| 2/6/2009 12:00:00 AM

José Darío Uribe. Gerente del Banco de la República

"No hay que tenerle miedo a discutir los grandes problemas de la economía" TEXTO COMPLETO DE LA ENTREVISTA.

Los banqueros centrales son maestros del silencio. Hablan con tranquilidad de inflación pero, aunque la tengan, ahorran sus opiniones sobre muchos otros temas. José Darío Uribe, aunque es un banquero central típico, discreto y reservado, tocó temas neurálgicos de la economía colombiana con el desparpajo de un economista independiente.

Afirma que lo peor de la crisis mundial no ha pasado, y que se seguirá exportando a Venezuela. Le propone al gobierno bajar los precios de la gasolina y vigilar los de servicios públicos. Sugiere concentrar las inversiones en infraestructura en reparación y mantenimiento de vías. Explica por qué la desaceleración de la economía colombiana depende tanto del aumento en el precio de los alimentos. Además señala, para que entiendan los que deben entender, que los períodos de los directores en los bancos centrales parecidos al colombiano son mayores.

Pero además, tocó el tema del empleo y propuso hacer una discusión permanente a lo largo del año sobre el mercado laboral. “No hay que tenerle miedo a discutir los grandes problemas de la economía”, dijo en la entrevista con Dinero.com.

D — ¿Cuáles son los dos mayores problemas del país?
En el corto plazo la inflación, porque como lo he dicho, su reducción es fundamental para estimular el crecimiento económico tanto en el corto como en el mediano plazo.

A largo plazo, uno quisiera incrementos más fuertes en la productividad de la economía. Esto está relacionado con cosas como la formación de capital humano - la educación, la salud, la nutrición -, la inversión en capital físico, incluyendo la infraestructura física y de transporte y continuar el mejoramiento de nuestras instituciones.

En el largo plazo, el mejoramiento del nivel de vida de la población está estrechamente asociado al incremento de productividad y la economía colombiana tiene crecimientos relativamente bajos en productividad. En los últimos años ha tenido mejoras frente a periodos anteriores, necesitamos que crezca mucho más.

D — ¿Cómo ve el año en materia de crecimiento y como nos está impactando la economía mundial?

Estamos esperando un crecimiento para el año 2009 entre el 1% y el 3%, y una parte importante del crecimiento dependerá del comportamiento de la inflación.

Menos crecimiento de la economía mundial significa una menor demanda para nuestras exportaciones y aún más importante, unos menores precios internacionales en nuestros principales productos de exportación. Adicionalmente, los precios internacionales de los productos básicos están estrechamente vinculados al comportamiento de los flujos de capital. Afortunadamente hemos visto una reducción muy moderada de los flujos de capital hacia el país, aunque el costo del crédito internacional ha aumentado fuertemente.

Un tercer mecanismo de transmisión de la crisis financiera internacional, es a través de los precios de los activos. Hemos visto una desvalorización de los precios de las acciones pero inferior a la gran mayoría de países latinoamericanos. Recientemente, y eso es una buena noticia, hemos observado un aumento importante en los precios de los títulos de deuda publica sin que la demanda de esos títulos venga mayormente de una sustitución de crédito al sector privado.

D — ¿Ya pasó lo peor?
Yo creo que todavía vamos a recibir noticias malas del mundo entero, especialmente del mundo industrializado. Vamos a continuar viendo dificultades grandes en muchas entidades financieras en Estados Unidos y Europa, y crecimientos negativos de estas economías. Estamos viendo una desaceleración muy importante en China, y en India, y tenemos en el caso nuestro un riesgo con lo que pueda ocurrir con Venezuela.

El resultado final dependerá en parte de la capacidad de los países de tener políticas macroeconómicas anticíclicas y de la fortaleza del sistema financiero, y al igual que ocurre con la economía en general, en el caso de las empresas dependerá de lo que hayan hecho en el pasado. En cuanto a la política macroeconómica, en la medida en que las proyecciones y las expectativas de inflación caigan, podemos tener una política monetaria anticíclica, y eso puede contribuir a que la economía y las empresas pasen esta crisis internacional en relativas buenas condiciones.

En cuanto a las empresas, muchas de ellas, presionadas por la revaluación del peso hicieron esfuerzos significativos por mejorar la productividad. (La crisis) las toma fuertes.

D — ¿Cómo estará Venezuela en 2009?
El crecimiento venezolano en el 2009 será significativamente inferior al de los años anteriores por la caída de los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, una buena parte de las importaciones de ese país tienen una estrecha relación con el nivel de vida de los venezolanos. Me refiero por ejemplo a las importaciones de alimentos, vestuario y artículos de aseo provenientes de Colombia. A pesar de que tenga grandes dificultades ahora o en el futuro, muy probablemente continuarán demandando esos productos colombianos.

D — El año pasado el Banco de la República perdió credibilidad en el manejo de la inflación ¿Cómo la recuperará?

En primer lugar tomando las acciones necesarias para que la inflación retorne a sus metas y nosotros lo hemos hecho. Lo hicimos subiendo las tasas de interés a partir de marzo del 2006 y posteriormente lo complementamos con otras medidas. En el año 2008, el incumplimiento de la meta de inflación se originó fundamentalmente por el fuerte aumento de los precios de los alimentos y combustibles, y de una forma más general, en los precios de las materias primas. Estos choques los podríamos considerar un choque de oferta.

Así el incumplimiento de la meta de inflación del 2008 no fue por un exceso de demanda, ni por un exceso monetario en la economía, si no por estos choques.

La desaceleración de la economía en el año 2008 - mayor a la esperada - se explica en buena parte por el efecto del fuerte aumento de los precios de los alimentos y de los combustibles. Ese aumento llevo a una disminución del ingreso disponible real y a que una mayor proporción del ingreso de los colombianos tuviese que ser destinado a consumir alimentos y por lo tanto menos a consumir productos industriales y servicios.

Eso explica buena parte de la desaceleración en sectores como el sector manufacturero. Adicionalmente, el aumento de los precios de las materias primas produjo un incremento en los costos de producción y una menor oferta. En resumen, la mayor desaceleración en el año 2008 se debe al fuerte aumento en los precios de los alimentos, combustibles y materias primas en general. En la medida en que crezcan menos los precios de estos productos tendremos un mayor crecimiento económico en 2009.


D — ¿Habrá que importar alimentos para bajar la inflación?
Colombia siempre ha importado alimentos. Es un importador fuerte de cereales, granos y otros productos. No somos autosuficientes en muchos productos alimenticios. La discusión que se ha generado recientemente gira en torno a los efectos de la política comercial en el sector agrícola y de medidas como el incentivo al almacenamiento del arroz, que incrementa los precios de productos que tienen una participación grande en la canasta familiar.

Esas medidas afortunadamente fueron revertidas. Digo que afortunadamente, porque el aumento de precios de los alimentos por encima de los de mercado no van en beneficio de los colombianos, especialmente de los colombianos más pobres.

D — ¿Qué tanto bajarían las tasas de interés?
Depende de qué tanto bajen la inflación y las proyecciones de inflación para los años 2009 – 2010.

D — ¿Cómo bajar la inflación?
Para que tengamos una reducción significativa en la inflación necesitamos un mejor comportamiento de los precios en una amplia gama de productos y para eso necesitamos que todos los sectores de la economía colaboren a que el menor dinamismo de la demanda y la caída en los precios internacionales se reflejen en menores variaciones de precios. Necesitamos la colaboración del gobierno, la colaboración del sector privado y, sin duda necesitamos siempre la colaboración de la política monetaria.

D — ¿Qué le pediría al sector privado?
Básicamente que la reducción en la demanda y los menores precios internacionales de los productos básicos se refleje en menores incrementos de precios, y en unos casos incluso reducciones en los precios. Adicional a eso, que no generen presiones inflacionarias adicionales.

D — ¿Y al gobierno?
Creo que la medida de no disminuir el precio de la gasolina cuando esta cayendo de manera muy fuerte el precio internacional del petróleo es inoportuna y creo que vale la pena que el gobierno revise esa decisión.

Además es importante tener en cuenta que uno de los grupos de productos de la canasta que más han venido subiendo de precio son los productos regulados, en los cuales hay una participación grande en los servicios públicos. Es importante que los aumentos en los precios de los servicios públicos no incorporen factores que estén asociados a poder de mercado en las empresas.

Para el país habría sido bueno que en los años de auge en particular en los años 2004 al 2007, la política fiscal hubiese sido más contracíclica.

D — ¿Cree que las expectativas de inflación deben bajar más?
Las expectativas están todavía altas. Parte de la razón para que las expectativas estén altas es que la inflación esta mucho mas alta que las metas.

Es algo que uno quisiera que las expectativas fueran cayendo de manera permanente, hasta eventualmente, en algún momento, no necesariamente este año, y posiblemente sólo hasta bien entrado el siguiente, las expectativas de inflación estén ancladas en la meta de largo plazo de inflación que está entre el 2% y el 4%.

D — ¿Qué tienen que hacer el Congreso y el Gobierno en materia fiscal?
Creo que para el año 2009 el programa financiero que ha presentado el gobierno es el apropiado. Es natural esperar que frente a una desaceleración significativa del crecimiento haya un pequeño aumento en el tamaño del déficit. Aunque no he tenido el tiempo de analizar con todo el detalle el programa fiscal para el año 2009, (se presentó el día de la entrevista), mi impresión es que es un programa apropiado para el 2009. Sin embargo, creo también que para el país habría sido bueno que en los años de auge, en particular en los años 2004 al 2007, la política fiscal hubiese sido más contracíclica. Esto habría dado más margen para actuar en la dirección contraria ahora.

D — ¿Se debería mejorar la eficiencia del gasto público?
No me gusta como banquero central analizar públicamente las decisiones de gasto, pero le hablo como economista y en términos generales. Colombia tuvo un incremento muy fuerte en el tamaño de gasto público como proporción del producto en los años 90, y creo que ese incremento tan significativo en el gasto público ha llevado a mejoras en muchos frentes, pero a un nivel inferior al potencialmente alcanzable. Osea que sin duda, hay ineficiencias en el gasto público y en la medida que se mejore, se contribuye al crecimiento a largo plazo de la economía.

D — ¿Cree que se pueda ejecutar el programa de infraestructura?
El gobierno no tiene mayor margen para hacer una política fiscal anticíclica, pero sí tiene unos recursos importantes para la inversión en obras públicas y es fundamental que se hagan esas inversiones, cumpliendo el principio básico de seguir buenas políticas. En forma especifica en el caso de infraestructura, inversiones que sean eficientes, y desde el punto de vista anticíclico, lo más lógico es pensar en reparación y mantenimiento de vías. He leído con cierta preocupación, cómo muy poco tiempo después del anuncio la construcción del túnel de La Línea salían informaciones de prensa que mostraban que había dificultades para realizar esa inversión que pueden llevar a atrasarlo. Eso en este momento es inoportuno.

Una parte importante del menor crecimiento del año 2008 fue ocasionado por el bajo crecimiento de la inversión pública y en particular por la fuerte caída de la inversión pública en el primer semestre del 2008.

D — ¿Hay que cambiar algo en la composición de la deuda pública?
El gobierno ha hecho una tarea muy importante en los últimos años para cambiar la composición de la deuda publica, reduciendo de manera importante la deuda externa y aumentando la deuda interna. Ese ha sido uno de los factores que ha jugado de manera favorable para Colombia en esta situación de crisis financiera internacional.

En la coyuntura actual es fundamental que no haya un sacrificio de la inversión pública y eso va en dirección de lo que decía en la pregunta anterior. Si bien los recursos para inversión pública son limitados, se deben invertir de una manera eficiente y oportuna en esta situación de desaceleración económica.


D — ¿Qué debe privilegiar la política económica: estabilidad o crecimiento?
Esa disyuntiva es falsa, y en las condiciones actuales es falsa tanto en el corto como en el largo plazo. Para poder tener una política monetaria anticíclica la inflación tiene que caer y las expectativas de inflación tienen que caer para que se recupere la demanda.

La desaceleración de la economía en 2008, mayor a la esperada, se explica en buena parte por el efecto del fuerte aumento de los precios de los alimentos y de los combustibles sobre el ingreso disponible real y los costos. El incremento llevó a una disminución del ingreso disponible real y a que una mayor proporción del ingreso de los colombianos tuviese que ser destinado a consumir alimentos y por lo tanto menos a consumir productos industriales y servicios. Eso explica en buena parte la fuerte desaceleración de sectores como el manufacturero.

Adicionalmente, el aumento de los precios de las materias primas aumentó la inflación de precios al productor. Llevó a un incremento en los costos de producción y a una menor oferta. Para el año 2009 en la medida en que crezcan menos los precios de estos productos tendremos un mayor crecimiento económico.

D — ¿Cree que las expectativas de inflación deben bajar más?
Las expectativas están todavía altas. Parte de la razón para que las expectativas estén altas es que la inflación esta mucho más alta que las metas.

Espero que todos los sectores de economía, como decía anteriormente, contribuyan a una reducción significativa de la inflación en el año 2009 y que eso venga acompañado de una reducción significativa de las expectativas de inflación.

Uno quisiera que las expectativas fueran cayendo de manera permanente hasta eventualmente, en algún momento, no necesariamente este año, y posiblemente solo hasta bien entrado el siguiente las expectativas de inflación estén ancladas en la meta de largo plazo de inflación, entre el 2 y el 4%

Ya hay componentes anticíclicos en la política monetaria. Redujimos el encaje, redujimos 100 puntos básicos la tasa de interés, suministramos liquidez abundantemente de corto plazo en la economía, eliminamos el control de capitales, compramos TES para dar liquidez a final del año. Todas esas son acciones de política anticíclica que se han venido tomando en los últimos meses. Ahora, para que podamos continuar intensificando esa acción anticíclica, necesitamos que los precios en la economía respondan a la caída en la demanda y a los menores precios internacionales de los productos básicos.

D — ¿Le preocupa que haya un apretón en el crédito de los bancos?

El crédito sigue creciendo con una tasa superior al crecimiento del producto y en particular, el crédito a las empresas está creciendo a niveles cercanos al 15% - 16%. El crédito a la construcción y a la vivienda, también crece a tasas altas. Tenemos una caída muy importante en el crecimiento del crédito de consumo, pero eso era natural teniendo en cuenta el fuerte crecimiento en el 2006-2007. Entonces la economía colombiana continúa teniendo un crecimiento apropiado del crédito.

Es importante siempre que el sistema financiero evalúe bien los riesgos y que la gente también haga una buena evaluación de su capacidad de pago y para que se endeuda.

Espero que el crédito siga fluyendo de una manera que contribuya al crecimiento sostenible de la economía.

D — ¿Es hora de bajar los encajes?
En las condiciones actuales el encaje es como un colchón de liquidez para el sistema financiero. Si tuvieran problemas de liquidez en el sistema financiero, se podría reducir el encaje.

Es importante tener en cuenta que en este momento el Banco de la Republica es deudor neto, o sea que esta pidiendo prestado al sistema financiero. Eso significa que en el pasado tuvimos crecimientos muy fuertes de la liquidez en la economía, y una reducción del encaje intensificaría más esa condición de deudor neto, que evidentemente no es apropiada en este momento.

D — ¿Qué espera en materia de empleo este año?
El empleo asalariado en el país ha caído en el último año cerca de 450.000 empleos en las 13 cabeceras municipales y cerca de 700.000 empleos a nivel nacional. La caída del empleo ha estado muy concentrada en trabajadores sin educación, o con educación primaria o secundaria. El empleo para trabajadores con educación superior ha subido y esto posiblemente es una tendencia de largo plazo de la economía colombiana, no un factor coyuntural. Por otra parte, el empleo que ha aumentado es informal.

Muy probablemente esas tendencias continuarán en el 2009 y vamos a tener, en parte por cuestiones de tipo estructural y en parte por el menor crecimiento económico, un incremento en la tasa de desempleo.

D — ¿Le pareció adecuado el aumento en el salario mínimo?
Creo que el incremento en el salario mínimo fue apropiado, y no lo digo pensando en la inflación sino pensando en el empleo y la composición del empleo. Los colombianos no han incorporado el hecho de que las personas que ganan menos del salario mínimo son más de 3 veces las personas que ganan el salario mínimo. Mientras tenemos cerca de 1.900.000 ó 2 millones de colombianos que ganan el mínimo, tenemos cerca de 7 millones que ganan menos del mínimo.

Además creo que en Colombia existe la falsa creencia de que el salario mínimo tiene un efecto distributivo favorable. Debido a que hay un número muchísimo mayor de colombianos que ganan menos del mínimo, que los que ganan el mínimo, el efecto distributivo de los incrementos muy fuertes del salario mínimo probablemente es negativo.

En Colombia se reúnen los representantes de los sindicatos, del empresariado y el gobierno a discutir el incremento del mínimo en noviembre y diciembre. El país lo que debería hacer es una discusión profunda sobre el empleo y hacer una discusión no de tres o cuatro semanas a final de año, sino una discusión permanente a lo largo del año sobre el tema del empleo. A partir de ahí muchos de los análisis que se hacen sobre el salario mínimo se van poniendo en el terreno apropiado de discusión. No hay que tenerle miedo a discutir los grandes problemas de la economía.

D — ¿Por qué no se desmontan los parafiscales a la nómina, a pesar de que los economistas lo recomiendan desde hace muchos años?

Es un problema muy complejo pero hay que abordarlo. Si uno quiere atacar la excesiva informalidad en el país, debe tocar cosas como la estructura tributaria y los parafiscales y su financiación.

Creo que hay preocupaciones validas en el sentido de que si el Sena y el ICBF se financian con la tributación general y no con cargos a la nomina de los trabajadores, en un futuro podrían eventualmente bajar sus ingresos. Es una preocupación valida, pero de alguna forma puede tener solución.

Por otro lado toca intereses. En tercer lugar diría que también ocurre porque a pesar de que hay discusiones aisladas sobre los efectos de los parafiscales, el país no quiere enfrentar la discusión de grandes temas de una forma abierta, técnica y sostenida. No hay discusión. Apenas de vez en cuando sale alguien a decir algo.

D — ¿Sería partidario de aumentar el período para los directores del Banco?
Talvez no soy el apropiado para hablar de esto. Podría decirle lo siguiente: un buen número de bancos centrales independientes que tienen juntas directivas como la nuestra, sus miembros tienen periodos superiores a los cuatro años. Eso es un hecho empírico.

D — ¿Qué se debe hacer para desarrollar el mercado de capitales?
El país tendría que avanzar en esquemas de gobierno corporativo, en esquema de defensa de los accionistas minoritarios. Es fundamental que se continúe avanzando en el control de la inflación.

D — ¿Qué se debe hacer con el FLAR?
El FLAR funciona muy bien pero seria muy útil tener más miembros como Chile, Brasil, y México. Si bien los recursos que estarían disponibles para esos países serían pocos para sus necesidades, contribuirían a tener una entidad multilateral, dinámica, fuerte, moderna, que continué funcionando bien.

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