| 9/3/2010 12:00:00 PM

John Parker, Profesor de la Florida International University

El reconocido experto internacional en energía sostenible habló con Dinero sobre sus investigaciones en la reducción del calentamiento global.

John Parker, miembro fundador del Departamento de Estudios Ambientales y del Departamento de Química de la Florida International University (FIU), hizo parte del selecto grupo de invitados por la Cátedra Fulbright-Uninorte, una iniciativa que cada año toma lugar gracias a la Universidad del Norte y la Comisión Fulbright Colombia, con el objetivo de estimular el intercambio académico y científico entre Colombia y Estados Unidos. Entre sus principales mensajes, aclara la importancia de dejar de usar carbón para producir energía, dadas sus altas emisiones de CO2. Encontrar la forma de emplear de manera más eficiente la energía dependerá de cada gobierno, señala.

D — ¿El mundo se aproxima a una catástrofe climática?

Estoy convencido de ello. Por supuesto, esto no es algo que sucede de la noche a la mañana, no es como un accidente de avión, es algo que ocurrirá a lo largo de los siguientes 30 a 60 años. Pero, de todas maneras, sigue siendo una catástrofe.

Por esta razón, es extremadamente importante que cada país trate de encontrar lo que puede hacer para producir menos emisiones de dióxido de carbono. La mayoría del cambio provendrá de cerrar las plantas de carbón y expandir la eficiencia energética a través de energía eólica y solar. En el transporte también estará la clave de la eficiencia.

D — En Colombia hay una legislación para reducir las emisiones de CO2 que obliga a mezclar la gasolina con un 10% de etanol. ¿Esta es una ayuda a la reducción de emisiones?

En Estados Unidos se tiene la misma regulación y eso no ha resultado ser necesariamente amigable con el medio ambiente. Por un lado, depende de dónde provenga el etanol. Si se talan los bosques para cultivar soya, caña de azúcar o maíz, eso no ayuda a la reducción del calentamiento global. Por otro lado, los estudios en Estados Unidos han demostrado que la mayoría del etanol que se produce en ese país no reduce las emisiones de CO2, no es particularmente benéfico. La mezcla de etanol se volvió más un asunto político entre el gobierno y los estados productores de maíz.

Finalmente, está el impacto ambiental y social derivado de la agricultura cuando esta no se concibe de manera responsable. ¿Cuánto fertilizante se está utilizando? ¿Cuánto pesticida? ¿Cómo se está lidiando con los residuos? ¿Se está siguiendo el modelo de Brasil, donde los residuos se usan para generar electricidad y operar las plantas de etanol? ¿Se está remunerando justamente a los trabajadores? Necesitamos avanzar hacia una agricultura sostenible.

D — ¿Cuál es el potencial que tiene Colombia para producir energías renovables?

En la Costa Atlántica, por ejemplo, se encuentra un gran potencial para proveer energía eólica. Esto no es solo en el continente, sino también en el océano, donde se pueden construir sistemas de viento aún más poderosos. En Estados Unidos y Europa se ha demostrado que estos sistemas son verdaderamente costo-efectivos, pues se puede hacer en tantos lugares como sea posible a un costo de operación equivalente a usar carbón para producir energía, con la ventaja de estar produciendo energía limpia, libre de emisiones de CO2.

Estoy seguro de que en Colombia se pueden encontrar lugares con muchísimo viento además de las costas. Será tarea del país identificarlos. Por ejemplo, Estados Unidos tiene un mapa de viento en el cual se sabe exactamente donde sopla el viento de manera consistente. En aquellos lugares, algunos dueños de tierras han visto la oportunidad y ahora no solo están criando ganado y cultivando alimentos, sino también arrendando sus tierras para la construcción de molinos de viento.

D — ¿Qué otras medidas se pueden implementar en el caso de Colombia para tener una mayor eficiencia energética?

En las áreas más calientes, los edificios pueden usar aislamientos térmicos para que los espacios estén más frescos y no se necesite tanto el uso de aire acondicionado. También se pueden plantar árboles alrededor de las edificaciones para brindar sombra al edificio y para que la evaporación de la humedad de la vegetación proporcione ambientes con menor temperatura. Así mismo, si se tienen techos blancos, que reflejan el sol, se puede ayudar a bajar la temperatura de todo un pueblo. Según los estudios que hemos realizado en Estados Unidos, este tipo de medidas pueden reducir el uso de aire acondicionado hasta en 50%.

Cada cual, desde su casa, puede ayudar. Las personas no son conscientes de que a la hora de comprar un refrigerador o una lavadora, 99% de su costo está en operarla por cuenta de la electricidad que usan por los siguientes 10 años y tan solo 1% en el valor de la compra. Las personas, pagando un poco más, pueden acceder a electrodomésticos ahorradores de energía, los cuales usan un tercio de la energía que usan los tradicionales.

La energía solar también es una solución que brinda eficiencia energética. La gente en Bogotá podría tener un calentador de agua solar, como sucede en Turquía, donde cada casa nueva tiene en el techo uno de este estilo. El ahorro en energía sería equivalente a comprar un bono con un retorno de 15% al año.

D — ¿Como hacer para que la gente se adapte a esta realidad?

Las tecnologías en torno a la energía solar vienen de China y no son caras, y el gobierno podría subsidiarlas parcialmente. Lo que se hizo en Estados Unidos fue añadir un pequeño impuesto a la gasolina y a la electricidad, denominado impuesto al carbono. El dinero recolectado se va a un fondo que subsidia iniciativas en torno a la reducción de las emisiones de CO2. El pilar fundamental de la economía del medio ambiente es parar de subsidiar el uso de energía. Las personas deben pagar por la contaminación que generan. El país debe tener una regulación al respecto; por ejemplo, se puede tener una política que obligue a no tener refrigeradores ineficientes o carros ineficientes.

D — Pero, los electrodomésticos y los carros son más costosos en Colombia que en la mayoría de países del mundo...

Sí, pero si usted los convence de que al comprar están ahorrando en sus gastos de energía eléctrica, gas o gasolina, en mi opinión, las personas por sí solas van a querer cambiar de tecnología. Cabe recordar que la adaptación al uso de energías limpias se está haciendo en el mundo entero. Entonces se tienen grandes desarrolladores como China que, de hecho, puede venderle un carro ecológicamente amigable por menos de lo que se paga por un carro normal. D — ¿Cuáles serían los cinco recomendaciones que usted le daría al gobierno colombiano para reducir las emisiones de CO2?

Primero, comprometerse a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% para 2020, algo que muchos países están haciendo. Segundo, tramitar una legislación que ayude a hacerlo de la mejor manera posible; por ejemplo, tener una regulación de servicios públicos para que las termoeléctricas contaminen menos y usen más gas natural y menos carbón, de tal manera que para 2020 hayan reducido sus emisiones en 20%. También una legislación para que los carros importados o producidos en el país sean más eficientes energéticamente en un 30% antes de 2020. Tercero, desarrollar programas educativos para que la gente se adapte más fácilmente a las nuevas tecnologías. Cuarto, dar dinero para subsidiar el asilamiento térmico y el uso de energía solar. Quinto, desarrollar una política de bosques en la cual se puedan recibir donaciones de la comunidad internacional para preservarlos. Lo hacen en Panamá y en Costa Rica, así que en Colombia lo podrían hacer también.

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