene que ser paciente, tiene que entender. El mensaje tiene que ser de incompetencia, la oposición debe mostrar que estos tipos son incompetentes, todos los días. Venezuela podría tener electricidad, es sorprendente que no la tengamos, cuando hace solamente 15 ó 20 años teníamos capacidad para exportarla. La oposición no tiene que responder ninguna pregunta, lo que tiene que hacer es señalar el grado de incompetencia, eso es todo, preguntar dónde están los reales. Hubo un boom petrolero que le dio a Venezuela miles de millones de dólares, dónde está la plata. El problema es que la oposición está muy desesperada por salir de Chávez y pierden la paciencia.

Tú necesitas desencantar a la población pero no lo vas a lograr si estás desesperado. Es muy difícil para la población saber cuál es la razón de su miseria, ellos saben que están mal, que están peor que antes, pero no saben por qué. Puede haber dos razones: una, porque Chávez es un incompetente y, la segunda, porque la oposición se la pasa peleándose con Chávez. Es lo que les ocurre a los cubanos. Si uno le pregunta a un cubano cuánto de su miseria se debe al bloqueo y cuánto se debe a Fidel no sabe responder. Y yo te puedo asegurar que si tú le eliminas el bloqueo a Cuba, Cuba desaparece en 15 segundos porque se les acaba el enemigo.

D — ¿Chávez necesita enemigos?

Claro, una de las cosas que yo pensaba es que Chávez quería que Santos ganase en Colombia. Chávez necesita una Colombia de derecha para seguir teniendo a un enemigo fuerte.

D — ¿Cómo podría manejar Santos esa situación?

Si Santos tuviera un buen nivel de pragmatismo en la parte social sería muy efectivo en Colombia. Si Santos tuviera un mensaje social, y él sería el mejor para tenerlo, eso podría convertirse en un mecanismo coordinador. Que explique dónde quiere ver a Colombia en los próximos 20 años, que diga que va a construir una nueva Colombia, una con responsabilidad fiscal y económica, pero con un aspecto social importante.

D — ¿Colombia está preparada para tener ese mecanismo coordinador?

Yo no sé si la sociedad colombiana está lista para embarcarse en ese trayecto, que por cierto puede tardar 100 años y no hay atajos, no dura cuatro años. No sé si la sociedad colombiana está lista para empezar, mi impresión es que sí, pero la sociedad no le ha pedido a su sistema político que tenga a alguien que responda así. Puede haber desacuerdos en cómo se va a hacer, pero es un objetivo, forma parte del discurso del país que se quiere construir en los siguientes 20 años. Los políticos son el reflejo de lo que la sociedad necesita y la sociedad colombiana todavía no está de acuerdo, no ha tenido una discusión interesante sobre el tipo de sociedad que quiere construir.

Tú no puedes continuar construyendo un país excluyendo al 70% de la población. En algún momento, la sociedad tiene que decidir cuál es su responsabilidad en construir su propio futuro. Y ese día vas a tener un mecanismo coordinador. Está solamente en Santos decidir si este es un país en el que se va a incluir a la gente, un país en el que la gente tenga responsabilidades, donde la gente respete las leyes de tránsito, donde se respeten los contratos más básicos, donde se construya una mejor patria en toda Colombia, no solo en Bogotá o en Cartagena. Pero no estoy seguro si la sociedad va a estar lista, ni si Santos está listo para ello.

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