| 5/15/2009 12:00:00 AM

Colombia, interesante pero desconocida

El mercado de capitales colombiano tiene un potencial enorme, pero no es conocido internacionalmente dice Alvaro Affonso Mendonça, director de derivados de renta fija y de cambio de BM&F BOVESPA. Entrevista.

Con motivo del seminario Profundización en el mercado de capitales: los derivados, organizado por Anif, el Banco Mundial y la Bolsa de Valores de Colombia, estuvo en el país el experto en derivados financieros Alvaro Affonso Mendonça, director de derivados de renta fija y de cambio de la Bolsa de Valores de São Paulo, BM&FBOVESPA. Dinero habló con Mendonça para conocer, de primera mano, las ventajas y desafíos del desarrollo de un mercado de capitales para impulsar el crecimiento económico de un país. El mayor nivel de confianza que han adquirido las economías latinoamericanas en los últimos años y la importancia de atraer mayor inversión extranjera a un país como Colombia, son las claves por las que el experto recomienda no dilatar más la decisión de darle vía libre al mercado de derivados en nuestro país.

D — ¿Cuál es su opinión acerca del mercado de derivados en Colombia?

El mercado de capitales colombiano tiene un potencial enorme; sin embargo, un problema que persiste en el mercado de Colombia es seguir siendo desconocido internacionalmente. Es evidente que se ha presentado una evolución muy interesante con la regulación en el país, lo que beneficia la estructura del mercado.

D — ¿Qué obstáculos se deben superar para desarrollar este mercado?

La Bolsa de Valores de Colombia está haciendo un trabajo muy interesante pero existe la necesidad de traer nuevos inversionistas. Las compañías no financieras que se quedan en el país representan el origen de toda la demanda por activos y por derivados.

D — ¿Cómo hizo Brasil para superar esos obstáculos?

En Brasil cambiamos la regulación para los inversionistas extranjeros, hicimos una reducción de las exigencias para la entrada de extranjeros, basados en la idea de que los extranjeros son positivos para la economía de un país. Ellos son una fuente importante de liquidez, permiten una perfecta formación de precios y potencian la riqueza de un país. Esta parte de la riqueza es muy importante porque, cuando se tiene a los inversionistas nacionales operando fuera del país no hay impuestos, no hay empleos, no hay nada. Ahora bien, cuando se atrae inversión extranjera, la contraparte es por lo general un inversionista nacional y este nacional paga impuestos y tiene la posibilidad de estabilizar la situación de su negocio y mejorarlo.

D — ¿Cómo se asegura que los capitales extranjeros no abandonen el país de forma súbita, como sucedió en Argentina?

Yo creo que en Argentina la situación fue acelerada por el gobierno. Este tomó una actitud muy fuerte, causando sorpresa en la inversión. En Brasil tuvimos una salida de capital muy grande en octubre del año pasado pero la liquidez del mercado era tan grande que los inversionistas locales asumieron las posiciones y no hubo ningún inconveniente con la salida de capitales.

D — ¿Cuál es la diferencia con lo ocurrido en Brasil en 1998?

En el 98 hubo un problema de gobierno, teníamos un sistema de bandas cambiarias y el gobierno se vio obligado a forzar una situación que estaba en desequilibrio, así permitió que actuara una fuerza de mercado contra la política cambiaria. Hoy el cambio es libre, si quiere subir sube y si quiere bajar baja, no hay diferencia. Actualmente, lo que hace el Banco Central en Brasil es asegurar las operaciones cambiarias de las personas que tienen un contrato en BM&FBOVESP, donde el gobierno da la cobertura que las empresas necesitan. Cuando el gobierno siente que los extranjeros no pueden ofrecer la cobertura, entra y brinda la cobertura. Esta es una forma de mantener el mercado con un una cobertura razonable para el tamaño de la economía.

D — ¿En un mercado de tasa de cambio fija, como el venezolano, es posible desarrollar un mercado de derivados?

Venezuela es un país que también tiene un buen potencial pero ocurrió una cosa parecida a lo que pasó en Colombia o en Chile: se hizo una exportación del mercado. Las compañías nacionales prefieren negociar en el exterior que en el país. Los bancos ganan mucho dinero con los spreads y se interesan también en la exportación de su propio mercado. Quien pierde en esta situación es el país y las instituciones nacionales porque no se genera empleo, no se cobran impuestos, se perjudica el crecimiento y va en detrimento de la transparencia necesaria para que se desarrolle el mercado al interior del país.

D — ¿Ve a la región preparada para dejar de exportar su mercado de capitales?

Yo pienso que Suramérica es una región en la que diez años atrás solo había noticias negativas: cuando se hablaba de Colombia era la guerrilla; cuando se hablaba de Perú era el Sendero Luminoso; cuando se hablaba de Chile eran los golpes militares; en Brasil hiperinflación; en Argentina hiperinflación, solo noticias malas. La situación está cambiando y es muy importante aprovechar esta ventana de oportunidad que la crisis está creando para los países de Suramérica. Es importante que los gobiernos se sensibilicen de la importancia de este cambio y lo aprovechen.

D — ¿Cuál es la mejor forma de aprovechar este escenario?

La crisis es un momento de oportunidad y la actual es una crisis que se dio en el principal competidor de las bolsas, el mercado de OTC (Over the Counter), por ello es importante que las herramientas de bolsa se desarrollen en este momento puesto que en dos o tres años las cosas se normalizarán. Un hecho interesante es que los inversionistas son como palomas mensajeras, solo conocen un camino. Si aprendieron el camino de la bolsa después serán clientes fieles del mercado bursátil; si aprenden el camino de OTC, pasarán a negociar en OTC. No es una cosa que se cambie fácilmente, es un poco difícil.

D — El gobierno colombiano ha insistido en que no tener un mercado de derivados muy desarrollado nos ha protegido de la crisis, ¿cómo ha sido la experiencia con el mercado brasilero?

Brasil, de alguna forma, se ha protegido de la crisis. Tuvimos un problema con las compañías no financieras porque dieron pérdidas, pero nuestro mercado es más abierto que el de Colombia. Lo que protege al país no es exactamente si una economía es más abierta o no, lo que protege es la supervisión, instituciones fuertes al interior del país.

D — ¿Cómo percibe las instituciones financieras colombianas?

La noticia que tenemos es que el Banco de la República tiene una actividad de supervisión muy eficiente, aún si la economía fuese un poco más abierta para los extranjeros, yo pienso que no tendrían muchos problemas porque hay una elevada capacidad del Banco Central de Colombia, con un personal de altísimo nivel que sabría tratar el problema en el momento indicado.

D — ¿Es tiempo de abrir más el mercado de capitales?

Yo pienso que abrir la economía es una tendencia natural. Un cambio de información entre los bancos, la bolsa y el Banco Central será necesario para minimizar los riesgos en la economía, que es lo que hace Brasil. Todos los bancos, al final del día, están obligados a informar qué han hecho sus acreedores y el Banco Central saca esa información y compara todo el sistema bancario para conocer si el riesgo se está ampliando o no. Esta experiencia puede ser muy interesante para el Banco Central de Colombia, aunque sé que aquí existe una buena comunicación y el Banco de la República está muy atento.

D — ¿Qué ha favorecido a la región en la actual crisis?

De alguna forma, los países de Suramérica se quedaron un poco distantes de la crisis porque los mercados son más desconocidos por los inversionistas, dado que son más cerrados. La idea que nosotros tenemos es que hay una necesidad de exponer más la región a los inversionistas, no porque queramos importar crisis, sino porque es importante para la economía local. Hace poco estaba dictando un curso de cobertura para empresas no financieras y hablaba de la necesidad de las empresas de hacer una cobertura eficiente, de cómo se hace esa cobertura y del beneficio de emplear inversionistas en las acciones de empresas que no tienen problemas de fondo. Hay un beneficio para toda la economía cuando se desarrolla el mercado financiero y el mercado de derivados, que abre el acceso para los inversionistas extranjeros. Así, toda la economía gana.

D — ¿Qué cambios podemos esperar en la regulación de mercados financieros a nivel global a causa de la crisis?

Habrá cambios, no sé exactamente cuáles, pero la dirección que se sigue es la de una mayor transparencia en los negocios, habrá mayor trazabilidad. De esta forma, las autoridades tendrán la posibilidad de conocer el riesgo de la economía en cualquier momento y tomar las medidas necesarias. Además, vendrán más lineamientos, mucho del problema global ocurrió porque había un arbitraje regulatorio. Esta puede ser una forma de explotar mejor el mercado de Colombia: las empresas, los bancos y los inversionistas nacionales. Mientras el arbitraje sea estricto, los inversionistas locales van a preferir operar en otros mercados. Es difícil poner un límite para el dinero porque se mueve muy rápido y el arbitraje regulatorio creó una expansión más rápida de la crisis porque países que no estaban envueltos en el problema de vivienda en Estados Unidos acabaron viviendo un problema muy serio.

D — ¿Algo similar le ocurrió a Europa del Este?

Lo que sucedió en Europa del Este fue que había una cantidad de inversión muy grande que dependía de capital de corto plazo. Con la crisis, la fuente de capital paró completamente y la continuidad de las obras de infraestructura se declaró en una situación muy difícil. Lo mismo ocurrió con Dubai y Emiratos Árabes, que tuvieron un desequilibrio en sus cuentas.

En Suramérica la situación es un poco diferente. Brasil no se vio tan afectado, lo mismo sucedió en Chile, que resultó afectado de la misma forma como México pero más que por el contagio de la crisis fue por la caída de los precios de los commodities que afectó la economía. En una economía más diversificada como la colombiana habría una buena oportunidad de salir bien librado. Aunque es cierto que en ciertas cosas se vieron afectados, no fue un problema mayor.

D — ¿Qué podría aprender Colombia del mercado brasilero?

Creo que la regulación del mercado de Brasil es un ejemplo para Colombia porque se maneja en una dirección correcta. La regulación en Brasil es muy moderna, por eso sugiero que se cree un grupo de trabajo que incluya no solo sector privado, sino una mezcla de actores públicos y privados, que se tengan diferentes intereses involucrados. También, si es necesario, es prudente que se asesoren con gente del exterior para enriquecer la discusión. Pienso que un grupo así es una iniciativa positiva, todos trabajando por el progreso del país. Es una solución que funciona bien.

D — ¿Usted cree que la solidez de la región repercutirá favorablemente en la calificación de sus países?

Yo pienso que los inversionistas de mercados más maduros están buscando oportunidades. América Latina tiene esas oportunidades por la respuesta positiva que ha mostrado en la crisis con liquidez, con buena capacidad de inversión y con gobiernos bien ajustados. Adicionalmente, la evolución de la democracia en la región es impresionante, una cosa que llama mucho la atención. Hay una preocupación muy grande por los derechos de los inversionistas extranjeros, entonces los cambios de acciones que ocurrían en el pasado son pasado y esto es sensible para los extranjeros. Yo pienso que es una región de oportunidades y está en el radar de los inversionistas extranjeros.

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